miércoles, 29 de abril de 2026
Ilusiones
martes, 28 de abril de 2026
Mujer del vestido floreado
sábado, 25 de abril de 2026
Sólo para tus ojos
Ya dije mi sospecha de que la elucubración ingeniosa de Antonio Machado sobre la Máquina de Trovar y respecto de la "necesidad" de la aparición de una "nueva" poesía (que convidé en la entrada anterior), parece una excusa para poder citar la copla final.
Dicen que el hombre no es hombre
mientras que no oye su nombrede labios de una mujer.
Puede ser.
Es que la copla, en su substancia, desmiente buena parte de la elucubración, aunque concediéramos que podría haber mucho de ironía en el texto de Machado.
Una nueva sentimentalidad, una nueva poesía con un sujeto, un asunto y un receptor plurales los tres, nunca podrá desplazar a ese Tú (ese Apóstrofe, decimos en las letras) con quien dialoga el artífice.
Y es un Tú, una Otredad singular. No plural.
La copla lo deja claro.
¿Lo saben los lectores? No. Ni siquiera cuando el poeta lo dijera explícitamente y eso en razón del núcleo universal de la poesía, particularmente lírica pero de cualquier género literario.
Ese diálogo se produce en una intimidad inalcanzable para el lector. A veces, hasta para el propio artífice, por el lugar espiritual donde también está la fragua de su obra.
La composición literaria es un acto personalísimo. Y es un hablar personalísimo y un decir personalísimo. Y se da en soledad.
Tal vez ese hablar a un Tú referencial –tan inmediato como el mismo acto de la composición, en el alma del artífice– sea también una especie de ejercicio, de entrenamiento. No lo sé.
Tal vez haya alguna ulterioridad en la composición literaria, en ese hablar, en ese decir que por fuerza pide un Tú.
Y tal vez, conjeturo, por eso mismo, el propio Machado dijo en su Retrato:
quien habla solo espera hablar a Dios un día...
martes, 21 de abril de 2026
Dicen que el hombre no es hombre
Una sutileza muy sabrosa (y aquí y allá discutible) de Antonio Machado. Está en el Cancionero apócrifo de Juan de Mairena que publicó la Editorial Losada de Buenos Aires en 1943, cuatro años después de la muerte de Machado en 1939, y que es parte de la obra que se ve en la ilustración. Todos los textos tienen a la poesía como tema o telón de fondo de otros asuntos.
En este caso que dejo, conversan sobre la poesía y su futuro dos poetas de su invención. Uno de ellos, Jorge Meneses, escéptico sobre ese futuro, ha inventado una máquina para hacer poesía.
Los que tengan paciencia o interés en leer esto, creo que notarán dos cosas: 1. el humor junto con la crítica desencantada y no falta de razón, mayormente; 2. cuánto se parece aquí la dicción de Machado a la de nuestro Leopoldo Marechal en el fraseo y en la mezcla que logra de lo humorístico con las profundidades.
Y una cosa más. Muchas veces pensé que todo el desarrollo parece una excusa bien tramada para poder decir la copla final. Pero son cosas mías, no hagan caso.
Mairena. - ¿Qué augura usted, amigo Meneses, del porvenir de la lírica?
Meneses. - Pronto el poeta no tendrá más recurso que enfundar su lira y dedicarse a otra cosa.
Mairena. - ¿Piensa usted?...
Meneses. - Me refiero al poeta lírico. El sentimiento individual, mejor diré: el polo individual del sentimiento, que está en el corazón de cada hombre, empieza a no interesar, y cada día interesará menos. La lírica moderna, desde el declive romántico hasta nuestros días (los del simbolismo), es acaso un lujo, un tanto abusivo, del hombre manchesteriano, del individualismo burgués, basado en la propiedad privada. El poeta exhibe su corazón con la jactancia del burgués enriquecido que ostenta sus palacios, sus coches, sus caballos y sus queridas. El corazón del poeta, tan rico en sonoridades, es casi un insulto a la afonía cordial de la masa, esclavizada por el trabajo mecánico. La poesía lírica se engendra siempre en la zona central de nuestra psique, que es la del sentimiento; no hay lírica que no sea sentimental. Pero el sentimiento ha de tener tanto de individual como de genérico, porque aunque no existe un corazón en general, que sienta por todos, sino que cada hombre lleva el suyo y siente con él, todo sentimiento se orienta hacia valores universales o que pretenden serlo. Cuando el sentimiento acorta su radio y no trasciende del yo aislado, acotado, vedado al prójimo, acaba por empobrecerse y, al fin, canta de falsete. Tal es el sentimiento burgués, que a mí me parece fracasado; tal es el fin de la sentimentalidad romántica. En suma, no hay sentimiento verdadero sin simpatía, el mero pathos no ejerce función cordial alguna, ni tampoco estética. Un corazón solitario -ha dicho no sé quién, acaso Pero Grullo- no es un corazón; porque nadie siente si no es capaz de sentir con otro, con otros... ¿por qué no con todos?
Mairena. - ¡Con todos! ¡Cuidado, Meneses!
Meneses. - Sí, comprendo. Usted, como buen burgués, tiene la superstición de lo selecto, que es la más plebeya de todas. Es usted un cursi.
Mairena. - Gracias.
Meneses. - Le parece a usted que sentir con todos es convertirse en multitud, en masa anónima. Es precisamente lo contrario. Pero no divaguemos. Hay una crisis sentimental que afectará a la lírica, y cuyas causas son muy complejas. El poeta pretende cantarse a sí mismo, porque no encuentra temas de comunión cordial, de verdadero sentimiento. Con la ruina de la ideología romántica, toda una sentimentalidad, concomitantemente, se viene abajo. Es muy difícil que una nueva generación siga escuchando nuestras canciones. Porque lo que a usted le pasa, en el rinconcito de su sentir, que empieza a no ser comunicable, acabará por no ser nada. Una nueva poesía supone una nueva sentimentalidad, y ésta, a su vez, nuevos valores. Un himno patriótico nos conmueve a condición de que la patria sea para nosotros algo valioso; en caso contrario, ese himno nos parecerá vacío, falso, trivial o ramplón. Comenzaremos a diputar insinceros a los románticos, declamatorios, hombres que simulan sentimientos, que, acaso, no experimentaban. Somos injustos. No es que ellos no sintieran; es, más bien, que nosotros no podemos sentir con ellos. No sé si esto lo comprende usted bien, amigo Mairena.
Mairena. - Sí, lo comprendo. Pero usted ¿no cree en una posible lírica intelectual?
Meneses. - Me parece tan absurda como una geometría sentimental o un álgebra emotiva. Tal vez sea ésta la hazaña de los epígonos del simbolismo francés. Ya Mallarmé llevaba dentro el negro catedrático capaz de intentarla. Pero este camino no lleva a ninguna parte.
Mairena. - ¿Qué hacer, Meneses?
Meneses. - Esperar a los nuevos valores. Entretanto, como pasatiempo, simple juguete, yo pongo en marcha mi aristón poético o máquina de trovar. Mi modesto aparato no pretende sustituir ni suplantar al poeta (aunque puede con ventaja suplir al maestro de retórica), sino registrar de una manera objetiva el estado emotivo, sentimental, de un grupo humano, más o menos nutrido, como un termómetro registra la temperatura o un barómetro la presión atmosférica.
Mairena. - ¿Cuantitativamente?
Meneses. - No. Mi artificio no registra en cifras, no traduce a lenguaje cuantitativo la lírica ambiente, sino que nos da su expresión objetiva, completamente desindividualizada, en un soneto, madrigal, jácara o letrilla que el aparato compone y recita con asombro y aplauso de la concurrencia. La canción que el aparato produce la reconocen por suya todos cuantos la escuchan, aunque ninguno, en verdad, hubiera sido capaz de componerla. Es la canción del grupo humano, ante el cual el aparato funciona. Por ejemplo, en una reunión de borrachos, aficionados al cante hondo, que corren una juerga de hombres solos, a la manera andaluza, un tanto sombría, el aparato registra la emoción dominante y la traduce en cuatro versos esenciales, que son su equivalente lírico. En una asamblea política, o de militares, o de usureros, o de profesores, o de sportsmen, produce otra canción, no menos esencial. Lo que nunca nos da el aparato es la canción individual, aunque el individuo esté caracterizado muy enérgicamente, por ejemplo: la canción del verdugo. Nos da, en cambio, si se quiere, la canción de los aficionados a ejecuciones capitales, etc., etc.
Mairena. - ¿Y en qué consiste el mecanismo de ese aristón poético o máquina de cantar?
Meneses. - Es muy complicado, y, sin auxilio gráfico, sería difícil de explicar. Además, es mi secreto. Bástele a usted, por ahora, conocer su función.
Mairena. - ¿Y su manejo?
Meneses. - Su manejo es más sencillo que el de una máquina de escribir. Esta especie de piano-fonógrafo tiene un teclado dividido en tres sectores: el positivo, el negativo y el hipotético. Sus fonogramas no son letras, sino palabras. La concurrencia ante la cual funciona el aparato elige, por mayoría de votos, el sustantivo que, en el momento de la experiencia, considera más esencial, por ejemplo: hombre, y su correlato lógico, biológico, emotivo, etc., por ejemplo: mujer. El verbo siempre en función en las tres zonas del aparato, salvo en caso de sustitución por voluntad del manipulador, es el verbo objetivados el verbo ser, en sus tres formas: ser, no ser, poder ser, o bien es, no es, puede ser, es decir, el verbo en sus formas positiva u ontológica, negativa o divina, e hipotética o humana. Ya contiene, pues, el aparato elementos muy esenciales para una copla: es hombre, no es hombre, puede ser hombre, es mujer, etc., etc. Los vocablos lógicamente rimados son hombre y mujer; los de la rima propiamente dicha: mujer y (puede) ser. Sólo el sustantivo hombre queda huérfano de rima sonora. El manipulador elige el fonograma lógicamente más afín, entre los consonantes a hombre, es decir, nombre. Con estos ingredientes el manipulador intenta una o varias coplas, procediendo por tanteos, en colaboración con su público. Y comienza así:
Dicen (el sujeto suele ser un impersonal) que el hombre no es hombre.
Esta proposición esencialmente contradictoria la da mecánicamente el tránsito del sustantivo hombre de la primera a la segunda zona del aparato. Mi artificio no es, como el de Lulio, máquina de pensar, sino de anotar experiencias vitales, anhelos, sentimientos, y sus contradicciones no pueden resolverse lógica, sino psicológicamente. Por esta vía ha de resolverla el manipulador, y con los solos elementos de que aún dispone: hombre y mujer. Y es ahora el sustantivo nombre el que entra en función. El manipulador ha de colocarlo en la relación más esencial con hombre y mujer, que puede ser una de estas dos: el nombre de un hombre pronunciado por una mujer, o el nombre de una mujer pronunciado por un hombre. Tenemos ya el esquema de dos coplas posibles para expresar un sentimiento elementalísimo en una tertulia masculina: el sentimiento de la ausencia de la mujer, que nos da la razón psicológica que explica la contradicción lógica del verso inicial. El hombre no es hombre (lo es insuficientemente) para un grupo humano que define la hombría en función del sexo, bien por carencia de un nombre de mujer, el de la amada, que cada hombre puede pronunciar, bien por ausencia de mujer en cuyos labios suene el nombre de cada hombre.
Para abreviar, pongamos que el aristón nos da esta copla:
Dicen que el hombre no es hombremientras que no oye su nombrede labios de una mujer.Puede ser.
Este puede ser no es ripio, aditamento inútil o parte muerta de la copla. Está en la zona tercera del teclado, y el manipulador pudo omitirlo. Pero lo hace sonar, a instancias de la concurrencia, que encuentra en él la expresión de su propio sentir, tras un momento de reflexión autoinspectiva. Producida la copla, puede cantarse en coro.
En el prólogo a sus Coplas mecánicas hace Mairena el elogio del artificio de Meneses. Según Mairena, el aristón poético es un medio, entre otros, de racionalizar la lírica, sin incurrir en el barroco conceptual. La sentencia, reflexión o aforismo que sus coplas contienen van necesariamente adheridos a una emoción humana. El poeta, inventor y manipulador del artificio mecánico, es un investigador y colector de sentimientos elementales, un folklorista, a su manera, y un creador impasible de canciones populares, sin incurrir nunca en el pastiche de lo popular. Prescinde de su propio sentir, pero anota el de su prójimo y lo reconoce en sí mismo como sentir humano (cuando lo advierte adjetivado en su aparato), como expresión exacta del ambiente cordial que le rodea. Su aparato no ripia ni pedantea, y aun puede ser fecundo en sorpresas, registrar fenómenos emotivos extraños. Claro está que su valor, como el de otros inventos mecánicos, es más didáctico y pedagógico que estético. La Máquina de Trovar, en suma, puede entretener a las masas e iniciarlas en la expresión de su propio sentir, mientras llegan los nuevos poetas, los cantores de una nueva sentimentalidad.
lunes, 20 de abril de 2026
EL espinel (II)
Claro que no es lo mismo decir que, si acaso, el peronismo es nacionalista, que decir que el auténtico (¿y único?) nacionalismo es el peronismo.
El cinismo de Borges es molesto, casi siempre, pero capaz que queriendo o sin querer no andaba muy errado con eso de que "los peronistas no son ni buenos ni malos: son incorregibles".
jueves, 9 de abril de 2026
Soneto carta
El día está frío y el otoño en flor.La lluvia pasa, el pasto verdecidoya ha cubierto este llano humedecido.Tus manos conservaron su color.Hay un nuevo zorzal. Un atrevidocanto que hiere suave. Un resplandorparece tu figura. En un temblordel ramaje del ceibo, he visto un nido.Ya hay los fuegos primeros. Por la tarde,cabalgo hasta ese monte que decíasque parece un castillo, o hasta el vado.Con tu ausencia me siento tan cobarde.Me refugio en rincones de tus días.Y sigo siendo tuyo, enamorado.
martes, 7 de abril de 2026
Soneto fiesta
Un vino añejo y su sabor de altura.Bebemos esa pócima inocentey una mirada como adolescentenos llama y nos conjura.De guirnalda, tu estrella relucientenos tiembla su blancuraen medio de la noche, en la espesurade un robledal que silba suavemente.Una alegría claranace y celebra azul, nos va cantandocomo si el mismo cielo nos cantara.Y el cielo va callando.Sólo es esta, mujer, y sólo es estala gracia de la noche de esta fiesta.
lunes, 6 de abril de 2026
Soneto mar
Estaba enfrente el mar y parecíauna estepa plomiza y revoltosa,guerreando con el viento. Era una cosainmensa, sola, triste en su porfía.Estaba con su espuma rumorosaazotando la piedra en que rompía,y una gaviota osada se reíarasante de su furia estrepitosa.Estaba el mar y tu canción, el cielo,una arena tajante, una saladasolemnidad erguida en el oleaje.Y yo. Y un corazón domando el celo.Y una pasión tan honda. Y tu mirada.Y tu fidelidad. Y tu lenguaje.
sábado, 4 de abril de 2026
Soneto espejo
Es mirarse y saberse siempre vistopor la mirada que nos ha miradocon ojos de cristal que han reveladola noticia punzante de que existo.Es saber sin mirar que ser amadoes descubrir en paz en qué consisto,y al saberlo saber que te conquistocon sólo ser lo que al mirar me has dado.Y, al vernos, espejar nuestro cortejomutuo. Y saber que el brillo del reflejoes la alegría que jamás termina.Esa es la luz que ardiendo te iluminay me inunda de luz frente al espejoque sentencia que a amarte me destina.
viernes, 3 de abril de 2026
Soneto tiempo
Sólo cuenta este día, cada instante,no hay años que contar en nuestra cuenta.Tu corazón amando documentaapenas lo que queda por delante.No importa si la vida pasa lenta,no hay memoria que hiera lacerante.Mi corazón amando es tan amante,amando siempre con amor que aumenta.No cuentan los recuerdos para amar:el amor siempre vive de esperanzay goza quietamente cuando alcanza,sin tiempo y caminando sobre el mar,el final del camino que, al llegar,me hace uno contigo en semejanza.
miércoles, 1 de abril de 2026
Soneto paloma
Celebro el día en que forjé tu nido.Lleva meses el cielo en el follajey es cada vez más dulce. Mi lenguajees más tu arrullo y tiene más sentido.Por ese ser paloma, tu paisajees todo lo que tengo conocido.Por ese ser paloma me has vencidoy voy de mí hasta ti en peregrinaje.Vuelo que aroma el aire tibiamente,nido que alumbra con su luz la fuente:siempre paloma, sí, siempre paloma...Corazón de paloma confidente,suspiran las palabras de tu idiomauna verdad de puro amor valiente.
domingo, 29 de marzo de 2026
Soneto ramos
Procesión de zorzales, iban juntoscuervos oscuros y palomas mudas,alondras matutinas y desnudas,piares tristes. Llevan sus asuntos.Y son de muerte, cosas de difuntos.Y son aves cortejos y menudas,como deudos en duelo, como viudasentre llantos leales o presuntos.Se yergue, es un señor. Es imponentesu mirada de fuego y su talantede guerrero y pastor, de rey, de amante.Su paso no es triunfal, porque es doliente.Su triunfo está al final. Y lo vivamossin saber que son clavos nuestros ramos.
sábado, 28 de marzo de 2026
Soneto noche
¿Qué haremos con la noche? Si no fuerapor su tierra de estrellas y el rocíoy el vasto sembradíode grillos dulces, y su luna huera.¿Qué haremos con la noche y ese fríoque nos enlaza como enredadera,excusa abrazaderapara tu corazón atado al mío?Ya tenemos la noche rumorosa,clavada entre fragoresde ese cielo que estalla siempre en guerra.Ya nos guarda la noche. Ya en la tierrade la sangre y la rosa,germinan claridad nuestros amores.
jueves, 26 de marzo de 2026
Soneto manantial
Nos habla con nostalgia el manso río,viene a nosotros serpenteando el llano,nutriendo el monte y refrescando el grano,a este rincón aparte, tuyo y mío.Nos cuenta de su fuente, del lejanomanantial entre peñas y sombrío,de su memoria de hilo de agua frío,de su tiempo torrente y provinciano.Oímos abrazados su congoja,su paso lento, fresco, melodioso,y queda el eco de su queja ausente.Oímos el silencio silencioso,la dicha triste de su paradoja,la elegía feliz de su corriente.
martes, 24 de marzo de 2026
Soneto cumbre
Dijiste "allá, en la altura..." y allá fuimos:piedra por piedra, sendas estrelleras.Silencios de aire frío, en las primerashoras del día que por fin tuvimos.Soledad en la cumbre que vencimos:– Quedémonos aquí...– Como prefieras...Y con esas palabras compañerasen un silencio azul nos aturdimos.Tus manos finas. Nieve. Tu miradamira el valle sin luz abajo y lejosy veo el fondo verde en tus reflejos.De cara al cielo sueñas sosegada.Quietud. Lo alto. Sin dolor ni sombra.Soledad en la cumbre que te nombra.
lunes, 23 de marzo de 2026
Lástima
Cada vez que han estado a la intemperie, teniendo que decidir cada quien por sí en cosas distintas (triviales o muy serias), teniendo que enfrentarse al mundo de afuera con las solas armas del mundo de adentro, de sus propias ideas, de su propia historia y raíz, de su propio saber y de su propia experiencia, de su propia mente y de su propio corazón, la chingan (ojo, gente mexica, esta palabreja lunfa, en las pampas, tiene otro significado...).
Como si no tuvieran reparo alguno. Como si adentro de cada quién –y afuera...– no hubiera reparo alguno donde al menos guarecerse, un tinglado que al menos protegiera en algo. Y sin embargo lo tienen, podrían tenerlo.
Pero la lluvia del mundo, la lluvia ácida del mundo, moja e impregna el interior de estas gentes y las deforma y afea. Y deforma y afea sus pensamientos, sus palabras, sus obras y sus omisiones.
Y el viento del día, el viento que sopla vario y violento de cuadrantes opuestos, el viento que no dice de dónde viene ni adónde va, las arrastra, las revuelca, las retuerce.
Feliz el árbol que es apenas sensitivo / y más la piedra, porque esa ya no siente..., dice Rubén Darío.
Pero a ellos, al árbol y a la piedra, será que lluvia y viento pueden rasgarlos, torcerlos, moverlos, desfigurarlos, pudrirlos, erosionarlos hasta hacerlos casi nada.
Porque son árbol y piedra.
No son gentes.
En fin.
Lástima.
martes, 10 de marzo de 2026
El espinel (I)
La aceleración impresiona.
Y no me pregunten si hay algún Ivanhoe o algún Robin Hood, porque o no hay o no se ve.
(continúa)
jueves, 5 de marzo de 2026
Flores de un mismo árbol
¿Y qué si somos del mismo árbol?Porque del mismo árbol somos.Flores del mismo árbol.En la misma rama nos fue dadocrecer ambos:siempre distintos, tan iguales.¿Seremos del mismo nogal, del alto pino mismo,del plateado abedul, del avellano enhiesto?¿Quién sabe si acaso somos del mismo roble?Florezco en nuestro árbol y esperando,a su servicio,masculino el talante.Pero ella...,frutalmente femenina, allí mismoflorece cómplice,discreta y nítida.Y así estamos y somos: nacidospara vernos florecer tan mutuamente.Voy a ella en anhelo.De mi flor a su flornavego con los vientos que nos unen.Me espera en su recato y la rescato,hasta volvernos fruto en entrañas floridas.Somos de la misma raíz,de la misma rama que brotadel mismo tronco.Somos del mismo árbol.
miércoles, 4 de marzo de 2026
Andrómeda
La veo, acantilada y solaen una peña fría,rugiente el mar enfrente,tan firme la mirada,tan feroz su dulzuraque amedrenta el oleaje.Si yo fuera Perseo, ya estaríade pie en el aire,volandero, marinero del cielocon un morral de guerras sobre el hombro;pertrechos de vasallos paladinesserían mis arrestos atrevidos,arreos de amor súbito traspasando mi pecho.Y Andrómeda sería ella. No me importasu nombre terrenal:ella merece el mito más que nadie.Me ha dicho, enamorada,que me ha visto navegando entre nubes feroces,más alto que mí mismo,ir a su encuentroa rescatar sus manos de una sal inclemente,de un monstruo que quiere devorar su aliento y su belleza,de una playa sin nombre.Si yo fuera Perseo, creeríalas canciones que cantan mi coraje.Recordaría un héroe que tal vez no hube sido,sabría las hazañas de mi brazo,el origen olímpicode mi astucia, de mi alegría opaca.Si yo fuera Perseo, tal vez sería Perseo.Pero ella,desde el misterio de su alumbramiento,será Andrómeda para siempre.
martes, 3 de marzo de 2026
Ribera azul
Nos asaltó el añil desde la orilla.Y los remos se rindena la fatiga larga del camino de agua.Una proa de hierro,una espada que navega y corta el río,se hunde en el barro, decidida y violenta.Hasta el borde,en el llano en pendiente,un azul vivo y joven,de semillas perdidas, florecientes ahora.Este campo de linoera el final del viaje,era el destino llamando a nuestros ojos,travesía de sol de una mañana,senda de un día,
aventura de luna en plena tarde.Es la ribera azul.Es la tierra escondida a los viajeros.Es el hogar del sauce.Si hubiéramos sabido este silencio,el madrigal de pájaros,las canciones del viento...
sábado, 28 de febrero de 2026
Receta
Vi las manos bajo el agua fríafrotarse con elegancia cirujana.Era blanco el repasadorcon guardas tenues en los bordes,y quedé hipnotizado con los dedos finos,repasando el lienzo para secarsecon ritmo de gacelatrotando sobre una sabana de hierbas doradas.¿Quién corta asílas capas de una cebolla turgente?¿Por qué le obedecen ajos y pimientos,sumisos, atropellando sus aromas?¿Cómo es posible oliva tan fragante?¿Cuánto duraría esa danzaque se lleva a la rastralos ojos fascinadosy una pituitaria en trance?Una concentración oriental le vi en el gestopara abrirle el paso a las pimientas,al fuerte estragón,al jengibre pendenciero,y dejarlos a su suertesobre un solomillo rosado, salado,
azucarado y altivo.Las ollas de los caldos en barbecho,los extractos,la oscura cerveza espumadalanzándose al vacío de la paila.Hasta que murmuró una melodía.Hubiera dicho que el entero mundosolamente bullía y crepitaba,que los líquidos vertiéndose eran la única voz...Ella podría haber estadotoda ellasólo en sus manos diestras, precisas, implacables.Hasta que murmuró una melodía.Y sonrió, no para mí.Estaba componiendo.Lírica de hornallas y cazuelas,de cuchillos y tablas.Con versos de sangre roja,con versos de naranjas y especias,con metáforas bienolientes,con el calor justo de los colores,con sinécdoques de sabores enlazados,encabalgamientos de guarniciones,un hipérbaton creativo y exacto de puerros,intuición de última hora.Y entonces todo fue a su rumbo,sin la compañía de sus ojos timoneles.Abandonó la faena: el cocido haría su obra.Volví a ver las manos bajo el agua fría,frotarse con una ternura satisfecha,elegante.Y fui feliz.
Doce noches
¿Quién puede ser feliz en doce noches?¿Quién puede ser feliz en doce nochescon sus doce días,con sus doce tardes de marfil y hierro,sedosas y cortantes como una luna que nacefilosa de luz, entre el lino y las nubes?Inefable.Es nada el tiempo en doce días con sus tardes,con sus doce noches.Es nada.Parece un animal que duerme sosegadosobre la hierba y sus rocíos,morosamente,ajeno al derredor ansioso,sonriente en sus sueños de misterios de luz,bajo un parsimonioso olmo verde oscuro,sobre una hierba de oro y de cristalque el viento hace bailar con sus oleadasde aire frío y brillante.Así son doce días con sus doce noches.Insuficientes,silenciosamente intensos,vaivén de madrugadas y de ocasos,en soledades rústicas,en estepas de distancias a pie firmecon su rumor sereno y complacido.Así son doce noches con sus días.Aletea la felicidad(viento atemporal,invisible monumento,artera y punzante como un don impredecible),en la jornada sin tiempo de doce días con sus noches.
viernes, 27 de febrero de 2026
Campana
No hay suficientes campanasque hagan silenciar el tiempo fláccidode la arena del tiempo;campanas que canten por el hombre,para el hombre,los asuntos eternos.Lo sé porque he oído,de pronto,en la oscuridad mudade unas calles empapadas de noche,tres golpes de un badajosobre un bronce robusto y antiguo.Una torre rústica y blanca, no lejos,sostiene el peso de las llamadas,en su guardia perpetua.Entonces, me escabullí.Se quebró la tibieza del sueño.Parecía el llamado a la oración.Tal vez era apenas un memento,una diana pidiendo la cuenta de mis días,
la cuenta de este día,la cuenta de mis gozosy de los hondones de mi corazón.Busqué el balcón exiguo,el mirador que nos enfrentaa un bosque cómplice y protector,ahora más oscuro que la noche.El tiempo se midió en sonidos.A mis espaldas, soñaba una mirada clara,serenamente rítmica, feliz.En el aire,todavía en el aire,cantaban los ecos de tres golpes de un badajosobre un bronce robusto y antiguo.
miércoles, 25 de febrero de 2026
Un secreto
Tengo sólo un secreto.Me queda este secreto solo,de tantos cuantos tuve,vanamente.Vive en un aire sur,en un silencio de araucarias,tiene el signo del fuego en la mirada y las manos,cuando el viento y la mañanaacechan su figura de graciacon tajos de ventisca.Allí se guarda mi secreto en un rincónde piedra y maderas aromadas.Allí se entibia mi secretocon el rescoldo pardo de la lana,lo arrebuja una mano invisible con rumores y canciones,lo alimenta con trigos y avellanas madurasy miel de flores,silenciosas y aguerridas.Por las ventanas,heladas de soledad y brillantes de ternura,quieto al fondo de un valle de tormentas,está de pie la majestad de un cerro,con su ceño de cumbre en guardia cada día,cada noche sin luna.Vigila mi secreto como un padre,como un rey a su reino.Como un guardia a mi reino:tan insignificante yocon ese reino inmenso...Algunas noches,mi secreto visita mi lecho a oscuras.Una sonrisa de lirio iluminami sueño,que apenas es sereno y feliz en este llano,tan lejos de su aire.
martes, 24 de febrero de 2026
Sombra
Hay algo de fantasía(y de fantasmas)en la sombra.Y en las sombras que evanescen,en los reflejos que nos hacen dudar,en la inquietud de haber vistoo no haber visto.Hay una inmensa fantasíaen el fantasma dúctil, plástico,de mi sombra.Cambiando su largo, su alto, su ancho,trepando lo escarpado,andando sobre las aguas a pie firmey seco.Me imagino un díaliberar a mi sombra a su aire,a su gusto,que me dé igual que estéo que ande por allí,sin pedirme cuentas,sin darme cuentas.Y sin darme cuenta.Pero me doy cuenta.Puede conversar,gesticular, arrodillarse, abrazar,quedarse en silencio,imitar mi paso.¿Prefiero a mi sombra siempre conmigo?No lo sé.A veces pienso que no.Pero, entonces,inmediatamente sorprendido,temeroso y nostálgico,entiendo.Ella no solamente está siempre donde estoy.Ella solamente está donde hay luz. Siempre.
lunes, 23 de febrero de 2026
Coraje
Para entrar, hay que abrir la puerta.Sólo eso.No es necesariobuscar una aldaba que anuncie,ni una campanay su estridencia mensajera.No es precisoir a las ventanas del jardínpara ver si hay alguien en la casa,si alguien abrirá la puertay dará una sonrisa cortésde bienvenida.No hace faltauna esquela de vista,una tarjeta de presentación,un anuncio que anticipe.Es sólo abrir la puertay entrar.
O no abrir la puerta,y no entrar.Y seguir de largo,pasar adelante,buscar un camino,un rumbo distinto,alejarsey no mirar atrás.Y no lamentarlo.Y olvidar.Porque, para entrar,sólo hay que abrir la puerta.Nada más que eso.Sin ese coraje inédito,todo es afuera.
domingo, 22 de febrero de 2026
Luna del pinar
La luna del pinar,¡miren la luna del pinar!Noche de luna de cuernos en ristre,pinos de lanza oscurasobre el sueño,sobre el río sin orillas,sobre mí.¡Miren la luna del pinar!Así vi esta cárcel de lanzas,así aferré sus barrotes de resinas,así conocí el gozoy la condena del gozoen noche de luna bajo el pinar oscuro.Mido la distancia en lunas y pinos,mido los silencios en ríos y sueños,mido las medidas en gozos y noches.¡Miren la luna del pinar!Canten conmigo.Sueñen estas batallas.Duerman estas noches.Beban conmigo en el pinar:beban la luna,monten esta guardia,canten este canto.¡Miren la luna del pinar!¡Amen conmigo el amor que amo!Esta guerra es de fuego en la mirada.Este combate es de alegría en esta noche.
El puente
Tuve razón:se puede confiar en un puentede maderas nobles.Pasar de un lado a otrosobre un hondón salvaje de piedras,sima de rigoresy cascadas de hielo,es la vida misma.Sospechar que habrá de traicionarnosel paso de madera,fatigado de lluvias,de inclemencias de nieve y viento helado,es la vida misma.Mirar, dudar, decidir,es la vida misma.Resolverse a cruzaraun con el pie estragado,memoria de cruces decepcionantes,con el cansancio de caminos a ninguna parte,es la vida misma.Pero tuve razón:la nobleza de lo que nos sostiene,la firmeza de lo que nos acompaña,por una vez
(por esta vez nueva, al fin...)nos llevó al otro lado,sobre un hondón salvaje de piedras,sima de rigoresy cascadas de hielo.
Lo sabemos cuando ocurre.Es la vida misma.
viernes, 20 de febrero de 2026
Finas hierbas
Romero sobre el ala,áspero de tanto el cielo perfumado,luz de la sierra.Una paloma lleva la señalde rama en rama yendo,
primicia de un otoño que esperamos.Así pasan los días,así camina el aireen la intensidad del monte azul,mientras andamos bajo una luna negra.Ahora son tardes de tomillo,suaves y ligeras sobre la piedra.Es de tomillo el silencioque navega la siesta del camino
ansiando yerbabuenapor el arroyo entre los cedros:nuestra barca de sueño en su aromasurca la tarde.Hay esponsales de albahaca:entrelaza las manos y nos hierede frescura.Y ya vamos al fuegoy sus rescoldos.Los ojos anochecen deleitandouna tabla de roble,que abraza un pan de trigocon la caricia rústica de unas manos finas,como finas hierbas.