miércoles, 24 de septiembre de 2025

¿Con la guita no se jode?



No soy economista ni sé de la madeja endemoniada (literaliter loquendo) de las finanzas globales. Pero me alcanza para saber que hay dos notas que son lugares comunes respecto de las finanzas en la economía argentina.

1. Ningún país del mundo, en los últimos decenios, ha recibido en préstamos o en otros instrumentos financieros, la cantidad de dinero que la Argentina recibió. Y no una vez sino varias veces. Los dos últimos grandes desembolsos del FMI en 8 años, son un ejemplo ruidoso de eso mismo. Se suma ahora un "rescate" del propio gobierno de Donald Trump, con instrumentos y dólares del Tesoro estadounidense. Lo cual duplica la intervención de Trump y de los EE.UU. en los "rescates" a la Argentina, primero con Mauricio Macri, ahora con Javier Milei. Aunque parecen menores, las "ayudas" de otros bancos y organismos en estos últimos años, no lo son, y aumentan el drenaje. Y aunque no hay que mezclar, sí hay que agregar a esos flujos otras "asistencias" de origen tan opuesto y diferente, como es el caso de China.

En resumen, respecto del aporte de la Argentina a la economía y las finanzas globales, es desproporcionada la cantidad de asistencias, rescates, ayudas y demás sinónimos retóricos, que recibe.

2. Las sentencias son bastante comunes: la Argentina es mal pagador y peor gastador, incumple sus compromisos, se fugan capitales cuantiosos, no respeta la reglas de juego, los fondos se malgastan o se roban, se juega la plata en la timba financiera y otras virtudes del género. Y, como cualquiera sabe, algunas de esas cosas las dicen unos, otras las dicen otros desde la vereda opuesta. Pero, llegado el caso, el género de la cuestión apunta a lo mismo: la Argentina hace desastres con la guita, la que ella emite o la que le prestan. Y no importa quien gobierne.

Muy bien.

Una cosa es no saber de economía y finanzas. Otra cosa es no darse cuenta de que las dos notas que apunto son absolutamente contradictorias. Y en grado misteriosamente paradojal. Es como si los prestamistas dijeran: "como hay muchos ladrones en el barrio, conviene que dejemos la puerta abierta", o, como le gustaría más a Chesterton, esta otra: "este restaurante es carísimo, pero al menos se come pésimo". Un modo de justicia extraño el del mundo del dinero, que, contradiciendo sus propios mandamientos, da exactamente lo opuesto a lo que nos correspondería y premia exageradamente nuestros pecados.

Porque, como todos sabemos, "Con la guita no se jode", según reza el primer mandamiento del decálogo de los hombres del dinero.

Conclusión: Acá no se está hablando de dinero, ni de economía, ni de finanzas. Parece que, en el caso desopilante de la Argentina, hay que buscar en otra parte las razones de los rescates desopilantes en materia financiera que –como quien sacrifica un cordero en ofrenda a quién sabe qué cosa– el mundo del dinero global le ofrece a la Argentina, una vez y otra vez y otra más. 

 

martes, 23 de septiembre de 2025

¿Quién le teme a Donald Trump?



(Spruille Braden llega como embajador de los Estados Unidos a Buenos Aires, mayo de 1945)


¿Quién le teme a Donald Trump?

La única respuesta que importa, a mi juicio, es la de la oposición a Javier Milei, en cualquiera de sus formas, incluyendo, por supuesto, principalmente al peronismo, también en cualquiera de sus versiones.

E importa porque una cosa es plantarle cara al monigote que se reunió con Trump en Nueva York (con su trofeo indigno de papel en la mano) y otra es plantarle cara al mismísimo Trump. 

Con Milei, según se ha venido viendo en el Congreso, se atreve cualquiera. Pero Trump no es Milei (por más que Milei crea que son hermanos siameses).

Y entonces ahí se verá cuántos pares son tres botas, porque en la cancha se ven los pingos.

Pero tal vez haya que conformarse con un hilo de tuits furiosos y cancheros o con el jugo agrio y estéril de declaraciones "...porque-algo-hay-que-decir".

En mayo de este año 2025, se cumplieron 80 años de la llegada de Spruille Braden a la Argentina como embajador de los EE. UU., y, a los que les interese la historia, pueden ver allí a qué vino y cómo le fue. Para tener una pista, valga el dato de que, en agosto de este mismo 2025, se cumplió también el 80 aniversario del reemplazo de Braden como embajador, apenas 3 meses después de que asumiera.

Pero, como cualquiera sabe, el por entonces vicepresidente de facto, Juan Domingo Perón, sacó buen partido de sus enfrentamientos con Braden. 

El mítico "Braden o Perón", como emblema para las elecciones de febrero de 1946, que Perón ganó, es una prueba del partido que Perón sacó de la enemistad que Spruille Braden tenía con él y la que Perón tuvo con el embajador yanqui. 

Dicho sea como nota curiosa, la familia de Braden y él mismo tuvieron fuertes intereses en la explotación del cobre en Chile, a través de una empresa que finalmente quedó en manos de los Guggenheim, quienes explotaron la mayor mina de ese metal entre 1915 y 1967, fecha en la que se nacionalizó.

Sé que Perón ya no está. Y Braden tampoco. 

Si el cowboy atropellador estuviera, sería probablemente el encargado que Trump podría haber mandado a "negociar" con el gobierno de Milei la explotación, por ejemplo, del hoy tan deseado cobre argentino, entre otras cosas. 

Pero si fuera así y estuviera al mando de la misión, ¿quién le temería a Braden? O dicho mejor, ¿quién se le enfrentaría?

Braden no está, se entiende. Pero está Donald Trump.

En lugar de Braden, Trump manda a un tal Peter Lamelas, un apellido que no augura nada bueno para las gentes pampas.

Perón tampoco está, y eso es más que claro. Y por más que se hagan los rulos, no se ve nada que se le parezca en materia de astucia, cuando menos.

Algunos dicen que, a fines de junio del '45, Perón citó a Braden a la casa de gobierno para quejarse de la campaña de la prensa y de funcionarios de EE. UU. contra el gobierno y contra él. Braden, según cuentan, oyó una advertencia que al embajador le sonó a amenaza. 

Y vuelvo al principio.

El mundo ha cambiado. 

La dirigencia política argentina anda a los saltos: de los brazos de China, un rato, a los brazos de los Estados Unidos, otro rato. 

Una triste percanta manoseada por el cafisho de turno, por el fiolo más guapo o por el que le pone más biyuya sobre la mesita de luz, después del infame comercio carnal.

Por eso hay que decirlo otra vez.

¿Quién le teme a Donald Trump?

La única respuesta que importa, a mi juicio, es la de la oposición a Javier Milei, en cualquiera de sus formas, incluyendo, por supuesto, principalmente al peronismo, también en cualquiera de sus versiones, aunque sea como un memento de su líder.

Pero ya se sabe que es en la cancha adonde se ven los pingos. No adelante de los micrófonos.



sábado, 20 de septiembre de 2025

Un apunte sobre algunas ignorancias juveniles de Marechal




Releo en estos días la polémica entre el veinteañero Leopoldo Marechal y el casi sexagenario Leopoldo Lugones, unas batallas de hace unos 100 años, acerca de la naturaleza y el ejercicio de la poesía. Este hablaba desde sus artículos en La Nación y aquel le contestaba desde las páginas del periódico Martín Fierro.

No era sólo Marechal. Había en esos días una perrada ansiosa por morderle los garrones a su maestro.

Ahora bien.

Me había quedado la impresión de la insolencia de Marechal, humorosa, como es él. Bailar desafiante ante el bronce de Lugones, siempre me pareció un juego. No era sólo el prurito de estar a la moda de las vanguardias de entonces, porque tenía razón en parte esa generación bisoña en materia de poesía.  Aunque no tanta como ellos creían, me parece.

Lo que no recordaba para nada es la ignorancia petulante de Marechal, que ahora me sorprendió. Entiendo el fragor de la dialéctica y cómo se enardece la gola en una disputa. Entiendo que, una personalidad verde todavía y por apta que sea, diga cosas que cree que lo representan. Entiendo que un joven quiera estar a la moda. Y eso bastaría para explicar algunas de las pavadas que dice mezcladas con otras cosas atendibles.

Pero lo molesto es que son pavadas que se empingorotan como manifiesto, con lo que pierden un posible carácter zumbón y se afirman como un credo. Un credo que, en el caso del propio Leopoldo Marechal, se disolverá en el aire cuando, algunos años después, descubra o recuerde que él es también un gran poeta. Entonces dejará de decir pavadas literarias y se volverá también él un maestro.

Justicia poética e inmanente que la poesía ejerce con sus súbditos llamándolos al orden, como el propio Marechal confesará haber sentido ese llamado al orden unos veinte años después de aquellas fintas de bravucón de Villa Crespo.

Sólo como muestra, dejo un fragmento medular que está en un articulito que titula Filípica a Lugones y a otras especies de anteayer, siempre en las respuestas desde el periódico Martín Fierro. Allí mezcla algunos aciertos –aunque de comprensión ambigua para el lector– con una borrachera de palabras y conceptos que le pagan tributo a la moda del día, y ciertas ignorancias que reparará con los años, a Dios gracias. 

Nosotros decimos:

La poesía no es una enfermedad de buen gusto, ni un sonajero para que se divierta Lugones, ni el cojín donde languidecen los rimadores de sexo ambiguo, ni una condecoración a la fealdad irremediable de nuestras poetisas.

Ser poeta significa cosecharse íntegro como personalidad.

El mundo se hace nuevo en cada hombre que mira.

Todo creador es una edición distinta del mundo.

La belleza no es una entidad absoluta ni definitiva: se transforma en cada cambio de la sensibilidad humana.

Sensibilidad es la relación que existe entre el ser y el ambiente que le rodea. El ambiente se modifica en razón del tiempo y la experiencia: todo cambio de ambiente determina reacciones distintas en el ser y renuevan su sensibilidad.

Nuestro ambiente es distinto al de hace treinta años: por eso es distinta nuestra sensibilidad.

Esta re-creación de la vida que se insinúa en nosotros es nuestra verdad irrefutable; cada siglo tiene la suya y amamos la verdad de cada siglo; si preferimos la nuestra es porque nació de nosotros, y porque tiene la estatura de todas las verdades.

Cada estética es una singladura en el tiempo; nosotros apuntamos la nuestra. Husmeadores de signos nuevos y de hondos matices, tratamos de dibujar la fisonomía de nuestro siglo, que es hermoso y ágil porque se nutrió con el azúcar de muchas épicas.

Tal es nuestro propósito y en él persistimos.

Siempre entendí que Marechal –poeta enorme por hondas intuiciones y talento para decirlas– era, en categorías de Kierkegaard, más bien un hombre en el estadio ético.

Creo que lo demostró en su obra y en los temas de sus obras narrativas tanto como líricas. Pero también en sus derivas políticas o en su pasión (lírica) por la búsqueda de justicia histórica, algo que en sus últimos tiempos hasta deformó su pluma.

Y con esto quiero decir que, aun con su poderosa intuición, más de una vez se metió en jardines metafísicos sin conocer las plantas que allí estaban y sin entender del todo qué significaban, cuánto valían en realidad o cuánto aportaban –por encima de los vaivenes de la historia– a la belleza, al aroma y al orden de ese jardín. Y del mundo.



viernes, 19 de septiembre de 2025

No todo morirá


No todo morirá.

No todo.

Quedará una raíz sembrada en ti, en tu gozo.
Quedará el árbol y ese nido y piares de amparo.
Quedará ese motivo de manzanas.
Quedará tu confesión de quieto amor y tu lágrima feliz.

Y me iré un día.

Sin morir.

Porque no moriré cuando me nombres
y así volveré.

Sin morir.

Sin irme.


miércoles, 17 de septiembre de 2025

Eres mi patria


Eres mi patria siempre en guerra, 
ardida y turbulenta, raza de roble y luna,
guerreas con los labios:
espadas, brisa y menta, por las noches.
Mientras tiembla mi escudo,
se conmueve la lanza de mi pecho
al grito que nos llama a ese combate
del que brotan claveles.

Eres mi patria, tengo mis raíces
hendidas en murmullos 
que vierten esas bocas, 
esas heridas palpitantes siempre abiertas,
que ha tajado tu amor,
que ha clavado mi amor en las entrañas,
en las bellas entrañas del mundo y tu figura.
Eres mi patria. Y un fuego
que es la niebla en mis ojos desolados
cuando nace tu luz. Y cada día florece
la gloria de mirarte, esa ilusión azul de verte siempre
a tu distancia,
en el tierno horizonte de tus manos
que acarician la guerra,
que empuñan los suspiros hasta acallar mi llanto.

Eres mi patria, trueno que se empecina
y retumba conmigo
en el aire bronco que sube por las venas
que sangran con tu sangre.

Eres mi patria.

Y somos uno: un solo suelo,
y un solo sueño de nieve y de trigales,
y un solo bosque y valle y cielo y río,
y una única voz.  


domingo, 14 de septiembre de 2025

Poema de un año


En nada se parecen estos días
a los de un año atrás, cuando no estabas.
No es la mañana igual, hay rosas nuevas,
las tardes son de pájaros y vientos,
la noche se hizo estrellas que perfuman.

En nada se parecen estos días
a los de un año atrás. En sólo un año
las palabras resuenan más que el aire,
los minutos ya son como un pilar
que soporta la dicha que no pasa.

En nada se parecen estos días
a los de un año atrás. Hay un milagro
en cada pan, en esta luz contigo;
hasta en las sombras y en los ecos tristes
una alegría milagrosa estalla. 

En nada se parecen estos días
a los de un año atrás.
                                   Y son los mismos.


 

viernes, 12 de septiembre de 2025

Madrigal de cerca


Nunca seré más próximo. Me lleva
la luna de tu centro
adentro. Y siempre adentro
tu corazón me siembra y se renueva;
e hincándose me eleva
a una altura feliz, donde te encuentro.

Tu amor es mi epicentro.
Y no hay cosa de ti que me conmueva
más que la luz donde tu voz abreva.


 

jueves, 11 de septiembre de 2025

Soneto de lejos


Estoy en la distancia que me habita.
Y aquí me quedaré porque, partiendo,
el corazón en brasas irá ardiendo,
potro de amor que brama y se encabrita. 

Aquí estaré viviendo, amando y siendo
bandera que se inflama y que se agita,
paño de amor que al viento te permita
saber a qué distancia estoy muriendo.

Y habré de consumar la lejanía
como quien bebe de tu copa. El vino
gozoso será el día en que te vea.

Potro y paño de amor seré ese día.
Como brasa en mí hincada te imagino
y bandera seré que por ti ondea.


 

martes, 9 de septiembre de 2025

El árbol del olvido


Cuando llegue esa hora (no la quiero...)
iré a ese bosque azul que me decías.
Dijiste: "hay que perderse por la senda
que llega al río, hay que encontrar un vado
y subir una cuesta hasta la altura
y otra vez, al bajar, ir bosque adentro.
En una claridad, que es un mallín,
hay en el centro un árbol que no muere..."
Cuando llegue esa hora y ya no estés,
iré a ese bosque azul, iré al sendero,
cruzando el río llegaré a lo alto,
y bajaré la cuesta a paso triste.
Y me recostaré entre las raíces 
para olvidar allí que ya no estás.

lunes, 8 de septiembre de 2025

Madrigal del sur


En estas soledades
de cielo tuyo y claro,
hay el rumor que tengo de tu amparo:
las tiernas claridades
de tu mirada en las inmensidades.

Ya no hay oscuro. Aquí desenmascaro
noches y oscuridades.
No hay partes ni mitades
si ya no me separo
de esta dulce unidad, las suavidades
que das en la quietud de este reparo.


sábado, 6 de septiembre de 2025

Quiero nombrarte reina


Quiero nombrarte reina y no consigo
que acaten mi deseo las estrellas.
Se rebelan geranios y montañas,
se resisten halcones y abedules.
Quiero nombrarte reina a pleno día.
Pero se soliviantan los arroyos;
no lo admiten el sol, la luna, el campo
ni reconoce el mar que soy tu súbdito.
Quiero nombrarte reina, insisto y clamo:
no cambiaré el propósito ni cejo.
Necesito zorzales persuadidos,
jueces de corazón benevolente
que sentencien por mí que ya eres reina, 
que brilla en mis entrañas tu corona.


viernes, 5 de septiembre de 2025

Los "disca" como munición





Tal vez sería una pena que se me perdieran, en el tumulto de los asuntos ácidos y espectaculares de la polis argenta, algunos asuntos y derivados que se me hacen significativos.

A saber.

1. A esta altura parece bastante claro que el brazo kirchnerista del peronismo es muy hábil en ciertas materias y prácticas, como el propio peronismo a secas lo es. Materias y prácticas que a Javier Milei no le salen tan bien, o no le salen, o le salen simplemente mal. Ni puede con eso solo ni acompañado con la ayuda de la armada Brancaleone que lo secunda, aunque varios de ellos sean expertos en corruptelas y millonadas espigadas en las arcas fiscales (y privadas). 

2. En una nota de opinión de febrero de 2016, La Nación diario hace un racconto (a modo de juicio de residencia) de las principales acusaciones y causas por corrupción de los 12 años de gobiernos del brazo kirchnerista del peronismo: según dicen allí, suman 2.160 casos, muchos judicializados aunque con pocos o raquíticos resultados hasta ese entonces.

3. Precisamente, hasta ese entonces. Porque hubo que esperar casi diez años más para que hubiera una condena confirmada para la cúspide del poder de aquellos años. Y no porque las causas fueran asuntos pobretones o soponcios baladíes de dizque republicanos probos y Catones de la moral pública. Muchas de esas causas e investigaciones tenían como origen huellas como mandíbulas inmensas de centenas de Tyranosaurios Rex o huesos inmensos de manadas de Brontosaurios, esparcidos por todo el país, casi sin enterrar en las profundidades del suelo y casi a la luz del sol, y todo para frustración de los arqueólogos periodísticos porque los asuntos estaban más o menos a la vista. El finado Jorge Lanata se murió sin ver los frutos de su obra mayor de sus últimos días, con más la queja repetida de que los argentinos "no votan moral", que es como decir que a los argentinos, en último término, los chorros oficiales les importan nada, aunque los vean choreando.

4. Lo dije en otra parte: como a Cristina Fernández, a Javier Milei le tocó su Jorge (Rial), que por cierto no es el más sofisticado y algo intelectualoide Jorge Lanata, q.e.p.d, devenido en fiscal sin nombramiento de la moral pútrida de los barrios progresistas y nac&pop de la política pampa. Quién te ha visto, quién te ve, muchacho...

5. No lo digo yo sino que lo dijo Carlos Marx: "la historia se repite dos veces, primero como tragedia y después como farsa", frase que se sabe dejó en El 18 de Brumario de Luis Bonaparte, obra que, fíjese qué curioso, Marx publicó en Nueva York en 1852, año en el que los liberales argentinos ya tenían lista su guerra para derrocar a Juan Manuel de Rosas. La frase de Marx, creo, aplica a este caso paralelo: Lanata sería al peronismo kirchnerista, lo que Rial es a los liberales libertarios, en la cabeza de los Milei. Si quieren entender que lo de Lanata exhibió una tragedia y que Rial deberá conformarse con ventilar apenas una farsa, cada cual según su medida y calado, allá ustedes. Sólo apunto que parecería que cada corriente política tiene la calidad de piqueta de demolición acorde con su naturaleza. Y sin temor a decirlo, digo que un Jorge es un cachito más que el otro, al menos, y sin olvidar que son apenas periodistas y que los "crímenes" que "denunciaron" son parejamente infames. 

6. ¿Esto último quiere decir que el peronismo y su brazo kirchnerista es más serio que el mileísmo y los demás arrabales liberales? A juzgar por quienes los erosionan, sí. Y se entiende que, a este respecto, el asunto clave está en el adjetivo serio. Cosa que no hay que tomarse tan en serio, porque sólo significa, diría, que uno es más consistente que el otro y eso, en asuntos políticos, podría querer decir nomás que uno es más peligroso que el otro, aunque sean igualmente dañinos.

7. Desde hace menos de un mes, las facciones perono-kirchneristas parecen haber imitado la megalomanía mileísta de ponderar las cosas propias como las más grandes de la historia (ministros, reformas, leyes, etc., dicen los del carajo), las más revolucionarias en el mundo mundial y galáctico. Lo nunca visto en la historia del país y de las civilizaciones. (Esa obsesión, dicho al margen, por la engrandecimiento de las cosas propias debería ser un festín para los hijos putativos de Freud.) Pero son simétricos, a su modo, en ese artilugio retórico-oratorio que a ambos bandos les encanta, por razones algo distintas.

8. Javier Milei y Karina, su hermana, son lo que son y dan, juntos o separados, bastante asquito, en toda la línea, se creyeran ellos ambos lo que se creyeren. Pero el caso es que a sus oponentes del kircher-peronismo les sirve volverlos inmensos e inmensamente perversos y, en consecuencia, catar su corrupción como inaudita y nunca vista en la historia patria, así como sus perversidades políticas (aunque no hubiera un peso de por medio... cosa difícil de creer, si hay voraces y el linaje Menem o el linaje Kirchner de por medio).

9. Así es como tengo que volver al principio: parece bastante claro que el brazo kirchnerista del peronismo es muy hábil en ciertas materias y prácticas, como el propio peronismo a secas lo es. Materias y prácticas que a Javier Milei no le salen tan bien. Ni solo ni acompañado con la ayuda de la armada Brancaleone que lo secunda, aunque varios de ellos sean expertos en corruptelas y millonadas espigadas y rapiñadas en las arcas fiscales (y privadas).

10. No hubo kryptonita que dañara demasiado el andar de Néstor y Cristina, y a su séquito, desde el 2003 hasta que la novela pareció tener un final en junio de 2025, cuando ella cayó presa. En el medio y pese a los bandazos, fue reelecta con el 54,11% en 2011, acendrando la furia de Lanata porque el pueblo argentino no vota moral. Y más: a ella todavía le quedó nafta para ser la gran electora, en el 2019, que empujó a un pelafustán para ponerlo a cargo del país. Por eso mismo parece que pareció, nomás. Porque además de eso, hoy, desde su balcón atávico, la ex presidente y vice, se diría que mueve hilos que deberían haberse cortado con su condena. Y sin embargo...

11. De otra parte, a la vez, unos audios y un plumífero de asuntos del espectáculo que empezó a explotarlos, bastaron para mover los cimientos del edificio liberal-libertario, dosificando –con la baba cayendo por la comisura de los labios– un jaque mate posible, en no mucho tiempo. Hay soberbias y soberbias. Pero también es verdad que la soberbia y la megalomanía libertarias lucen patéticas en aquellos que son torpes no sólo para gobernar, sino también para afanar dineros públicos.

12. Y, sí: porque Javier Milei tiene enfrente a un enemigo poderoso: un enemigo que sabe robar mejor que él, sabe robar más que él y sabe zafar mejor que él. Por eso, ahora que encontró la ocasión que los hermanitos improvisados le dieron, el brazo kirchnerista del peronismo se esforzará más todavía en seguir tapiando a cal y canto el jardín cerrado en el que se acumulan sus desmanes y tropelías, afanos y daños, terribilidades políticas y económicas hasta educativas, culturales y morales. Parapetado allí, con un rifle a cebitas, se dedicará en los próximos tiempos al fácil tiro al pichón, con un porcentaje insolente de aciertos. 

13. ¿Va a terminar así la historia? No es fácil saberlo y, en estas pampas, la adivinación (como las encuestas) no tiene mucha suerte. Pero algo es seguro. A Javier Milei empiezan a soltarle la mano los hombres del dinero y los negocios. Desde los States ya no parece tan gracioso ni genial. En el mundo se habla de lo chambón que es para el afano (ya desde el caso de la moneda digital trucha...). Las filtraciones tienen rumbo de colisión y empiezan a horadar hasta su historia clínica. Sus lenguaraces de ocasión empiezan a notar públicamente que no es un león y dejan entrever que sólo están dispuestos a acompañarlo a desgano hasta la entrada al loquero, pero no piensan en internarse con él ni mucho menos en probarse el chaleco epónimo de los desquiciados.  

14. Pero, en cualquier caso, si se cumple una ley no escrita de nuestro destino (que Dios quiera no sea ineluctable), y todo sigue así como viene viniendo, lo que parece más probable es que, una vez más, los liberales nos habrán heredado alguna versión del peronismo, parejamente a como los peronistas terminan una y otra vez heredándonos alguna versión de los liberales.

15. Hay una última cosa que tal vez mide con justeza la sucia pureza con la que se aprovechan los dolores del pueblo. La cuestión de la discapacidad se ha vuelto de algún modo mañoso algo raro, agrupándolos artificialmente, como se hizo con las madres con "derecho el aborto", o con aquellos a quienes les inventaron "los derechos a las uniones homosexuales", y cosas así. Va ganando lugar entre los voceros ideológicos de estas refriegas, una calificación de las personas y familias golpeadas con el dolor de las discapacidades varias, aplicándoles una denominación de ocasión: "el colectivo de la discapacidad" o peor: "los disca", como se oye ya en las voces de quienes a los codazos pretenden liderar una resistencia. Resistencia ideológica, ciertamente, y es el mote que se les ha puesto lo que lo confirma. Un sindicato de dolientes, una tropa, un ejército de baldados por la naturaleza o las vicisitudes y las accidentadas desgracias de esta vida. Al fin, agrupar como carne de cañón a los dolientes y mandarlos a combatir una batalla que tiene otros fines. Cosa inmunda si las hay. Tan inmunda como maltratarlos y despreciarlos, humillarlos abandonándolos y ahogándolos con sus propias dolencias. Porque ambas cosas son maltrato y desprecio cruel e infame de cada una de esas personas sufrientes, que merecen una caricia delicada, un acompañamiento amoroso y paciente, una compasión que comprenda y alivie sus dolores, con benevolencia. Y con Caridad. Pero en el barro político queda claro que el apetito de poder y la pasión dialéctica no tienen límites para usar lo que sea como munición contra el oponente. Si por un momento pensaran y sintieran la paradójica paciencia y alegría que muchos de esos dolientes guardan y nos dan tantas veces como consuelo y como ejemplo que llega hasta a avergonzarnos, además de conmovernos, podrían llegar a entender de qué están hechos los pilares que sostienen silenciosa y ocultamente nuestra existencia, también como nación. Pero no pueden. Ni quieren.



miércoles, 3 de septiembre de 2025

Las señales


Son muchas las señales.

Cada una tiene un color 
y a veces un sonido y un aroma.

Son tersas y azules las señales de la luz.
Son de cristal y oro las de la memoria 
que trae aquellos días.
Son pardas las del dolor.
Son del aroma del cuero y el pino
las señales de la felicidad.
Son verdes y ululantes como un bosque
las que piden arrojarse a los caminos.
Son del color de la arcilla las de nuestras obras. 
Son bermejas las del deseo.
Son blancas y armónicas las de la abnegación.
Son como un diamante y un coro 
las de las batallas perdidas.
Son del color del aire las del amor que no muere.
Son de marfil y plata
y suenan como un cuerno hondo las del martirio.

Pero hay una señal que no es como las otras.

Gris y chirriante, desvaída y áspera,
así es la señal de la despreciable cobardía.


lunes, 1 de septiembre de 2025

Un árbol en secreto


Los que han caminado por la calle de tu casa,
me dicen que, 
junto a la reja que custodia tu jardín,
apareció hace un tiempo un árbol amarillo.

Dicen que, en cada estación del año,
siembra la vereda de hojas doradas,
y que un perfume a magnolias surca el aire
y llega al cielo, invade las casas.

Y han visto que el amarillo se apaga por las noches
y que el aroma se hace más denso y penetrante, 
cuando la luz desaparece.

Me dicen que no pueden saber de dónde llega ese aroma,
y que hay muchos que buscan cada día su origen.

Dicen que embriaga, que hipnotiza.
Que conmueve terriblemente.

Sé cuál es el árbol del que hablan.
Y sé cuál es ese aroma.
Sé de dónde viene.

Más de uno me lo ha preguntado.

Pero no lo digo,
no me oirán decirlo.

Es tu secreto.