jueves, 9 de abril de 2026

Soneto carta

 

El día está frío y el otoño en flor.
La lluvia pasa, el pasto verdecido
ya ha cubierto este llano humedecido.
Tus manos conservaron su color.

Hay un nuevo zorzal. Un atrevido
canto que hiere suave. Un resplandor 
parece tu figura. En un temblor
del ramaje del ceibo, he visto un nido.

Ya hay los fuegos primeros. Por la tarde,
cabalgo hasta ese monte que decías
que parece un castillo, o hasta el vado.

Con tu ausencia me siento tan cobarde.
Me refugio en rincones de tus días.  
Y sigo siendo tuyo, enamorado.