El día está frío y el otoño en flor.La lluvia pasa, el pasto verdecidoya ha cubierto este llano humedecido.Tus manos conservaron su color.Hay un nuevo zorzal. Un atrevidocanto que hiere suave. Un resplandorparece tu figura. En un temblordel ramaje del ceibo, he visto un nido.Ya hay los fuegos primeros. Por la tarde,cabalgo hasta ese monte que decíasque parece un castillo, o hasta el vado.Con tu ausencia me siento tan cobarde.Me refugio en rincones de tus días.Y sigo siendo tuyo, enamorado.