jueves, 24 de agosto de 2023

Secretismo secreto





𝗣𝗿𝗲𝗴𝘂𝗻𝘁𝗮:

¿A quién podría importarle seriamente saber qué es en realidad y qué papel cumple realmente 𝗘𝗹 𝗬𝘂𝗻𝗾𝘂𝗲 mexicano en la 𝘐𝘣𝘦𝘳𝘰𝘴𝘧𝘦𝘳𝘢, la Argentina incluida (y ya que estamos, en el entero 𝙤𝙧𝙗𝙞𝙨 𝙩𝙚𝙧𝙧𝙖𝙧𝙪𝙢...)?

𝗡𝗼𝘁𝗮𝘀 𝗽𝗿𝗲𝘃𝗶𝗮𝘀 𝘆 𝗮 𝗽𝗶𝗲 𝗱𝗲 𝗽á𝗴𝗶𝗻𝗮:

1. Si, como dicen, es tan secreto y poderoso, cualquier respuesta que 𝗘𝗹 𝗬𝘂𝗻𝗾𝘂𝗲 diera a esa pregunta, por fuerza tendría que ser tomada con pinzas. O simplemente puesta en duda. Y eso por definición: tan secreto y poderoso, no va a andar yendo casa por casa explicando completamente a quien quiera oírlo o a quien le pregunte qué es realmente, quiénes son realmente, qué hacen realmente, con quiénes lo hacen realmente, para qué lo hacen realmente, et ainsi de suite... Y eso sin contar con el hecho de que eventualmente la organización podría tener alguna cláusula en su contrato (entre otras restricciones, imposiciones y disciplinas) que obligara a los miembros a ocultar o a mentir (sin gravamen moral), cuando se les pregunte semejante ingenuidad, habida cuenta de que se la considera una organización secreta y poderosa, parte de cuyo poder presumiblemente venga también de que es secreta.

2. En muchas partes y hasta habitualmente se oye decir que es una secta ultacatólica. Lo de ultra ya es partisano, porque parece claro que ese lenguaje lo usan quienes son adversarios o los enemigos del catolicismo sin más, para quienes todo lo verdaderamente católico es ultra por definición. Y esto así dicho no define en absoluto si el catolicismo de 𝗘𝗹 𝗬𝘂𝗻𝗾𝘂𝗲 pueda ser verdadero o no. Para lo de secta, casi lo mismo, aunque distinto. El catolicismo no es una secta y no hay nada sectario que sea verdaderamente católico, ni siquiera aunque la dicha secta tuviera un decálogo idéntico al catolicismo, por conveniencia o por cierta convicción, que en ese caso luce no tanto teológica como política.

3. Una cosa es el esoterismo cristiano (que existe y no es lo que muchos querrían suponer...), las catacumbas, la Iglesia del Silencio u otras formas que adquiere la profesión y la práctica del catolicismo en tiempos de persecución o por resguardo de la doctrina. Otra cosa es una secta u organización secreta o con estatemos secretos. En la vida milenaria del cristianismo ha habido –y hay– de lo primero. Lo segundo es una iniciativa particular con fines particulares (obviamente secretos...) que puede asumir notas religiosas en diversos grados, en especial en materia cultural y política, incluso con notas no católicas. La finalidad o pretensión hegemónica corre por cuenta de la organización dizque secreta, no del catolicismo que verdadera o fictamente enarbolen sus miembros o les atribuyan sus adversarios. Parecido no es lo mismo: nunca. Mismas palabras no necesariamente significan mismas cosas.

4. En principio, toda la cuestión puede ser interesante para periodistas curiosos o ávidos de fama, buscadores de oro librescos, investigadores del Conicet, miembros de alguna fundación progresista global, militantes de alguna internacional de izquierda o de derecha (que hay de todo en todas partes...). Pero, lo cierto es que la repetida mención de 𝗘𝗹 𝗬𝘂𝗻𝗾𝘂𝗲 en relación con asuntos muy importantes ya en todas partes del mundo, pero particularmente en la 𝘐𝘣𝘦𝘳𝘰𝘴𝘧𝘦𝘳𝘢 y en la Argentina –y no de hoy o de ayer, sino desde hace bastante tiempo–, hace pertinente la pregunta liminar. La calificación de secta ultracatólica para un poder secreto, también. Y más pertinente hace la pregunta para un católico que no pertenezca a ninguna secta, así se la llame católica, ultracatólica o lo que fuere, porque a un católico con el catolicismo le basta.

5. Cuando se amplíen los interlocutores a los que se les formule la misma pregunta, habrá que poner entre muchas comillas suspicaces el juicio de quienes participan de posiciones sedicentes católicas o no, como liberales, progresistas y otras modalidades adjetivas de supuesto catolicismo o de catolicismo con prótesis o ablaciones, o de posiciones culturales y políticas adversas de derecha o izquierda, ni siquiera cuando apuntaren a las características más oscuras de 𝗘𝗹 𝗬𝘂𝗻𝗾𝘂𝗲. Se puede presumir –sin temor a equivocarse demasiado– que su interés en el asunto es principalmente partidario. Les cabría a éstos el mismo dictamen que a 𝗘𝗹 𝗬𝘂𝗻𝗾𝘂𝗲: si se dice alguna verdad, sólo vale decirla cuando se la dice porque es verdad, no por que es munición contra el ejército enemigo, o porque se la dice como un argumento oportuno para fortalecer la propia posición.

6. Más de una vez se ve el hecho de que, hablar públicamente acerca de 𝗘𝗹 𝗬𝘂𝗻𝗾𝘂𝗲, causa escozor e incluso miedo, e incluso pánico, más cuando se hacen preguntas incisivas a su respecto. Hasta los supuestos miembros (¿cómo saber si lo son o no, si la organización es secreta y críptica por definición?) presuntamente temen hacer siquiera alusión a su pertenencia. Lástima. Eso desnuda en todos los casos una lamentable falta de cojones, muchas veces disfrazada de prudencia o de escepticismo o de protección de un supuesto bien secreto que, principal o solamente, vale porque es secreto y en tanto permanezca secreto.

𝗥𝗲𝘀𝗽𝘂𝗲𝘀𝘁𝗮:

Pues bien, dicho sucintamente lo antes dicho, a la pregunta: ¿a quién podría importarle seriamente saber qué es en realidad y qué papel cumple realmente 𝗘𝗹 𝗬𝘂𝗻𝗾𝘂𝗲 mexicano en la 𝘐𝘣𝘦𝘳𝘰𝘴𝘧𝘦𝘳𝘢, la Argentina incluida (y ya que estamos, en el entero 𝙤𝙧𝙗𝙞𝙨 𝙩𝙚𝙧𝙧𝙖𝙧𝙪𝙢...)?, respondo que a un servidor le importa saber qué es en realidad y qué papel cumple realmente 𝗘𝗹 𝗬𝘂𝗻𝗾𝘂𝗲 mexicano en la 𝘐𝘣𝘦𝘳𝘰𝘴𝘧𝘦𝘳𝘢, la Argentina incluida (y ya que estamos, en el entero 𝙤𝙧𝙗𝙞𝙨 𝙩𝙚𝙧𝙧𝙖𝙧𝙪𝙢...). 

Y, aunque no hay tiento que no se corte, algo me dice que va a ser difícil que tenga una respuesta creíble.



domingo, 13 de agosto de 2023

La novela difícil






"No te entrometas en cosas de magos, pues son astutos y de cólera fácil".

John R. R. Tolkien

El Señor de los Anillos, I. La Comunidad del Anillo, Libro I, 3.

 

 


Tal vez, uno de los grandes obstáculos para componer una obra así es que terminaría siendo una novela demasiado larga e intrincada, por sí misma, pero mucho más para tiempos de 140 caracteres.

Claroscuros confundidores, ambigüedades perversas, constantes conspiraciones curiales y planetarias –cruentas algunas y muy mucho–, innumerables y terribles inmundicias, traiciones, perplejidades y angustias, apostasías que simulan piedad, piedades verdaderas que se castigan como apostasías, notables martirios de pensamiento y palabra y sangre, cobardías, ambiciones mundanas, oportunismos, satanismo. Y una lista igualmente extensa de santidades, heroicidades, sacrificios, humildades genuinas, grandezas invisibles. Y todos esos son apenas unos pocos nombres de cosas.

Pero son demasiadas cosas, sí. Una novela difícil.

Podría escribirla Leonardo Castellani, si en parte no la hubiera escrito ya, con tinta a veces, con sangre también. Si se pudiera hacer, tendría que ser algo inédito, no visto, aunque podría tener algo del estilo de Malachi Martin, con un poco de Hugo Benson, salpimentada con Soloviev, Dostoievsky, Pieper. Cosas así, porque no se puede inventar demasiado en ese rubro. Sí, en parte lo hizo Castellani, aunque hay mucho de historia en las ficciones que él escribió (como lo hay en la obra de Martin). Y lo extraño de esta novela difícil es que no parecería una novela: parecerían hechos reales novelados. Y en el mismo sentido, también debería haber bastante más que unas pocas pinceladas de cuestiones políticas, por supuesto, porque entre todas las cosas, estaría, claro, la Parusía. Y la Parusía enfrenta a una Bestia del Mar, hombre político, además de enfrentar a la Bestia de la Tierra, hombre religioso y profeta de la Bestia del Mar.

¿La escribiría un servidor? No creo. Si acaso, me alcanzaría para bocetar unas pocas pistas, que apenas servirían para dibujar a mano alzada una estructura dramática provisoria, como hebras que podrían tejerse.

Por ejemplo.

sábado, 12 de agosto de 2023

Romancillo para C. (III)


Ésta es la senda, mujer,
aquí principió el camino:
aquí anudamos los pasos:
ya no son tuyos ni míos.
Este sendero, mujer,
nos lleva al puente del río
y va montando las lomas
por laderas donde el trigo
irá a la tierra en septiembre
cuando florezcan tus lirios.
Este camino, mujer,
donde tu amor ha nacido,
tiene el color de la tarde
y el aroma del rocío
y está bordeado de lunas
y de conciertos de mirlos
y tiene un mallín que teje
alfombras de trébol tibio
que son lecho de la siesta
en los días de sol limpio,
bajo un aromo plateado
que es todo flor y zumbidos.
Esta vereda, mujer,
me sabe a amor y a destino:
por ella voy a tus brazos,
y por ella estás conmigo. 



viernes, 11 de agosto de 2023

Romancillo para C. (II)

 

Amor con amor se paga,
dice la copla en tu canto
y hay flores de un limonero
que contigo están cantando.
Amor con amor se paga;
y hay un azahar estrellado
que reclama con tus ojos
la moneda con que pago.
Amor con amor se paga;
y el aroma de tus manos
se ha vuelto azahar y caricia,
con que mi deuda ha aumentado.
Amor con amor se paga
dice la copla en tu canto
y el corazón que te dice
que con amor he pagado.


 

viernes, 4 de agosto de 2023

Canciones para C. (IV)


Estás como si fueras
el aire mismo.
Celeste en el aroma celeste de lavanda
que me cerca y se aleja,
llevándose ese rastro que caminé contigo,
más allá de este tiempo,
más allá de la ausencia, que por ti ya no existe .

Te persigo entre aromos, 
te busco entre magnolias que esperan que el verano
te adorne el pecho tibio
con ese blanco inmenso.

Estás como si fueras
una niebla amorosa,
un húmedo silencio, 
el abrazo del viento que aturde los sentidos,
silbidos de la noche de este llano
en el que estás en todo.


 

miércoles, 2 de agosto de 2023

Canciones para C. (III)


Si la mañana pudiera
llevarme hasta donde estás,
iría tan lejos. Más:
iría hasta donde fuera.
Es ser sin ser primavera
florecer para esperarte;
es ser en secreto el arte
que da fruto en la canción:
amores que el corazón
germinó para cantarte. 

Si la noche comprendiera
la luz que a este mundo das,
no habría oscuro jamás
con que la noche viniera.
Si todo se oscureciera
y no pudiera encontrarte,
no tendría que buscarte:
donde esté tu corazón,
llegaré con la canción
que nació para nombrarte.