jueves, 5 de marzo de 2026

Flores de un mismo árbol


¿Y qué si somos del mismo árbol?

Porque del mismo árbol somos.
Flores del mismo árbol. 

En la misma rama nos fue dado 
crecer ambos: 
siempre distintos, tan iguales. 

¿Seremos del mismo nogal, del alto pino mismo, 
del plateado abedul, del avellano enhiesto?

¿Quién sabe si acaso somos del mismo roble?  

Florezco en nuestro árbol y esperando,
a su servicio,
masculino el talante.

Pero ella..., 
frutalmente femenina, allí mismo 
florece cómplice, 
discreta y nítida.

Y así estamos y somos: nacidos 
para vernos florecer tan mutuamente.

Voy a ella en anhelo.
De mi flor a su flor
navego con los vientos que nos unen.

Me espera en su recato y la rescato,
hasta volvernos fruto en entrañas floridas.

Somos de la misma raíz,
de la misma rama que brota
del mismo tronco.

Somos del mismo árbol.