jueves, 26 de marzo de 2026

Soneto manantial


Nos habla con nostalgia el manso río,
viene a nosotros serpenteando el llano,
nutriendo el monte y refrescando el grano,
a este rincón aparte, tuyo y mío.

Nos cuenta de su fuente, del lejano
manantial entre peñas y sombrío,
de su memoria de hilo de agua frío,
de su tiempo torrente y provinciano.

Oímos abrazados su congoja,
su paso lento, fresco, melodioso,
y queda el eco de su queja ausente.

Oímos el silencio silencioso,
la dicha triste de su paradoja,
la elegía feliz de su corriente.