viernes, 10 de julio de 2026

Romancero Sur: VII. Romancillo de la muerte de la rosa


Vive la rosa, ella vive.
Vive abrazada al terrón
que ha maltratado este invierno
de hielo. En el corazón
de la rosa vive ya
la memoria y el dolor
–no de la vida perdida–
de cuánto no perfumó
su aroma, por más que bella
vivió y como tal murió.
Campanas hay en el prado
y a duelo tocan un son
que repica en las escarchas
pero no en las flores, no.
La noche que la custodia
ni una lágrima lloró,
no puso luto en el cielo
ni en las estrellas pendón
negro. La rosa que ha muerto
en el aire, no dejó
estelas que la recuerden.
Apenas esta canción.