jueves, 2 de julio de 2020

Darío habla de amor


Si en alas de Pegaso por el azur me fuera,
si me donara el cisne su mágica elegancia
y un Eros inocente me ofreciera su infancia,
hoy a tus pies pondría mi alma toda entera.
Si Filis, ya rendida, toda lilio y fragancia,
en amoroso gesto, sus brazos me rindiera,
y en veste de pastora cual Venus se volviera,
¡de qué pastor amante se haría mi substancia!
Mas anhelo un fantasma de un amor imposible.
Cronos tiene en sus manos los hilos de mis días
y Caronte se apresta a navegar su barca.
Otro campo me espera, Elíseo e invisible.
¿Hallaré a mi pastora en esas lejanías?
¿Me llevará hasta ella, cuando venga, la Parca?




 

miércoles, 1 de julio de 2020

Shakespeare habla de amor


¿Cómo pagué con mi fortuna escasa
el precio que cobraste por amarme?
¿Qué médico es Amor si es que me abrasa
con tu helado remedio hasta enfermarme?
Si llegas hasta mí, siento que parto;
si yo voy hacia tí, me hallo perdido:
ya no sé si soy tuyo o te comparto
con otro que no soy y nunca he sido.
Pues confundo tus ojos con el fuego
y ya no sé si el sol alumbra oscuro,
me agoto con engaños de tu juego
y nada que me digas me es seguro.
No puedo verte cuando quiero verte
y no sé si mi vida ya no es muerte.




martes, 30 de junio de 2020

Alberti habla de amor


Que no despierte, amor, que no despierte,
que voy en procesión de sueño y besos;
savia que trama lunas en mis huesos
y sangre de jazmín que en mí se vierte.
Que no despierte, amor, tu mar me baña,
soy de tu espuma en esta playa mía
y soy tu vela en tu marinería,
caracola de luz que te acompaña.
Que no despierte, amor; si tú a mi lado,
con mi remo a tu impulso te navego
y ruego el puerto y a tus plantas ruego.
Que no despierte, amor, amor amado,
que no despierte, amor, que no despierte:
que si me duermo en ti, ya no habrá muerte.





lunes, 29 de junio de 2020

Fernández Moreno habla de amor


La tarde somnolienta me lleva hasta tu casa.
Camino la vereda de tilos y jazmines
y un carro se demora sonando sus trajines
y el ritmo de los cascos mi latido acompasa.
Como un adolescente, vigilo las esquinas
para ver si tu madre de repente aparece;
me fijo en las baldosas para que no tropiece
y voy hasta tu reja, que abrazan las glicinas.
Ya veo tu ventana y adivino malvones
que guardan los cristales desde donde me ves,
ya veo que tu mano me dice que te espere.
(¿Verás que me he lustrado los viejos zapatones?)
Y pienso, mientras miro las puntas de mis pies,
si sabrás que te espera ese que más te quiere.





Anzoátegui habla de amor


En luz de mármol, miel entre laureles,
tu epifanía de cristal se asoma
y ya es la pluma leve y la paloma,
toda la flor que nace en los claveles.
Cimbra tu voz de plata en los caireles
y con ella destella y, en tu idioma,
habla una nota dulce y policroma,
que enamora a mi mar y a mis bajeles.
Dulcinea de luz, luz de Ginebra,
niña en el aire y la mañana clara,
una almena florida te celebra.
¿Qué pócima bebí, serena y rara, 
que hizo que fuera tuyo en cada hebra,
que hizo que al verme ya mi amor te amara?




domingo, 28 de junio de 2020

Quevedo habla de amor


Lloré mi amor, mas llanto me consuela
y, en lágrimas, la sangre que he vertido
déjame vivo más que lo vivido,
y más contento, aunque mi llanto duela.
Me huelgo en planto que, en la noche, vela
con mis ojos el sueño no venido;
y, mientras, canto; en tanto, mi sentido
de mi dolor de amor es centinela.
Ardiente abrazo de un doler helado,
mis lágrimas en peñas se convierten
de un manantial de llanto enamorado.
Y voy de ti hasta mí porque concierten
estos ojos que lloran en pasado
con los tuyos que ansío que despierten.





sábado, 27 de junio de 2020

Marechal habla de amor


Bandera jubilosa, la azucena,
cosmos en cifra de un dolor postrero,
libra en el aire a un resplandor surero
cielos de gracia y beatitud terrena.
Amor callado en ropas de viajero,
suelta en su día grillos y cadena,
ya navegante sin vaivén ni pena,
timón de seda y corazón de acero.
Las horas de la espera, el mar sin ruido,
sirena muda y novia silenciosa:
hembra de nácar de un varón transido.
Misterio preso en cárcel deliciosa,
que tan sólo en el Uno esté escondido
el amoroso aroma de la rosa.






Hernández habla de amor


Está la vega verde y la majada
de requiebros que tengo, ya impacientes,
a tus pasturas va por que alimentes   
con ese pienso un hambre enamorada.
Triscan caricias, beben de las fuentes
de besos que en la hierba delicada,
semilla del ardor por ti sembrada,
estallan en relámpagos torrentes.
Por una peña voy, pastor extraño,
que silba a su rebaño y arrebaña,
flauta de caña en su sayal de paño.
Luz de mi prado, tierna en mi compaña,
soy la voz que rodea en tu aledaño,
soy el pastor del fruto de tu entraña.





viernes, 26 de junio de 2020

Lugones habla de amor


El viento de la tarde agita el abedul
y el mármol de una Venus tirita en el jardín;
es invierno de niebla, bostezo del esplín
que vaga entre las matas como si fuera un tul.
El relincho de un potro con su revuelta crin
corteja a la distancia, arrestos de gandul
que llama torpemente. Detrás del cielo azul,
se agazapa la noche en su negro confín.
La mano está palpando la silla de caoba
o el respaldo mullido de verde terciopelo
y los ojos recorren la solitaria alcoba.
Las chinelas susurran su raso sobre el suelo,
la pasión ha olvidado ya su furia de loba

y le queda el perfume de un bordado pañuelo.




jueves, 25 de junio de 2020

Borges habla de amor


Era la noche ayer y yo pensaba
(la negra noche que cantaba Homero)
si en su cóncava nave, marinero,
acaso el bravo Ulises recordaba.
Pensé en la blanca Isolda, que lloraba;
y en Egill Skalla-Grimsson, hechicero
y tan poeta como fue guerrero;
y vi la torre que en Babel se alzaba.
Unas runas de Guthum repetían
que la espada y su cruz lo habían vencido.
Es invierno y, en Zurich, Joyce se muere.
La noche pasa, el sueño no ha venido.
Y de los dos, que tanto se querían,
hoy sólo hay uno, que tal vez te quiere.