Vi llorar silencios tristesmientras la tarde lloraba,y tu figura y tus ojos,clavados en la ventana,veían llegar la nocheque despaciosa se entrabapor visillos de tristezaen las puertas de tu alma.No sé qué lagrimas fuerontampoco sé si eran lágrimasaquellos hilos de pena,o manantiales de plataque en las mejillas corrían,o perlas de espuma clarade las orillas de un marque se ha quedado sin playa.Te vi con el paso triste,te vi con la blusa blancacon vivos de raso negro,vi qué oscura era tu falday el manto que nunca usasteporque negro no hizo falta.Te vi mirar el vacíode un cuenco de porcelana,como si fuera la honduravacía y sin esperanzade la vida de ahora en más,como si el tiempo escaparaen brazos de cada ausenciaque llegará en la mañanacon el eco de haber nadiecada día y en tu cama.Y al fin vi que se moríatoda luz en tu miraday vi tus manos desnudasinmóviles y calladas,con las caricias inútiles,huérfanas y delicadas,que ya no serán de seda,ni de lino, ni de nada.
viernes, 24 de julio de 2026
Romancero Sur: XII. Romance pena
jueves, 23 de julio de 2026
Romancero Sur: XI. Romance a tus pies
La calle de piedra tienealegrías desparejasy pastos en las hendijaspara alegrar a las piedras.Se abrazan unas a otrascomo antiguas compañeras,como parientes sin sangre,hilvanando una madejade hilos de peñas grisespara tejerte una senda.La calle que está a tus piesy que al pisarla requiebrano es la calle, sí mi vozque cuando pasas festejahaciendo el eco a tus plantasque más que pisar, me besan.Si la mañana es de invierno,tu andar abriga y me dejael rumor de cada paso,un aroma como en hebrascon que perfumas sonriendolas sombras de mi dureza.Cada tarde soleada,los días de primavera,a tus pies cubro el caminode un suspiro como arenaque va llegando a tus ojospara que viéndome veascon qué suavidad caminas,lo sepas o no lo sepas,sobre ese mar de suspirosque hacen verdecer las hierbasal borde de ese senderoque hasta mi casa te lleva.Y así a tus pies acompañotu marcha alegre y serena,de la que hace un tiempo soyeco y flor, herido apenasgozosamente dolientede esa herida dulce y tiernaque me hiere en la sonrisacuando ya veo que llegas.Y cuando a tus pies me inclinoya no recuerdo la esperay el corazón se hace abrigode todo, menos de pena,y me atraviesa tu vozy hay un temblor que atraviesaentrañas que se emocionanhasta mis manos que tiemblan.Por eso a tus pies me quedocuando veo que te acercaspor piedras, que vuelves luz,que hasta mi casa te llevan.
domingo, 19 de julio de 2026
Romancero Sur: X. Romance preguntas
¿Qué es este dolor tan dulce?¿Qué es esta herida feliz?¿Qué sinrazón es amarte?¿Qué vida es este morir?¿Qué es este tiempo sin tiempo?¿Qué es de mí si soy sin ti?
viernes, 17 de julio de 2026
Romancero Sur: IX. Romancillo de ti
Toda la vida,
toda,
que no te asombre,
busqué una estrella
sola:
la de tu nombre.
Toda la vida,
toda,
yo la esperé.
Llegó una tarde,
sola.
Ya no se fue.
lunes, 13 de julio de 2026
Romancero Sur: VIII. Romance fiesta
Estalla de puro agostoel julio de tu mirada,mientras mi septiembre esperay tu sonrisa preparacandelas de luz de lunapara prender en las ramasde los laureles oscurosa la vera de tu casa.Tu corazón va en arroyosde susurros con que aguardasverme por la calle viejair por la vereda altahasta estar frente a la reja,de verde hiedra abrazada,donde tu abrazo me acecha,donde tus besos me amparan.¿Qué podrá tener la nochedel día de las guirnaldasde estrellas como farolesy nubes algodonadas,para oscurecer la fiestaque ya te brilla en las palmas?¿Qué habrá de dar el lucero,sin pedir ninguna paga,para lucir como luceen aquella tarde claraque morirá sólo en luzy vivirá en luz plateada,añil el cielo de fondo,azul de noche en tu falda?Y aquel festín que darás,festín de pocas palabrascon que alimentas el gozosin tener que ofrecer viandas,sin beber vinos añejos:sólo servir en el alma,finamente aderezadoy en bandejas nacaradas,el callado amor que tienes,el amor blanco que en llamasarde silenciosamente,silenciosamente labracon hebras dulces un nombreque ahora anida en las entrañascomo de piedra, en mis centros,donde te guardo y me estallas.
viernes, 10 de julio de 2026
Romancero Sur: VII. Romancillo de la muerte de la rosa
Vive la rosa, ella vive.Vive abrazada al terrónque ha maltratado este inviernode hielo. En el corazónde la rosa vive yala memoria y el dolor–no de la vida perdida–de cuánto no perfumósu aroma, por más que bellavivió y como tal murió.Campanas hay en el pradoy a duelo tocan un sonque repica en las escarchaspero no en las flores, no.La noche que la custodiani una lágrima lloró,no puso luto en el cieloni en las estrellas pendónnegro. La rosa que ha muertoen el aire, no dejóestelas que la recuerden.Apenas esta canción.
miércoles, 8 de julio de 2026
Romancero Sur: VI. Romance de un té contigo
Está la glorieta solacon dos sillones y mesay acecha la tarde fríay cobija la glorieta.Sobre un mantel que bordaste,pusiste un ramo de fresiaspara alegrar los sconesy acompañar la teteraque guarda un té de la Indiaque en sus entrañas humea.Delicadamente ausente,como si eso nada fuera,serviste medidas justas–de leche, una nube apenas–y preguntaste sonriendosi acaso una madalenao un budín de nuez tostadoo un scone tal vez quisiera;o esa tarta roja oscuracon delicias de frambuesaso la de manzanas verdes–pizcas tiene de canela–que es un manjar de los diosessi se acompaña con crema.De tanto verte en tus dones,de tanto verte tan dueña,tan de fina porcelana,tan solícita y serena,tan de vestido floreado,tan de chal y tan de seda,me pregunté si es que estabasen esta vida terrenasólo para ese momentode la tarde ribereña,mirándome la miraday librándola de penas.Porque tu voz y tu risa,que no sé de qué están hechas,tienen un trazo de cieloy dos alas que aleteany llegan hasta tus manosmorenas, que también vuelancon un vuelo de torcazasde tan suaves y ligeras.De toda esa epifaníaque aquella tarde sintieratomando aquel té contigoen la paz de la glorieta,me queda más que el recuerdode esos que a veces nos quedan.Sigo mirándote ahoracomo ese día te vieray me digo todavíasi son verdad verdaderala dicha que se hizo vidacon una gracia completa,la sencillez con que hicisteque esa vida no muriera.
domingo, 5 de julio de 2026
Romancero Sur: V. Romancillo náufrago
Sobre espuma fría,transida mi barcasurcaba un mar fieroque se deleitabaviendo que el naufragiode mi pobre almapronto llegaría,sobre espuma fríade la mar salada.Ya azotaba el vientoel palo ateridode mi nave vieja,y arreciaba el fríoy crujía el casco,refugio en peligrode mi pobre almapronta a ir al vacíode la mar salada,terrible destinopara mi esperanza.Vi luz en la costa–tal vez lo soñé–;y vi una figuraque llegó despuésy una voz muy dulce,una voz de miel,y unos ojos tibios,flores en la sien,y una mano finatendida cortésque tomó mi manocuando ya el vaivénhundía mi cuerpo,quebraba mi fe.Desperté en la arenasobre su regazoy supe la suerteque tuvo el naufragio;cómo al fin de todome vi rescatado,cómo sus amoresme dieron amparo.
jueves, 2 de julio de 2026
Romancero Sur: IV. Romance peregrino
Ya llega la sombra al día,ya se alargaron las sombras;ya el corazón de la nocheacecha el monte y la lomadonde se cruza el caminocon una senda. Se topala vista con el luceroque el sol dejó de custodia,mientras esconde en el cielosu delicia alumbradora;mientras juega con estrellas;mientras duerme, sueña y gozasu trajín de luz que dejaa la vista toda cosa.Camina mi paso andandosenderos que están dormidos.Y parece que no hubieramás que andar y sin destino.Pero parece y no es,porque voy de peregrino.Sigo tus huellas que hierensoledades junto al río,porque oigo el agua que cantay escucho tu voz de trinoque abraza lazos de juncosy se aleja con sigiloa un silencio que es nostalgiade que cantes a mi abrigo,andando trigales nuevospor campos desconocidos,o en duermevela de amoresen el monte de eucaliptos.
lunes, 29 de junio de 2026
Romancero Sur: III. Romancillo de la sierra
Ladera de ñiresteñida de verde,senda de frambuesascon hebras de nieve,isla de araucariasque en su altura tienensilbidos de un vientoque a la tarde crece.Como la cinturade tu cuerpo leve,la sierra se ondulay tan suavementeque se hace refugiocomo hondura tenuedonde todo pasa,donde nada muere.
domingo, 28 de junio de 2026
Romancero Sur: II. Romance del mar helado
Es piedra la costa fría,tan alta y al viento afrenta,se asoma al mar insolentey lo resiste sin queja.De su altura acantiladanos llegan vuelos que sueñan:cormoranes atrevidosy gaviotas de tristeza,que lanzan sobre la espumasus ansiedades de pesca.El mar tirita en las olassu soledad marinera.Su orfandad bajo las nubesy su nostalgia estrellera,congelan el aire arribay el aire abajo congelan,en unas playas heladasque tiemblan ya sin arenas,pintadas de sal marinalas agujas de sus piedras.Andamos las lejaníasde estas sombras ribereñascon un sol entre las manosque se entrelazan y esperanuna esperanza que entibie–esa esperanza es tibieza–,la vida que está llegandomientras buscamos sus huellas.
martes, 23 de junio de 2026
Romancero Sur: I. Romance de la Paloma
El cielo ya está de fuegoy la tarde de oro puro,y hay un murmullo que lateque no parece un murmullo.Es todo un silencio grisy azulado, casi oscuro,que en una rama del saucedesgrana un rumor de luto.Secretamente gimiendo,fingiendo la paz su arrullo,inhallable en el ramaje,sangra un lamento menudo,mientras las alas redoblanun De profundis nocturno,porque ya la noche llegay la noche es su futuro.Mira el río y le pareceque se detiene su rumbo,que es sin sentido fluir,que seguir es tan absurdoahora que en su viudezde paloma de difunto,le llega la soledady le habla como en susurrosde un tiempo que, sin amor,ya no es tiempo, es un verdugode días, sueños y amparosde nidos en los arbustos.El cielo ya no es de fuego,un carbón triste y negruzcotraza líneas de la nocheque está celebrando un búho.La paloma se refugiaen la altura de un saúco,como llevando su penalo más lejos del terruñodonde tenía un hogarque se le ha vuelto sepulcro.
miércoles, 10 de junio de 2026
De muerte en muerte
Si acaso, eso podría servir para que este gobierno pierda una elección.
sábado, 6 de junio de 2026
Lo que hubo antes
Me hace feliz gozar de esas caminatas, que incluyen también esas tres cuadras.
Antes no me pasaba.
viernes, 5 de junio de 2026
Serenidad
Los últimos días fueron bastante grises, aunque tranquilos abajo, en el pueblo. Pero ayer, a media tarde, apenas llegábamos a la cabaña cuando una lluvia fina y continua oscureció algo más el cielo y el aire. Arriba llovía desde hacía varios días.
Como los fuegos eran mi territorio, traje pronto madera fina del alero y un poco de leña para empezar a entibiar la tarde adentro. Desde el ventanal, se veía el camino por el que habíamos llegado; ahora lucía como una cinta de hierro oscura que contrastaba con el verde del valle. El primer humo seco ya le daba aroma hogareño a la cabaña, que había estado cerrada por más de dos semanas. Al entrar, un frío preciso y cortante nos hizo temblar, pero muy rápidamente los troncos de las paredes tomaron calor y el ambiente fue haciéndose más amable.
Me senté al costado de la chimenea, en el suelo que todavía conservaba el encerado y pronto subió la mezcla de olor de las tablas y la cera que me envolvía.
Detrás de la barra del desayunador, se la veía de espaldas, trabajando con serenidad sobre la mesada, vigilando el agua que había puesto a calentar, preparando un poco de té, poniendo dentro de una canasta unos bizcochos y unas porciones de torta galesa que había preparado para la ocasión abajo, en el pueblo.
Busqué un par de medias seco en la mochila. Al cruzar el arroyo que había crecido por las lluvias en las cumbres, el agua helada había entrado un poco en los borceguíes y ya empezaba a sentir frío en los pies. Las medias mojadas humeaban su humedad sobre las piedras.
Cuando llegó con la bandeja, estaba adormecido. Me llamó para que despejara la pequeña mesa y refunfuñó simpáticamente.
La torta era lo más rico del lote y cuando lo dije preguntó por los bizcochos. Una réplica clásica, de manual. Prepara dos cosas, elogio una de ellas y quiere la rendición incondicional y completa. Una réplica clásica.
Cerrando rápidamente la puerta, todo volvió al silencio y a la quietud.
Solamente la chimenea parecía hablar, sola, en su lenguaje de llamas y chisporroteos.
martes, 2 de junio de 2026
Agua sin viento
Pienso que tal vez el viento les teme, o al menos que se allana y calla cuando el agua calla y se aquieta.
viernes, 29 de mayo de 2026
Telar
Las veces que pasé por el taller –tejiendo siempre estaba– no pude distraerme con otras piezas que había colgado en las maderas del techo o en las que estaban incrustadas en el adobe de las paredes. El tapiz era el rey del taller, era el centro inocultable y atractivo.
jueves, 28 de mayo de 2026
Solveig
martes, 26 de mayo de 2026
Futuro antiguo
jueves, 21 de mayo de 2026
Amor presente pasado
El caballo relinchó, se inquietó, mañereó, corcoveó un par de veces. El perro se impacientó, ladró primero y después se plantó frente al animal ladrando cada vez con más ímpetu, agresivo. Rodeó inmediatamente al caballo una vez, dos veces. Uno a otro, en una sinergia insólita y sin motivo aparente, se iban desafiando. Los gritos no valieron de nada, la espiral de provocaciones mutuas parecía que no iba a terminar. El caballo lo buscaba y bajaba la cabeza y sus orejas, anunciando combate. Más se acendraba el perro.
martes, 19 de mayo de 2026
Itinerario
domingo, 17 de mayo de 2026
Años buenos
sábado, 16 de mayo de 2026
Castellani y algo sobre la universidad
La alta vida intelectual no es un lujo para una nación (no hablo de colonias y factorías): es una necesidad. El poseer sabios es antes que el poseer máquinas; cosa que sabían nuestros padres, y que vio no solamente Tomás de Aquino y Alfonso X y Rosmini y Newman, sino hasta Enrique VIII, y si me apuran, hasta Eisenhower, rector de una Universidad y ganador de una guerra: "e porque de los homes sabios, los omes e las tierras e los rreynos se aprovechan, e se guardan, e se guían por consejo dellos; porende queremos..." fundar Universidades o "Estudios Generales" –dijo nuestro Rey Alfonso X el Sabio, rey que tenemos bien olvidado. (Las Partidas, partida II, título XXXI, Proemio Ibid. Ley 1a).Pueden hacer todo lo que quieran, y sobre todo hablar mucho, pero estos son hechos, y de ellos no se puede salir. Nación sin alta vida intelectual es nación descabezada, y una gallina con la cabeza cortada puede disparar bastante en todas direcciones y hasta cacarear, para al fin desangrarse y caer.
Al comienzo de su novelita, dice Dorothy Baker describiendo el "tea-party" de los graduados:
Where she was, no one was yawning, no one looked worried, no one edged off. They listened, all of them, and they talked. They used langage to express ideas, their own ideas, and other good ideas. The golden curtains were drawn across the glass wall, the lamps gave light, and civilization was in this room, drinking its tea". (Donde ella estaba, nadie bostezaba, nadie parecía preocupado, nadie se alejaba. Escucharon, todos ellos, y hablaron. Usaron el lenguaje para expresar ideas, sus propias ideas y otras buenas ideas. Las cortinas doradas fueron dibujadas a través de la pared de cristal, las lámparas dieron luz, y la civilización estaba en esta habitación, bebiendo su té".)
He ahí. "Y la civilización estaba en ese aposento, tomando su té". Busquen en Buenos Aires, por todos los rincones, a la civilización tomando su té, a ver si la encuentran. Si anda por aquí, estará escondida con los ermitaños urbanos. Ciertamente no está en Viamonte al 400.
Este fragmento es de Leonardo Castellani –y alude al final a la sede del rectorado de la UBA–; está en Dinámica social, en el número de julio de 1955, en un comentario bibliográfico a la novela Trío, de Dorothy Baker.
Mencioné estos párrafos hace poco en una conferencia al este de Cuyo. Se hablaba sobre san Juan Enrique Newman y la universidad. Y a la vuelta del viaje fue la 4ta. marcha por el financiamiento universitario. La miré de a ratos por las pantallas y pensé en lo que Castellani decía hace 70 años.
La palabra que importa –y que LE importa– es civilización, no té. Y para confirmarlo está la cita de las Partidas de Alfonso el Sabio, más arriba.
Té o mate da igual.
El problema es si verdaderamente en la universidad pública argentina está la civilización.
Creo que, en general, no. Igual que Castellani hace 70 años. Y no es un argumento de autoridad. Es por experiencia personal.
Aquí me detengo unos pocos minutos.
Para quien quiera, puede ver un ejemplo fragmentario tomado al azar de un texto de Introducción al Conocimiento de la Sociedad y el Estado (ICSE), una de las materias del Ciclo Básico Común (CBC), de la UBA (son apenas unos puntos del capítulo I), de una cátedra al azar:
1.2.1. El orden como organización a escala local y regionalLa “Revolución Agrícola” generó un proceso de concentración de la creciente población en las primeras aldeas y ciudades, algunas de las cuales llegarían a contar con miles y miles de habitantes. La nueva situación implicó un proceso de especialización en las tareas que tendría implicancias en la estratificación social, en los cultos religiosos, en la burocracia civil, y en la distribución del poder militar y político. La invención de distintos sistemas de escritura en varios puntos del planeta —en la Mesopotamia, Egipto, el Cercano Oriente, China o América precolombina, entre otros— acompañó esta evolución del orden a escala local y regional. La capacidad de recoger, transmitir y almacenar información requirió de herramientas flexibles para llevar registros de la producción, el almacenamiento, el pago de tributos y las actividades comerciales. Al disponer por primera vez de excedentes suficientes como para sostener las nuevas estructuras, el orden surgido de estas innovaciones sentaría las bases para el control del territorio circundante y zonas cada vez más alejadas de los núcleos poblacionales. Al quedar atrás la etapa de una economía de reciprocidad y trueque, la concentración demográfica y el aumento de la especialización en el trabajo marcaron el pasaje a una etapa de expansión del comercio que tarde o temprano daría origen a las distintas formas de dinero que conoció la Humanidad. Una economía más compleja ya no podía basarse en el trueque, que solamente podía ser utilizado para una cantidad bastante limitada de productos y servicios. Así, el dinero en sus diversas formas —cacao, sal, tabaco, granos, pieles, moneda— permitió unir a una cantidad de extraños que tenían algo para ofrecer con aquellos que lo necesitaban o deseaban. Para ello, se requería de una “revolución” en la manera de entender las relaciones económicas, comerciales y financieras que fuera compartida por todos, más allá de las diferencias que podían existir entre las comunidades humanas que habían alcanzado cierto grado de organización. Esa nueva forma de pensar fue otro caso de confianza colectiva en un mecanismo imaginado y adoptado progresivamente por personas absolutamente desconocidas entre sí. El paso del tiempo demostraría que fue el medio más efectivo y universal de generación de relaciones de confianza. A medida que muchas personas, y sobre todo autoridades políticas respaldaron la utilización de las diversas formas de dinero en cada época y lugar, garantizando su valor y autenticidad, la tendencia se hizo irreversible. Desde la antigua Anatolia y a través de la expansión de Roma, de las conquistas del islam y de las potencias europeas, las monedas de plata y oro se convirtieron en la mayor realidad imaginada, siendo continuada hasta el presente por otras monedas y formas de pago electrónico aceptadas internacionalmente. Advertíamos anteriormente que la cooperación social a gran escala requería de un “adhesivo” que permitiera llevar adelante las tareas requeridas por una organización que incluyera a personas que no se conocían entre sí, logrando que se sintieran parte de un proyecto común. Las creencias y rituales religiosos cumplieron en ello un papel fundamental, junto a los mecanismos económicos y políticos que se irían consolidando a la par. Los hallazgos arqueológicos de los últimos veinte años demuestran que en épocas tan antiguas como el 10.000 a.C. se destinaron esfuerzos monumentales para la construcción de enormes estructuras de piedra destinadas a reuniones ceremoniales. Estas evidencias nos permiten afirmar que los rasgos culturales de los grupos humanos en transición del nomadismo al sedentarismo eran mucho más complejos que lo que se ha aceptado de manera corriente. Dichos trabajos de construcción implicaban el esfuerzo de cientos y miles de personas, de modo coordinado, mientras otros tantos garantizaban el suministro de alimentos para todos.1.2.2. Orden, mitos y religiónEl trabajo agrícola-ganadero implicó la reducción de movimientos dela población que debía permanecer fijada a los terrenos que requerían de un cuidado continuo, la protección de las cosechas almacenadas y de los productos elaborados a partir de las materias primas obtenidas. Los tiempos se ajustaron al ciclo de la tierra e implicaron una nueva mirada sobre las previsiones necesarias frente a las amenazas de las sequías, las inundaciones o las pestes. No solo los factores climáticos adquirieron una importancia fundamental sino también el ataque de otros grupos dedicados al saqueo y al pillaje. Se tornó imprescindible aumentar las obras de infraestructura que resguardaran el trabajo invertido durante meses en las tareas rurales, así como destinar recursos para la construcción de muros defensivos y la creación de unidades militarizadas. En este punto, las posibilidades de cooperación social requirieron de un orden diferente, que propugnara principios de organización más “universales” que, en parte debían ser impuestos y en parte imaginados como reales, para alcanzar el objetivo de la supervivencia y la proyección en el tiempo. La consolidación de creencias y rituales alrededor de la existencia de un orden más allá de lo humano cobró fuerza a medida que dicha supervivencia dependía del favor de los “dioses” de la naturaleza para que fuesen benignos y retribuyeran la adoración y las ofrendas con las condiciones necesarias para obtener los mejores frutos de la tierra. Los relatos míticos y el panteón se plagaron de historias que sostenían la preexistencia de un orden sobrenatural que imponía normas y obligaciones a cumplir en el mundo terrenal. De alguna manera, se constituyeron en la legitimación de los órdenes sociales y políticos que se fueron instalando en las primeras grandes comunidades agrícolas que dispusieron de los excedentes necesarios para solventar los costos de las nuevas élites religiosas, militares y administrativas. Al comienzo predominaron distintas formas de animismo, pero a medida que la Revolución Agrícola se extendió hasta convertirse en un proceso sin retorno, las nuevas divinidades de la fertilidad, el sol, la lluvia o el rayo adquirieron un papel central. La mayoría de los relatos mitológicos presentaban la relación entre dioses y humanos bajo las formas de un contrato a partir del cual los primeros otorgaban a los segundos el favor de la dominación sobre plantas, animales y demás recursos naturales, exigiendo a cambio obediencia, fidelidad, la realización de rituales de adoración, la construcción de grandes templos y la entrega regular de ofrendas y sacrificios. La expansión del territorio que abarcaban las ciudades-Estado y los primeros reinos otorgaron a una cantidad de dioses un poder superior a los que respondían a pequeños cultos locales o a aquellos relacionados con los distintos clanes. Si bien estos no desaparecieron del todo, los dioses encargados de los grandes asuntos se convirtieron en las típicas deidades predominantes en todos los sistemas politeístas, convertidos en el código religioso común hasta el siglo I d.C., con pocas excepciones. En esta línea, el nuevo orden construido por los humanos se legitimó cada vez más como reflejo del orden sobrehumano correspondiente al mundo de las divinidades, con sus roles, sus jerarquías, sus poderes y sus relaciones. Ese nuevo orden, construido y alimentado a lo largo de siglos, se nutrió de imposiciones que, generalmente, establecieron divisiones bastante rígidas entre una minoría privilegiada y otros grupos definidos como subalternos, según diversos criterios.1.2.3. Violencia y aceptación voluntariaPero este nuevo orden imaginado requería no solamente de coerción y violencia para el cumplimiento de las normas, sino también de una fuerte dosis de aceptación tanto de las clases subalternas como de las élites dirigentes. Debía creerse también en una misión específica y gloriosa a cumplir, en los dioses, el honor, la memoria o la tierra de los ancestros, en síntesis, en una gama de ideas, sentimientos y valores que permitieran el funcionamiento de estructuras claramente desiguales. Una parte muy importante de la producción intelectual desde la Antigüedad hasta la modernidad fue dirigida a presentar el orden humano vigente en cada lugar como el resultado de la acción divina o de las leyes naturales. El papel que cumplieron las religiones como el cristianismo y el islamismo fue fundamental en este sentido al establecer la base ideológica sobre la cual se asentó el orden sociopolítico en una gran parte de Europa, Asia y África, antes de expandirse hacia América y Oceanía. La acción de los gobernantes y las clases privilegiadas se dirigía así mantener el orden social y evitar cambios que pudieran amenazar su solidez.
Esa visión histórica de la formación del orden social, sin disimulo, califica y reinterpreta hechos históricos y realidades naturales y sobrenaturales y lo hace con categorías historicistas y materialistas que desfiguran la naturaleza humana y su finalidad, así como sus realizaciones sociales a lo largo de la historia, en procura de esa misma finalidad.
Hace unos meses, repasé y comenté aquí mismo la bibliografía para Educación Sexual Integral, materia de la currícula en la provincia de Buenos Aires, con carácter universal también en el sistema educativo oficial, desde el nivel inicial hasta el nivel superior. Otro ámbito de conocimiento y acción educativa, pero la misma matriz.
No pretendo hacer una análisis exhaustivo de la cuestión. Simplemente señalo que hablar de educación pública en la Argentina requiere un análisis muchísimo más profundo y radical.
No se trata de financiamiento, no se trata de la currícula productivista. Tampoco es un avance reemplazar a Foucault y Marx por las divinidades del panteón liberal o libertario. Tanto da una cosa como la otra.
El asunto capital y axial es si la educación pública argentina debe ser debatida y discutida en términos económicos y financieros, casi con exclusividad.
Y peor aun. Cuando el gobierno liberal o libertario levanta el dedito para denunciar adoctrinamiento, lo hace con absoluta hipocresía. Simplemente quiere substituir un adoctrinamiento por otro en términos simétricos opuestos, pero siempre dentro de una referencia común. Por decirlo en bruto, ¿qué ganamos con que Juan Bautista Alberdi y Murray Rothbard reemplacen a Marcuse, Habermas y Beatriz Sarlo?
Las dos batallas culturales opuestas tienen un mismo adversario a desplazar y reemplazar.
En ambos casos se trata de lo que C. S. Lewis llamó la abolición del hombre o lo que Josef Pieper llamó la proletarización del mundo del espíritu. Todos mecanismos de poder deshumanizador.
Sabios y no máquinas, dice Castellani. Eso debe darle la alta vida intelectual a una nación.
Porque, pregunto: ¿de qué universidad salieron, de qué sistema educativo salieron los legisladores que aprobaron la ley que promueve el aborto? ¿De qué universidad salieron, en qué sistema educativo se formaron los legisladores y lenguaraces que abominan del bien común y la justicia social? ¿A qué escuela fueron los que proponen la eutanasia? ¿Qué institución oficial educativa le dio un título a Javier Milei, a Cristina Fernández, a Myriam Bregman, a Mauricio Macri, a Juan Grabois, a Horacio Rodríguez Larreta, a Patricia Bullrich, a Bertie Benegas Lynch, a Axel Kicillof, a Christian Castillo, a Manuel Adorni, por sólo hablar de los políticos y no aburrir con la lista de los intelectuales del staff oficial de la cultura argentina?
Hagan todas la marchas que quieran y llenen las arcas de las universidades y aumenten el presupuesto educativo.
¿Conseguirán con eso alta vida intelectual? ¿Tendrá la Argentina más sabios?
¿O solamente engordarán a la bestia de varias cabezas?
jueves, 14 de mayo de 2026
Mujer del vestido floreado (otoñal)
lunes, 11 de mayo de 2026
Los ojos
viernes, 8 de mayo de 2026
Los nombres nuevos
Enseguida nos damos cuenta de si alguien tiene una imaginación completamente peculiar y distinta y lo dicen de un modo sorprendente. Llamamos a esas gentes "originales", pero no es del todo acertado. Tienen, eso sí, un lenguaje distinto que les vendrá de una imaginación de un tipo no común, que supongo que vendrá de una mirada infrecuente y de una síntesis interior diferente a la común.
miércoles, 6 de mayo de 2026
Llegar al roble
domingo, 3 de mayo de 2026
Tina
sábado, 2 de mayo de 2026
Prisión
Desde allí primero alcancé a ver su cabeza, algunos pelos de su cabeza (hay un cerco que apenas deja ver eso), moviéndose en el jardincito. En seguida, empecé a oír el ritmo y el rasguido de la escoba, que se oía al mismo tiempo en que veía la cabeza moverse de aquí para allá, urgando rincones.