Estaba enfrente el mar y parecíauna estepa plomiza y revoltosa,guerreando con el viento. Era una cosainmensa, sola, triste en su porfía.Estaba con su espuma rumorosaazotando la piedra en que rompía,y una gaviota osada se reíarasante de su furia estrepitosa.Estaba el mar y tu canción, el cielo,una arena tajante, una saladasolemnidad erguida en el oleaje.Y yo. Y un corazón domando el celo.Y una pasión tan honda. Y tu mirada.Y tu fidelidad. Y tu lenguaje.