lunes, 6 de abril de 2026

Soneto mar


Estaba enfrente el mar y parecía
una estepa plomiza y revoltosa,
guerreando con el viento. Era una cosa
inmensa, sola, triste en su porfía.

Estaba con su espuma rumorosa
azotando la piedra en que rompía,
y una gaviota osada se reía
rasante de su furia estrepitosa.

Estaba el mar y tu canción, el cielo,
una arena tajante, una salada
solemnidad erguida en el oleaje.

Y yo. Y un corazón domando el celo.
Y una pasión tan honda. Y tu mirada. 
Y tu fidelidad. Y tu lenguaje.