Maduraron los días que esperaste.Ya es pura floración la luz del día,que es este día en hebras de alegríaque cimbran en el aire que dejaste.Esperaste y, al fin, tu profecía,cumplida por amor a lo que amaste,dice por ti lo que por mí callastesabiendo que este tiempo llegaría.Y yo esperé. Y silencié a tu abrigocada palabra que en amor te nombra,cuando te busco y sólo está tu ausencia.Y con sólo esperar llegue contigoal mismo día, pero ya sin sombra,y al presente feliz de tu presencia.
martes, 21 de enero de 2025
Vaticinio
lunes, 20 de enero de 2025
Tu jardín mío
Hay misterios que anidan en tus manos.Son como el agua,transparentes y frescos manantialesque conozco.Hay secretos de luciérnagas en tu mirada:lucen y aplacan mis certezas;sin mirarme, me ves.Hay vaticinios como enredaderasque suben hasta mí,hiedras de otoño rojizas y veteadas de rocío.Son como tu abrazo.Hay profecías sin tiempo entre la hierba.Esperan anhelantes que llegue a sus orillaspara estallar,como risas y capullos,en tu silencio que habla nuestro idioma.Hay augurios de mielque escurren las ternezas de la noche.Y la oscuridad del ramaje que se enciendecomo un vino de Borgoñajunto al fuego.Panales que murmuran,al ritmo silencioso con que respiras a mi lado.Todo un jardín de voces que repiten un nombrey palabras de amor,susurros de cortejo,silbidos de azahares,y coros de lavandas,mientras las últimas palomas del díay el zorzal lastimero,llamándote me llaman,sigilosos y melancólicos.Todo un jardín que tu mano jardineray tu voz hortelana han modelado incansables,para dejarme un lecho tibio de lloviznas,un vendaval de flores,un viento de piares que señalan el cielo,para que al despertar sonría.Es todo tu jardíny es tu jardín en todo.Allí no hay soledady, siempre sola,mujer de pies suaves sin sonidos,paseas cada tarde tu nostalgia de los días sin fin.Y vas trazando con tus huellas de plata ese destino,que en un rincón espera por nosotros.
sábado, 18 de enero de 2025
Tu gobierno
Tu gobierno de cielos y rosales,tu gobierno de besos y alegría,tu gobierno de amor y profecía,tu gobierno de dichas y rituales.Tu gobierno en silencio y compañía,tu gobierno en misterios y señales,tu gobierno en sabores musicales,tu gobierno en umbrales y poesía.Tu gobierno a la luz e iluminado,tu gobierno a la vera del camino,tu gobierno a la par de mi destino.Porque en todo me siento gobernadoy libre y prisionero y aferradoa tu gobierno suave y femenino.
jueves, 16 de enero de 2025
Ramos
No somos jardines.Hay jardines.Y cubren la distancia que traza un infinito de noches,que separa y deshace estrellas y lavandas.Son más que dos jardines: son los mundos distintos,son desiertos o selvas,son amparo o son cruces de delirios de espuma.Mi jardín es flor a flor.
No hay ramos: son almácigos de caricias limpias,únicas,felices en su abrazo, anhelantes de polen.Únicas.Y hay una sinfonía de corolas solistas y humeantes,de vida que es más vida, y más vida, y más vida...Mi jardín,cada tarde,reza una canción que me dedica,se riega con colores y me espera,limpia mis manos con aromas de menta, de geranios, de poleos y vides.En mi jardín no hay ramos.Todo es flor a flor,hoja a hoja,rama a rama.Sería un sacrilegio un manojo de todo.Cada cosa me da su corazón,única, única.Y cosecho cada día el corazónentre raíces de laurel,y miro el azarero que adorna los tocadosde una novia, única;y siento el amor cuando el aire llega verde y azul,cuando distingo los suspiros leves de cada rosa que dormitaa mi lado.Cada paso es una cita,única.Única.
martes, 14 de enero de 2025
Casandra
Casandra, somnolienta, me decíala cifra del futuro que me espera,y abrazada a mi cuello, dormitaba,mientras soñaba un cántico sin notas.Cada tanto, sus ojos sin consuelobuscaban mi mirada: "no verásnunca más otros ojos que los míos,ni amarás otra sangre que mi sangre..."Bajo la sombra de una acacia, el airedibujaban sus manos tiernamentey cromaban de sol a mi figura.No era despecho ni resentimiento.Casandra enamorada adivinabalos días que me quedan por delante.
sábado, 11 de enero de 2025
Clara la esperanza
Siempre fue clara la esperanza. Tieneel pudor de ser clara. Su presenciaes suave y en su misma transparenciatrae luz y misterio. Cuando viene,aparta el desencanto y toda urgencia,despeja la mirada y la sostieney no hay deseo futil que no ordene.Llega en silencio y al llegar silenciael trueno del dolor, porque, aunque truene,amansa el corazón y su querencia,pues clara es la esperanza. Su inocenciaespera por amor. De allí provieney hace que en el amor su voz resueney hacia el amor dirige la existencia.
viernes, 10 de enero de 2025
Ho bisogno
Ho bisogno che il sole sorga e muoiapiù volte del giro dei giorni.Che la noia dell'orologiosi calmi e si fermi.E così le voci,che feriscono la memoria addormentata,saranno muti,in un silenzio senza confini.Ho bisogno di guardare nuove sagome,di una gioia senza segreti.Ho bisogno del tuo nuovo volto,profumi di rosmarino sul tuo viso,nuovi colori nei tuoi vestiti,fiori appena nati tra i tuoi capelli.Ho bisogno di tempo per trovarti,per cercare, ancora e ancora,nei tuoi passile tracce dei tuoi giorni.E alla fine,quando non serve altroe quando non avrò più bisogno di sognarti,potrò cantare il tuo nome,come un salmo.
martes, 7 de enero de 2025
Futuro simple
Los recuerdos descansande sus años de memorar el tiempoy las distancias que mueren.Recorrieron la luz,hicieron los caminos del doloruna y otra vez,guardaron abedules como lanzas,
costas de fuego,cerros hostiles,atesoraron un encuentro sin fronteras ni leyy aquella taza de té de jazmín,regustaron una madrugada interminablemente cantada.Y hubo las muertes,los suspiros insomnes,las glorias de lo tierno,
la olvidada angustia inolvidable,
una estación de tren de noche entera y vacía,los llantos,
la lluvia en los mallines sin cobijo,esa espada de hielo de un anuncio anunciado,la presencia infinita de la ausencia,los días de sospechas y de flores azules...
Poco a poco,los recuerdos descansande sus años de memorar el tiempoy las distancias que mueren.Y el corazón sólo cuenta horas futuras,sólo recuerda lo que espera,pasa de día en día,brinca en un llano sin fin.Sabores desconocidos llenan ahora la memoriay amanecen a cada paso.Y hasta las nieblas absurdas
desaparecen,se disuelven,llevadas por un vientoque unos llaman amory otros, destino.
domingo, 5 de enero de 2025
Confesiones
Y quería decirte que, esta noche,con la luna creciendo lentamente,puse rumbo a la estrella que te guía(y sin decirle a nadie mi propósito).Si encuentro cada tanto esos parajesque no debo ignorar, como dijiste,los iré repitiendo y en voz alta(tal vez estés en tu ventana oyendo...)Si es que cruzo las aguas del Leteo,voy a esconder apenas dos palabras.Las demás, pueden ir en su corriente.Y te confieso que la noche es fría,que el camino es oscuro y solitario.Y que sólo una cosa es importante.
Nací en tus ojos (III)
Es materia delicada, porque, para empezar, los términos de la cuestión pueden ser tergiversados o confundidos. Y de hecho lo son.
En filosofía, más específicamente tratando acerca de cómo conocemos los hombres, se dice que conocer es la presencia virtual de lo conocido en el intelecto. Quiere decir que al conocer un elefante, su presencia virtual está en nuestra inteligencia. Es el elefante mismo, pero su existencia real está en el propio elefante corpóreo, mientras que él mismo, pero en forma virtual ahora, está en el intelecto. Su quidditas está bajo esa forma en la inteligencia. De modo que lo que conocemos es lo que es: el elefante. Es la cuestión de los universales.
Dicho esto muy esquemáticamente, tengo que aclarar que cuando me refiero a la virtualidad, me estoy refiriendo no a esto que acabo de decir, sino concretamente a un modo de aparecer ante nosotros un contenido de conocimiento, que no necesariamente tiene un correlato real, cuando no es él mismo pura y sola virtualidad, es decir un modo de existencia desgajado de lo real y cuya única existencia es virtual. A la vez, virtualidad, en el sentido en que estoy usando la expresión, significa también que la mediación de medios y redes supone real lo que transmite, en tanto transmitido. Su realidad no importa tanto respecto de lo real propiamente dicho –con su propio estatuto ontológico y su verdadera consistencia existencial–, sino en cuanto a su aparición ante los sentidos, que siguen siendo el vehículo propiamente humano para acceder al conocimiento, pues somos seres corpóreos y no substancias separadas de la materia.
De allí que pueda verse algo que no existe salvo en su aparición virtual, oírse algo que no tiene origen en lo real. En casos extremos, la misma virtualidad intenta el tacto, tanto como anhela producir el olor o el sabor, lo que no consigue del todo, aunque hace unos 100 años que lo intenta.
De modo que, dicho esto así, se trata de una especie particularmente perturbadora de la relación causa-efecto, en general. En este caso, la operación consiste en producir el efecto sin la causa. Ver un aparecer sin un ser real que lo respalde o responda por él.
¿Para qué alguien querría decir que conoce algo que no existe o que no existe tal como se le da a conocerlo? ¿Puede hablarse propiamente del conocimiento de algo si ese algo no existe o si en mi conocimiento no es tal como es en la realidad? ¿Qué conozco verdaderamente si no es algo cuyo respaldo es lo real?
Hay algo que importa en este juego de irrealidades o de realidades recortadas y vueltas a armar en una versión distinta de su propia realidad.
Nuestra libertad.
Porque la libertad se funda en nuestra capacidad racional de discernimiento. Pero el alimento de ese discernimiento es el conocimiento de lo real. Somos libres porque somos racionales. Y nuestra razón nos permite discernir lo que es bueno de lo que no lo es. Y eso está en la naturaleza de nuestros actos libres.
Sin eso, la libertad es ilusoria. Alejados de lo real, entramos en una prisión.
De modo que, lo que nace recién cuando nace en nuestros ojos (en nuestros sentidos, en general) y sólo tiene la posibilidad de lo virtual para existir, y no se atiene al estatuto de lo real, y puede ser lo que sea, y a la vez, es un muro férreo para nuestra libertad.
Así, lo que recién nace cuando nace en nuestros ojos, es una cárcel curiosa que aparece como una posibilidad total e infinita de ser y a la vez no es. Estamos encadenados a lo irreal infinito, encadenados en una ficción y en una virtualidad multiforme y sin trabas, que la única cosa que nos niega es aquello que nos haría realmente libres: la realidad.
¿Qué panacea universal es la posibilidad infinita de ser no siendo? Ninguna panacea, ningún remedio. Sólo somos libres en el límite, en los límites de los límites reales. Nuestros límites y los límites precisos de las cosas en su mismísima realidad. Nuestra salud depende de poder enfermarnos. Nuestro equilibrio, de poder caer. Nuestra ciencia se funda en nuestra posibilidad de ignorar. Romper esas barreras, transformar nuestra existencia y nuestro conocimiento en prestidigitación y apariencia, nos esclaviza al prestidigitador.
Quienes hacen que las cosas sólo nazcan recién cuando nacen en nuestros ojos, han cometido dos crímenes: han matado a las cosas y han violado nuestros ojos y, para hacer esto último, primero nos han drogado para que, alucinando, nuestros ojos se sometan mansamente a los espejismos.
sábado, 4 de enero de 2025
Donde me guardas
Hay colmenares grávidos por donde mires.Cosechas de dulzuras en la miel de estos díasque ha sembrado la luz.No hay más silencio aquí.
Sólo estos colmenares rítmicos,serenos en el fragor de sus bullicios.Ellos cubren el tediocon que bosteza el mundo sus horas,las amargas y grises,
las horas del cansancio de vivir,las de la fuerza torpey la tristeza trivial.Horas de ciegos felices entre sombras,horas de sonrisas siniestras,minutos de falsa algarabíaque aturden con zumbidos estériles.Entre una paz de miel,entre aromos en sazón y magnolias turgentes,las abejas.Laboran sus dulzores,sellan sus cámaras de ámbar,silenciosamente,como la música del viento.Te veo en el reflejo azulde las flores de lino que te visten,bailando entre colmenas,entre acacias y cardos florecientesmurmurar tu sonrisa.Tu vestidoregala un enjambre golosoy huele a yerbabuena,y trasmina tu pelo toda dicha,de espaldas a la rueda ruinosaque mueve los centavos,de frente al aguijón del gozo,en la esperanza de las abejasque han labrado esta celda felizdonde me guardas.
jueves, 2 de enero de 2025
Nací en tus ojos (II)
No hace mucho leí un poema (En tus ojos) que publicó Carmen Aira, una mujer que creo que es gallega. Como una anáfora, empezaba cada una de las cinco estrofas cuartetas con esa expresión: Nací en tus ojos. La última me pareció la más lograda:
Nací en tus ojoshasta que muera en ellosno habré desaparecidoen la intemperie de la desesperanza.
Unos cuantos años antes de que ella usara la expresión en su poema, ya la había oído, no leído sino oído. Y tengo que admitir que además de ser una expresión que se me hace sumamente lírica, en sí misma es conmovedora existencialmente.
Creo que en ambos casos, en ese poema y en lo que oí antes, el sentido es el mismo: la mirada de otro como espejo de uno mismo.
Nacer en los ojos de alguien es encontrar algo en la mirada de otro que nos mira: creer o sentir haber descubierto un sentido a la propia existencia, o directamente el fin de su existencia. Como si se dijera: "no fui quien soy hasta que no me viste" o "no supe quién era hasta que me vi en tu mirada" o "tu mirada no sólo me dice quién soy sino para quién soy y por qué soy".
Pero una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa.
Porque este sentido no se parece a lo que decía antes acerca de que una nota de la virtualidad reinante es ser "para otros" y hacerse a imagen de la mirada que otros tienen sobre uno; y definirse y hasta obrar en relación con esa mirada.
Y casi diría que los dos sentidos son opuestos por el diámetro.
Como toda cosa valiosa, Nací en tus ojos puede volverse una expresión trivial y de puro "prestigio poético", como se dice en el oficio.
Pero eso no le quita su abolengo, porque es una expresión que tiene raíces largas y variadas, que llegan hasta la teología y en cierto sentido de ella parte.
En términos amorosos, en boca de una persona común y corriente sería algo alambicado. Pero a la vez, el uso de una expresión así, podría indicar alguna delicadeza de espíritu, que siquiera barrunta o sospecha alguna relación esencial entre la mirada de otro y la propia existencia.
En términos amorosos, en boca de una persona común y corriente sería algo alambicado. Pero a la vez, el uso de una expresión así, podría indicar alguna delicadeza de espíritu, que siquiera barrunta o sospecha alguna relación esencial entre la mirada de otro y la propia existencia.
La sensación vital de que, precisamente, la propia existencia esté unida a la mirada de otro, sin duda es una experiencia fuerte, no sólo significativa. Ser por otro y ser para otro tiene una cierta relación causal bastante clara. No sólo la existencia personal se hace patente en la mirada de otro, sino que adquiere sentido. Y ese sentido incluye la vocación existencial al otro, tan descubierta en su mirada como la propia existencia.
Pero la palabra que cuenta es "mirada".
Entre los seres espirituales, la mirada es dos cosas: la mente y el corazón. O, en términos inmediatos, el conocimiento y el amor. Si los ojos carnales dejan traslucir ambas cosas eficazmente, mejor. Pero no es imprescindible. Basta con que sean la causa que produce el efecto de haber sido mirado. Y tampoco, stricto sensu, ese efecto ha de ser inmediato. Una es la acción de la mente y el corazón, otra es la recepción de quien la recibe, como que lo que se recibe se recibe al modo del recipiente. Pueden pasar tiempos antes de que alguien se aperciba de que ha sido mirado y ha sido visto. Puede no advertirse jamás de ello.
Creo que esa cualidad de la mirada es una herencia por participación de otra "mirada" que sí nos constituye verdaderamente y a la vez nos revela nuestra naturaleza y nuestro fin.
Es Dios el primero en hacer ese "gesto". Vernos Él es hacernos existir. Sin esa "mirada" no habríamos salido de la nada. Y más: sin esa "mirada" no nos sostendríamos en la existencia. Una mirada creadora, por una parte. Una Providencia, por otra. Eso significa también la expresión "ser conocido por nuestro 'propio' nombre".
Existir es ser vistos, ahora sí propia y verdaderamente, por una mente y un corazón.
Nací en tus ojos es una expresión hija de esa acción eficaz y primera en nuestra existencia. Una analogía de noble prosapia.
No es virtud de la mirada propia de un mortal, es la participación muy sumaria e indirecta, sumamente analógica, de la acción de un ser espiritual primero.
Un Ser capaz de "mirar" y con ello hacer existir.
El mortal es a imagen y semejanza de Quien lo hace y por eso, a su modo, puede hacerlo.
* * *
Pero, ¿cuál es la relación de una mirada que nos realiza y una mirada que nos desrealiza?
Porque los dos sentidos de ser mirado y visto, ya se dijo, son opuestos por el diámetro.
¿Puede la virtualidad hacer lo mismo que Dios (o lo que otro puede hacer, análogamente)?
Eso habrá que verlo.
Y después de verlo, decir algo.
Porque los dos sentidos de ser mirado y visto, ya se dijo, son opuestos por el diámetro.
¿Puede la virtualidad hacer lo mismo que Dios (o lo que otro puede hacer, análogamente)?
Eso habrá que verlo.
Y después de verlo, decir algo.
miércoles, 1 de enero de 2025
Nací en tus ojos (I)
Las redes sociales, casi diría en su entera extensión e intensidad, son el lugar en el que cada quien tiende a constituirse en sí mismo según la mirada de los demás.
Creo que Jean Paul Sartre no sabía del todo lo que estaba diciendo cuando en su obra de teatro A puertas cerradas escribió una de sus frases más conocidas (aunque casi siempre mal interpretada): el infierno son los otros. Tal vez porque no conocía ni vislumbraba lo que vendría.
No sólo postula que todo lo que conocemos de nosotros mismos está condicionado (y casi determinado) por lo que otros conocen o dicen de nosotros, dice además que esa dependencia se vuelve el infierno cuando nuestras relaciones con otros son "malas".
Más allá de que su concepto de libertad, de existencia, de infierno y de conocimiento de sí me generan dudas y oposiciones radicales, creo que lo que dijo a mediados de los '40, describe queriendo o sin querer el protocolo de las redes.
Nada impide que atendamos a lo que otros piensan o dicen de nosotros para saber y entender quiénes somos, especialmente porque por muchas razones no siempre nuestra visión es completa y absoluta (de nada, y tampoco de nosotros mismos).
Pero las redes y los medios fundados en la virtualidad han encarnado esa cualidad "infernal" del conocimiento de sí en relación, necesaria y operativamente excluyente, con la mirada omnipresente del otro.
Una ascesis muy consistente, una disciplina arraigada de fidelidad a lo real, es el único antídoto. y, en definitiva, un modo de ejercer la libertad, que no es el que se acostumbra.
Pero, es bastante probable que eso mismo adelgace brutalmente el número de "likes", uno de los reflejos más potentes entre muchas gentes del grado de aceptación (o rechazo) que su persona merece. Y el indicador consciente o inconsciente de que debe seguir así o debe cambiar.
Porque, en la regla cuantitativa mediática, esos "likes" (que son la mirada del otro) son el reflejo en el que cada quien se mira para "hacerse" o "constituirse", y, en suma, para hacerse una idea de quién es.
Eso quiso decir, precisamente, Sartre, aunque no usaba instagram, X o wasap, y por eso mismo no podía saber cuán acertada era esa descripción respecto del mundo virtual.
Hasta aquí, lo que un servidor publicó días pasados, en la frontera de los años, en otro lugar.
Pero, me quedé pensando. Y vino de pronto el recuerdo de esa frase del título de esta entrada.
No importa ahora de dónde viene y en qué circunstancias. Importa que sí conozco perfectamente el sentido.
¿Dice lo mismo? ¿Puede ser que, en un sentido real, alguien sea quién es, recién en la mirada del otro?
Es lo que estoy pensando.
Y veré.
Y diré después.
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