Hay algo de fantasía(y de fantasmas)en la sombra.Y en las sombras que evanescen,en los reflejos que nos hacen dudar,en la inquietud de haber vistoo no haber visto.Hay una inmensa fantasíaen el fantasma dúctil, plástico,de mi sombra.Cambiando su largo, su alto, su ancho,trepando lo escarpado,andando sobre las aguas a pie firmey seco.Me imagino un díaliberar a mi sombra a su aire,a su gusto,que me dé igual que estéo que ande por allí,sin pedirme cuentas,sin darme cuentas.Y sin darme cuenta.Pero me doy cuenta.Puede conversar,gesticular, arrodillarse, abrazar,quedarse en silencio,imitar mi paso.¿Prefiero a mi sombra siempre conmigo?No lo sé.A veces pienso que no.Pero, entonces,inmediatamente sorprendido,temeroso y nostálgico,entiendo.Ella no solamente está siempre donde estoy.Ella solamente está donde hay luz. Siempre.