(Un salpicón misceláneo)
martes, 6 de febrero de 2024
El escorpión
(Un salpicón misceláneo)
lunes, 5 de febrero de 2024
Solemnidad del bosque
En aquellas tierras la luz es salvajey el corazón se aquieta en las márgenes del tiempocuando la luz se amansa.En aquellas lomas de orotodos los colores se esparcen con los vientosdel sur y del oeste;y tiñen la mirada de alegría,y una vez ya vuela el corazón sin puerto en sus corrientes,y otra vez ya aferran el corazón al suelo y a los cielos.Pero hay un remedio para la tarde morada y gris:las estrellas sobre el bosque en la noche incipiente,y hay suave un ronquido de fieras que no vemosque anuncian que el día ya no nos pertenece.Y todo alrededor está el bosque que entona epitalamiosy canciones que acunan los ramajes,susurrantes y fríos,para abrigar nuestro paso y nuestro sueñoen esa tierra de amor y de aventura.No estuve solo en esas soledades espesasde alerces y de fresnos,de abedules y cipreses infinitos;No caminé desamparadopor esos rumbos sin veredas de árboles caídos,por esas hondonadas de perfumes, verdes y blancas,que al ritmo de las piedras tintinean el agua.Pasarán días incontables.
Y un día habrá risas entre mallines, bajo un sol tibio;
y otro día habrá el dolor del mundo
escurriéndose entre las manos de los hombres;
y otro día andaremos caminos que no sabremos;
y otro día beberemos nuevos vinos antiguos
a la luz rojiza de los fuegos que arderán amables...
Pero donde sea que estemos con los años,
nosotros nunca saldremos de allí:porque siempre seremoslos que fuimos en el bosque.
sábado, 3 de febrero de 2024
Subversión e idioteces
Pero si las palabras significan algo realmente, hay que repetir que no siempre que hay subversión hay guerrilla.
Pero tiene razón el diccionario. El antónimo de subvertir es restablecer. Siempre y cuando, claro, no quiera subvertir un estado de cosas subversivo para ir a otro igualmente subversivo, porque así no ganamos nada y perdemos mucho. O todo.
Quien desvirtúe, altere, trastoque, revolucione, pervierta lo que realmente es el hombre en todas sus dimensiones y lo que debe ser una sociedad humana, según lo que realmente el hombre es por su origen y destino, subvierte. Y el que subvierte es subversivo. Con guerrilla o sin guerrilla. De derecha, de centro o de izquierda. Progresista, libertario, populista, conservaduro. O lo que quieran.
Es claro que, cuando se asocia subversivo a guerrillero, huele a sangre y a muerte. Y a veces eso tiene tintes épicos, reales o inventados. Y eso impresiona al hombre común más que las ideas porque corre sangre y porque pone las cosas en términos de combate cruento, de cuerpos desmembrados, de muertes que no deben ser, de cárceles inhumanas e injustas, de dolores y penas, de heroísmos y miserabilidades. Cuando la subversión de la que se trate pervierte la naturaleza real del hombre y de la sociedad que integra por naturaleza, la violencia que puede desprenderse de esa subversión es tan perversa como la subversión misma que la ha promovido.
Del mismo modo, cuando se oponen y se enfrentan dos subversiones perversas, si lo hacen de modo cruento, sus violencias son tan perversas como lo que las ha originado. Pero, en cualquier caso, ambos oponentes seguirán siendo subversivos, con o sin guerrilla, aunque se enfrentan para trastornar, cada uno a su turno, un orden perverso.
Sin embargo, hoy es hoy. Y, en términos de hoy, hay que apuntar un asunto grave: se habla de economía más que de cualquier otra cosa. Y hay subversión en esto también, aunque parezca que no.
El hecho mismo de que el ministerio de economía sea el más importante en un gobierno, es subversivo.
El hecho de que sean los economistas, y por razones económicas, los que no sólo digan sino que impongan o pretendan imponer mesiánicamente lo que una nación debe hacer –y peor: lo que una nación debe ser–, es subversivo.
El hecho de que sean los economistas, y por razones económicas, los que subordinen por sistema lo más alto a lo más bajo, lo más importante a lo menos importante, lo más noble a lo más vil, y con eso terminen por darle un penoso tono espiritual a una nación, es subversivo.
Aparte el hecho de que ninguno de ellos, ninguno de los economistas (o la casi totalidad de ellos), que cacarean como si fueran rayos del olimpo sus recetas infalibles, de cualquier ideología, ninguno de ellos sería capaz de integrar una guerrilla, ni de encender una cañita voladora. Y sin embargo, repito, son tan subversivos como un guerrillero podría serlo.
No creo, de todas maneras, que esa anomalía que pervierte al hombre para mostrarlo solamente como un Homo œconomicus, sea el fondo mismo de la cuestión y la última finalidad de un sistema social pervertido y pervertidor. Sigo creyendo que el poder es más que el dinero y las riquezas, y que los segundos siempre están en función del primero. Y que la subversión en el poder es la máxima subversión.
Con todo, esta cuestión, esta anomalía perversa, ha herido tanto la fibra vapuleada de nuestra Argentina desde hace tanto tiempo, y se habla con tanta naturalidad y liviandad de economía y de la primacía casi excluyente de la economía (macro o micro, estatista, mixta o de mercado) que, hasta quienes tal vez podrían pensar algo más y algo mejor, ya se han vuelto colaboradores convencidos de la consigna global de que esa subversión de los economistas salvará al mundo. Y a la patria. Porque parece que de veras creen que la salvación del mundo vendrá de la economía. Y de los economistas. Y lo repiten opinólogos, especialistas de panel, falsos gurúes, periodistas, standaperos de las finanzas, alquimistas de la macro y de la micro, diputados, senadores, cuasiministros, ex ministros, pseudoministros, empresarios. Y, al final, lastimosamente, gentes del común, rehenes sufridos de los sumos sacerdotes de las finanzas y la economía.
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NOTA BENE: Por las dudas haya alguien ofuscado e indignado que crea que estas líneas son frías e insensibles y quiera responder con furia o ironía y se lance a hacer en este punto un discurso sobre la pobreza y la indigencia, sobre los niños con hambre, los padres sin trabajo, la desilusión de los jubilados, sobre la mesa vacía de los argentinos...: pídamelo y yo mismo se lo hago. Me animo a hacer ese discurso, sin robarle una sola línea a la cantidad innumerable de hipócritas que ya lo han hecho cientos de veces. Y sé que puedo hacer ese discurso para cualquiera de los partidos en pugna: los tirios y los troyanos, tanto da. Prometo sazonarlo con la misma dosis de frases lacrimógenas, con el mismo patetismo ficticio, con la misma inclusión canchera y sobradora de parvas de cifras y porcentajes inverificables, de crípticas formulaciones macroeconómicas, y con las mismas consignas huecas sobre el país que nos merecemos, motivando con fervor a elegir un futuro mejor para nuestros hijos. Y cosas así. Me animo, y creo que con todo éxito –si me dejan hacer ese discurso para contestar estas mismas líneas– a sumarme a esa tribu de idiotas útiles, lenguaraces ad honorem (no tanto, amigos, no tanto...) de la opresión de la economía y de los economistas.
Pero, atención: ese orden inicuo de la primacía de la economía, subversivo y pervertidor, tiene sojuzgado hace siglos al hombre común.
Cualquier cosa que haya que hacer contra ese orden, subversivo y establecido a la vez, debe preservar la vida y la esperanza del hombre.
La verdadera vida del hombre y la verdadera esperanza del hombre.
La verdadera vida del hombre y la verdadera esperanza del hombre, que la economía y los economistas han encerrado en las mazmorras de sus palacios de oro, para torturarlas hasta la desesperación.
miércoles, 31 de enero de 2024
La maldición del sillón de Balcarce 50
No sé del todo si será una maldición. Pero es verdad que cada tanto la Argentina parece que se siente como obligada a parir un Rivadavia.
Parece cosa 'e Mandinga y van a decirme que eso solo ya es ser conspiranoico. Y no es. Mandinga existe, de todos modos. No sé si se ocupa tanto de la Argentina. Aunque a veces me da la impresión de que hemos arrojado al mundo suficiente cantidad de novedades y extravagancias, de crueles maldades y malévolos tergiversadores planetarios, que se hace difícil ser escéptico y hay que creer que al Coludo la Argentina le interesa bastante.
Dicen que Darío III Codomano, último faraón de la XXXI dinastía a quien Alejandro Magno derrotó, le dijo al macedonio: "Ustedes, los griegos, son como niños...". Será así o no, pero la frase se nos aplica en cierto modo, y mucho más a los argentinos que a los griegos del siglo IV antes de Cristo.
Por ejemplo. ¿No es curioso que los peores enemigos del Libertador hayan sido los liberales duros? ¿Era una chiquilinada caprichosa de niños con la cabeza borracha de Ilustración, celos infantiles, envidias adolescentes? ¿Qué libertad defendían los Rondeau, los Alvear y siguiendo, con Rivadavia a la cabeza?
San Martín. Primero fue hacerle la vida imposible, después sacárselo de encima y mandarlo a que se dé el gusto de un plan impracticable... pero lejos, después darle cargo civil para que se le complique el asunto militar, después dejarlo "en pelotas como nuestros hermanos los indios" y no librarle ni un maravedí para que se las arreglara como pudiera, después llamarlo para que ponga el ejército que había formado (que era el único apto que había) al servicio de las peleas con los federalistas del interior, que estaban hartos de los "galeritas de Buenos Aires", de los que San martín le decía a Tomás Guido, por carta desde París en 1832, explicando la debilidad de la Argentina que él había vivido:
El foco de todas las demostraciones ha sido Buenos Aires, allí se halla la cuna de la anarquía de los hombres inquietos y viciosos, de los que viven de trastornos porque no teniendo nada que perder todo lo esperan ganar con el desorden.
Tomás de Iriarte, en sus memorias, publica un consejo que le dio San Martín, en aquel 1829, cuando lo acompañó al barco en el que el General se iría a Europa, para no volver al país sino como reliquia:
San Martín me aconsejó que en el momento que cayese Lavalle y su partido no debíamos perder tiempo en regresar a Buenos Aires a fin de tomar una parte activa en los negocios, y perseguir con tesón al círculo británico hasta anularlo.Cada tanto, como decía, la Argentina, como niños, como niños sin memoria histórica, vuelve a parir un Rivadavia, más o menos jacobino, más o menos anarcocapitalista, más o menos liberal libertario.
Y como en una rueda sin fin y un péndulo que no se detiene a la vez, allí va la Argentina, de un lado a otro, de acción a reacción.
Decía Hegel que la historia se repite a sí misma y Marx lo corrigió diciendo que, si se repite, primero es como tragedia y luego como farsa. No me meto en esas hermenéuticas infinitas de la izquierda, pero algo es probable, al menos: lo que hizo Rivadavia con Castelli y los demás liberales jacobinos de Mayo, terminó desencadenado el fastidio del interior y dándole a la Argentina más de 20 años de anarquías y revueltas y sangre. Y entonces hubo un Rosas. Y ellos retomaron en 1852 hasta que a Roque Sáenz Peña, que era uno de ellos, le pareció demasiado el fraude y vino Yrigoyen, que ya no era lo mismo que Rosas. Y retomaron después de 1930 y ayudaron a parir un Perón, que marcó otro escalón de descenso. Y retomaron a mediados de los '70 y lograron con eso que se engendrara un Alfonsín, otro escalón abajo. Y se liberalizó el peronismo con Menem y entre los tumbos radicales, el propio peronismo parió un Kirchner (o dos), que no estaba a la altura, pero eso no le impedía hacer daño y mucho. Y Rivadavia parió a Macri, pero no era lo mismo, y la respuesta del péndulo fue un ignoto abogado guitarrero suburbano, como para compensar una medianía con otra.
Y Rivadavia terminó pariendo a Milei.
¿Qué logrará regalarle a la Argentina Milei? Su acción rivadaviana ya no podrá provocar un Rosas. El radicalismo no tiene yrigoyenes. Al peronismo no le queda un Perón que pueda darle una mano..., así que lo más seguro es que echará mano a lo que sea con tal de volver al poder.
¿Que habrá que "agradecerle" a Milei en éste su turno del péndulo?
¿No habrá que cambiarle el nombre al sillón de Balcarce 50, tal vez?
O cambiar el sillón, a secas.
O exorcizarlo, al menos.
Porque parece cosa é Mandinga.
lunes, 29 de enero de 2024
Signos del dragón (I)
sábado, 27 de enero de 2024
Invitación al País de las Hadas
Cada hombre que viene a este mundodebería visitar, siquiera una vez,el País de las Hadas.Cada hombre que viene a este mundoestá invitado, si presta atención.Recibe una invitación cada día,serena y diligente cada día,a cada hora, a cada instante...Un canto matutino: zorzales y jilgueros;un aire leve y fresco en la tarde soleada,el aroma del pasto recién cortado,o el pan tostándose sobre la hornalla;lo invita el agua, la madera en el fuego;la risa de un niño,lavandas, hibiscus, geranios;el silbido de un viejo en su taller,la última luz del día,la tormenta y el relámpago;el beso.Cada hombre que viene a este mundodebería visitar, siquiera una vez,el País de las Hadas.Debería conocer, siquiera una vez,las raíces de la primavera,el árbol que da el fruto de la alegría;la mano que cura la herida,el amor fiel y su obra;la caricia que calma el dolor,el silencio de la noche bajo estrellas por millares,la soledad feliz del abrazo verdadero,la quietud del alma,la caridad callada de la belleza,la caridad.Cada hombre que viene a este mundotal vez ha visitado, siquiera una vez,el País de las Hadas.Y no lo supo.Una vez (y mil veces),fui por el pórtico de tus ojosal País de la Hadas.Así aprendí por quécada hombre que llega a este mundodebería visitar, siquiera una vez,el País de las Hadas.
viernes, 26 de enero de 2024
Amar la nada
lunes, 22 de enero de 2024
Vidas paralelas: al rescate de la casta
No se asusten: no voy a fatigar a los amables lectores con un detalle de la obra de Plutarco, que por otra parte está medio perdida.
En primer lugar, voy a transcribir un boletín de Notivida (Año XXIV, Nº 1346, 22 de enero de 2024). En las líneas que edita Mónica del Río –con notable tenacidad y tan laboriosamente desde hace tantos años, antes junto al P. Sanahuja– se lee hoy:
NIÑEZ Y FAMILIA EN EL DICTAMEN DE LA LEY OMNIBUSSe eliminaron las auspiciosas reformas propuestas para la Ley de los 1000 Días y la Ley Micaela.El Gobierno envió hoy al Congreso el proyecto de dictamen de la Ley “Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos” en el que introdujo las modificaciones negociadas con los legisladores de las bancadas “amigables”.El título vinculado al Ministerio de Capital Humano comenzaba originalmente con el Capítulo “Niñez y Familia”, que constaba de tres secciones:Sección I - Reforma de la Ley N° 27.611 de Mil DíasSección II - Reforma Ley N° 27.499 Ley MicaelaSección III -Transferencia del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales al ámbito del Ministerios de Capital humano.De las tres secciones lamentablemente sólo quedó la tercera.Sobre las modificaciones propuestas inicialmente y ahora eliminadas, se puede ver Notivida Nº 1345, “El debate de la Ley Ómnibus”.Decreto 55/2024: “Año de la Defensa de la Vida, la Libertad y la Propiedad”También hoy se publicó en el Boletín Oficial el Decreto 55/2024 por el que el presidente dispuso que el 2024 sea el año “Año de la Defensa de la Vida, la Libertad y la Propiedad”, inscripción que deberá encabezar toda la documentación oficial de la Administración Pública Nacional.El Decreto omite la expresión “desde la concepción" y se limita a hablar del “derecho a la vida”. Recordemos que en su plataforma electoral la Libertad Avanza se comprometió a “la defensa del derecho a la vida desde la concepción”.Entre los considerandos del Decreto hay enunciados como:La República Argentina ampara el derecho a la vida toda vez que es un derecho inherente a la persona humana.El objeto de la Democracia Liberal y la Economía de Mercado es consolidar la estabilidad económica, garantizar el derecho a la vida, a la libertad y a la propiedad de los argentinos.El liberalismo es el respeto irrestricto del proyecto de vida del prójimo, basado en el principio de no agresión, en defensa del derecho a la vida, a la libertad y a la propiedad.
Hasta aquí el texto íntegro del boletín, que dicho sea de paso no necesita que lo explique.
No yo, al menos.
Tal vez sí el cardumen de entusiastas podría explicar el cambio de rumbo oficial que refleja el boletín. Si es que tienen imaginación, se entiende.
Tal vez Javier Milei negoció la vida para que le aprobaran otra cosa. Quiero decir que, con tal de llevarse lo que es oro para él, desembarcó de la multinave de bases y principios el lastre de lo que son baratijas para él.
–¿Quién? ¿Milei? ¿Javier Milei? ¿El Thor de la guerra contra la casta progre? ¿El del discurso flamígero de Davos contra la agenda veintetreinta? Naaah, ¿qué dice? Im-po-si-ble: es el comandante de la batalla cultural planetaria. Jamás permitiría que personas gestantes y feminismo desaforado se llevaran una baza taaan importante para él, así como así. No, no y no..., de ninguna manera, en absoluto, jamais, never in the life, niemals, mai...
¿Seguro? Qué se yo. Primero miremos y después veremos.
–Otra cosa, ¿por qué está allí la foto de Pablo de la Torre hablando días atrás ante la comisión en el Congreso?
Porque me consta que es hombre cabal, que piensa exactamente como lo expresó, y no sólo en esta ocasión sino en los días de las luchas por la ley de aborto libre.
¿Seguirá en el staff? No tengo idea. Se me hace que muy contento no estará después de esto.
O será que espero que no esté muy contento después de este intercambio de oro por baratijas, que dijeran Les Luthiers.
sábado, 20 de enero de 2024
En el reino de este mundo
Cristo vuelve no es programa político o económico, ni es una agenda celeste contra otra agenda terrestre. Es la esperanza del cristiano en el reino de este mundo, es el horizonte de la historia y el camino en el tiempo. Es una luz que, también, le permite distinguir de entre las cosas de este mundo –política y economía incluidas– cuáles son de Cristo. Y cuáles Él rechazaría, por amor al hombre que vino a redimir.
miércoles, 17 de enero de 2024
Los enemigos de nuestros enemigos (no son nuestros amigos)
Para finalizar, quiero dejarle un mensaje a todos los empresarios aquí presentes y a los que nos están mirando desde todos los rincones del planeta.
No se dejen amedrentar ni por la casta política ni por los parásitos que viven del estado. No se entreguen a una clase política que lo único que quiere es perpetuarse en el poder y mantener sus privilegios.
Ustedes son benefactores sociales. Ustedes son héroes. Ustedes son los creadores del periodo de prosperidad más extraordinario que jamás hayamos vivido. Que nadie les diga que su ambición es inmoral. Si ustedes ganan dinero es porque ofrecen un mejor producto a un mejor precio, contribuyendo de esa manera al bienestar general.
No cedan al avance del estado. El estado no es la solución. El estado es el problema mismo.
Ustedes son los verdaderos protagonistas de esta historia, y sepan que a partir de hoy, cuentan con un aliado inclaudicable en la republica argentina.
Son los párrafos finales de Javier Milei hoy en Davos.
Machaconamente, Milei explica urbi et orbi la superioridad moral del capitalismo tal como lo concibe.
Y así se explica eso de que:
Que nadie les diga que su ambición es inmoral.
Y una más: alguien –que no sea el peronismo, claro– va a tener que explicarle mejor qué es el estado en una sociedad, qué es la patria, la nación, qué es la justicia, qué es el bien común y cosas así.
¿Y por qué no el peronismo? Me repito: el peronismo es a todas esas cosas que ha roto, malversado y tergiversado, lo que el libertarismo es a la vida, la libertad y la propiedad. Son simétricos.
No basta con odiar al socialismo, al marxismo, al kirchnerismo, peronista o no, y a todos los colectivismos juntos.
Es lo que amamos lo que nos define, no lo que odiamos o decimos aborrecer.
Y, otra más, estimados: los enemigos de nuestros enemigos, no son nuestros amigos.
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(Si ven algún error en el texto, no fui yo: no toqué una coma, copié y pegué de la página oficial: https://www.casarosada.gob.ar/informacion/discursos/50299-palabras-del-presidente-de-la-nacion-javier-milei-en-el-54-reunion-anual-del-foro-economico-mundial-de-davos)
viernes, 12 de enero de 2024
Tucho o la mística peligrosa (III): Los mistificadores.
¿Por qué un supuesto teólogo ignoraría todo esto? ¿Por qué al hablar de mística y –titular con ella su obra– no querría exponer con claridad la excepcionalidad de esa experiencia y en cambio la apelmazaría en la enumeración y la fenomenología desmañada de otras manifestaciones de la vida de oración o de la espiritualidad in genere? ¿Por qué además de la confusión invertiría la significación de la expresión sensible de las experiencias espirituales, para poner como medida de la espiritualidad y hasta de la mística, la sensualidad y la conmoción sexual y genital?
Podría dejarse de lado la chabacanería y la pobreza de imágenes, podría dejarse de lado lo ramplón y superficial del dictum en materias que requieren sutileza y elegancia espiritual. Después de todo nadie da lo que no tiene. Después de todo el estilo es el hombre, diría Leclercq de Buffon. Después de todo, y precisamente, hablar de determinado modo, no sólo expresa lo que sabe y piensa alguien, sino que expresa a quien habla, juntamente; expresa no sólo la calidad de sus conocimientos y criterios, sino que expresa su calidad humana. ¿Y su cualidad moral? También eso puede quedar a la vista.
Este Tucho Fernández es el mismo Tucho Fernández que hoy funge de custodio de la Doctrina de la Fe. Su fraseo, por aquello de que el estilo es el hombre, puede advertirse en documentos emitidos en Roma con la firma del pontífice actual. Sus criterios en este libro que comento se repiten en esos documentos posteriores. Esa inversión que he dicho más arriba vuelve en forma de fórmulas sibilinas y ambivalentes en temas similares, hasta en las páginas de encíclicas de nuestros días, generando la misma confusión ahora que la que generó antes.
Este texto que juzgo y comento ahora estaba desaparecido y puede que vuelva a desaparecer, si acaso.
Pero Tucho Fernández permanece por obra de su mentor y promotor.
No, el libro de Tucho Fernández no fue un error. Ni mucho menos fue una advertencia respecto de la debilidad de sus conocimientos y la debilidad de su templanza para quien debería haberlo advertido.
Es posible que, por el contrario, aquel libro que vio las luces de este mundo tan poco tiempo, para desaparecer después y volver a aparecer fortuitamente, aquel libro de mistificación de lo más alto, haya sido para alguien un antecedente promisorio de que, quien lo escribió, un día estaría listo para desmanes mayores.
lunes, 8 de enero de 2024
Tucho o la mística peligrosa (II): El mal automático.
Con el tiempo, y estudiando las adicciones, gentes de las ciencias de la conducta confirmaron que el efecto de la pornografía no sólo era automático sino que creaba adicción.
Tucho o la mística peligrosa (I)
Y uno de los primeros peligros es hacer de mística un término equívoco, cuando la palabra es la misma pero el significado es completamente diferente. Y más cuando el significado usado desdibuja el sentido propio.
En materia de ideas, además de ser un tipo de falacia, ese uso equívoco es una especie de fraude. Y en materia de espiritualidad, es algo peor.
Ahora vayamos al asunto.
Por una vía inesperada (y fortuita, si es verdad que eso existe...), conocí hace unos días la existencia de este libro la Pasión Mística espiritualidad y sensualidad.
Con la obra en mis manos, busqué más referencias de esta publicación, en varios sentidos sorprendente, pensando que tendría toda clase de comentarios y análisis, ya que tiene todo el aspecto de ser un libro de tesis. Y nada. De modo que, o no es un libro de tesis que represente algo que merezca difundirse o ha desparecido. Lo que hace más curioso el hallazgo es que no figura en parte alguna, hasta donde llegué a ver. Salvo una mención en Google Books como registro puramente bibliográfico. Podría haberse agotado, pero aun en ese caso el contenido podría haber merecido citas, referencias, análisis y comentarios. Y nones.
Entonces, y ya que lo tenía a mano, lo leí. Dejo, por ahora, las siguientes notas:
Las citas acopiadas pertenecen mayormente a hombres y mujeres, algunos de los cuales han sido llevados a esas experiencias místicas –por la Gracia, se entiende–, o a quienes han escrito sobre esas experiencias. Hay también citas que se pretende sean "de autoridad" respecto de esos asuntos, incluso tomadas de otras fuentes, como es el caso poco feliz de una cita (bastante frecuentada) del musulmán egipcio del siglo XV, Al Sonuouti. Acopio no es sinónimo de pertinencia, claro.
SS. EE.
Esta segunda parte se completa con tres capítulos que detallan anatómica y fisiológicamente la genitalidad y sexualidad de ambos sexos. Desarrollan, además, consideraciones extensas acerca del orgasmo del varón y la mujer, por separado y en conjunto en la relación sexual. Según parece pretender el autor esto tiende a probar que, al ser corpóreos y con la genitalidad, la sexualidad y la afectividad corpórea incluidas, el amor de Dios quiere que sintamos en nuestros miembros los efectos de su abrazo amoroso. Y viceversa (como se sigue del capítulo 6, que ya mencioné), postulando que el cuerpo y la sensualidad deben ser también protagonistas en las manifestaciones del amor a Dios, lo que incluye nuestra sexualidad. Y todo en razón, repito, de que somos creaturas corpóreas y sensuales.
Dejo también el índice que de algún modo ilustra no sólo los asuntos que trata el autor sino su perspectiva, de la que algo diré después.
viernes, 5 de enero de 2024
La poesía religiosa argentina
La segunda parte del libro es la Selección de poemas que él preparó para esta edición. Esta parte tendrá que esperar.
El enlace a la edición digital en formato .pdf está en la tapa que ilustra esta entrada.
miércoles, 3 de enero de 2024
El tiempo en sus trabajos me libró de perderte
Leí hoy un sugerente trabajo de Ignacio Andereggen, Dios es llamado tiempo (*), con un convincente tejido de Aristóteles, santo Tomás, Heidegger y Hegel.
Y en eso estaba cuando de pronto me acordé de un verso que es el que da título a esta entrada. Tiene varios decenios y, de hecho, debe haberse perdido el poema donde estaba. Se ve que lo único que quedó en mi memoria es ese verso (poema y verso son obra de un servidor, lamento decirlo).
Pero no es de eso de lo que quiero hablar ahora, con algún tiempo libre antes de partir.
El asunto ahora es sentar en el banquillo el verso aquel y lo que dice. Porque, a la luz de estas cuestiones, la verdad de aquel verso se vuelve al menos vulnerable, aunque se entiende que transmite una sentencia bastante común: "el tiempo lo cura todo", "con el tiempo todo se olvida", "dejémosle esto al tiempo", etc.
Lo cierto es que, bien mirada la cosa y desde el punto de vista de lo que hay en los textos que leía, digo que, subjetivamente, es el alma la que tercia, más que el tiempo. Es salirse un asunto del alma lo que hace parecer que el tiempo lo ha hecho desaparecer. Y, así las cosas, si ha desaparecido, no es por acción directa y causal del tiempo. Aunque haya transcurrido tiempo hasta llegar algo a deshacerse.
El tiempo en sus trabajos me libró de perderte será un verso mejor o peor y puede ser en otro sentido una verdad fáctica, y hasta profética, puesta en términos líricos. Pero lo cierto es que es simplemente una figura literaria: nombra un accidente como si fuera la causa, y ese accidente no es la causa.
No es el tiempo, es el alma que ya no registra la cuestión como vital o existencial y por lo tanto ya no la mide, como si fuera algo significativo del pasado en este caso. La "des-existencializa" (perdón...) y la vuelve un tema "sin tiempo", diría. Porque el tiempo es el número con el que el alma mide el movimiento según el antes y el después, al decir de los filósofos. Y movimiento material en primer término, pero no sólo material, porque hay realidades inmateriales a las que el alma las mide también en tiempo, y las percibe con tiempo añadido, siempre según un antes y un después, y siempre desde un ahora, obviamente. Por otra parte, el olvido es lo mismo que decir que el alma ya no tiene nada significativo que medir, y eso por la relación del alma con un asunto determinado, no por la relación del tiempo con los asuntos del alma, porque, insisto, no es el tiempo el agente.
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"Es digno de consideración, cual es pues la relación del tiempo al alma, y por qué parece que hay tiempo en todo, en la tierra, en el mar y en el cielo. Y si es una cierta pasión o hábito del movimiento, existiendo como número. Esto corresponde a todas las cosas móviles, que estén todas en el lugar. El tiempo y el movimiento, sin embargo, están simultáneamente según la potencia y según el acto. Si habrá o no habrá tiempo no existiendo el alma, alguien podría dudarlo. Cuando es imposible que haya alguien que numere, es imposible que haya algo numerado. Por lo cual es manifiesto que tampoco hay número, pues el número es, o lo que numera, o lo numerable. Si, pues, no hay nada que no sea el alma capaz de numerar, y, dentro del alma el intelecto, es imposible que haya tiempo, si no hay alma."
"Si, entonces, el movimiento tuviese el ser fijo en las cosas, como la piedra o el caballo, podría decirse absolutamente que así como sin que el alma existiera existiría sin embargo el número de las piedras, así también sin existir el alma existiría el número del movimiento, que es el tiempo. Pero el movimiento no tiene el ser fijo en las cosas, ni se encuentra en acto algo en las cosas del movimiento, sino un cierto movimiento indivisible, que es la división del movimiento. Más la totalidad del movimiento se toma por la consideración del alma, que compara la disposición anterior del móvil respecto de la posterior. Así también el tiempo no tiene ser fuera del alma sino según su indivisible. Pues la misma totalidad del tiempo se considera por la ordenación del alma numerante lo anterior y lo posterior en el movimiento, como se dijo arriba. Y por eso dice a propósito el Filósofo que el tiempo, no existiendo el alma, es de alguna manera ente, es decir imperfectamente; como también si se diga que sucede que el movimiento existe imperfectamente sin el alma."
(*) El trabajo de Ignacio Anderegen fue presentado en el
CONGRESSO TOMISTA INTERNAZIONALE: L’UMANESIMO CRISTIANO NEL III MILLENIO:
martes, 2 de enero de 2024
Romance de un rico y un pobre
Salió un pobre una mañana,
a casa un rico llegó.
Con la voz enternecida
por amor de Dios pidió:
– Rico, dame una limosnade lo mucho que tenéis,un trapo para ponerme,que vengo como me veis.
El rico le dijo al pobre:
– Muchos mozos como voshan salido a mendigar.
¿Por qué no tomas oficioy te vas a trabajar?
El pobre le dijo al rico:
–Carpintero fue mi padrey ese oficio yo he tenido;hoy por mis grandes desdichasa tu puerta yo he venido.
El rico le dijo al pobre:– No hay duda que vos serásde ladrones capitán,y te vienes a mis puertastan sólo para robar.
El pobre le dijo al rico:– No es ése mi proceder,capitán soy de la gloriay es muy grande mi poder.
Y mostró por cinco llagasla sangre que derramóel que por salvar al hombreen una cruz expiró.El rico le dijo al pobre:– ¡Perdóname, gran Señor!Y el pobre le dice al rico:
– ¡Tarde has conocido a Dios!Aquí se acaba este versode este rico ponderado,que por no dar su limosnaen vida fue condenado.
En 1967, Ediciones Culturales Argentinas (ECA), la editorial de la entonces Subsecretaría de Cultura, publicó La poesía religiosa argentina, obra de Roque Raúl Aragón. Mencioné varias veces, en esta bitácora, el tomito de 142 páginas en el que, con precisión, Aragón desarrolla un ensayo en unas 70 páginas y destina las restantes 70 a una antología.
La selección de poemas arranca con versos anónimos del Cancionero popular y éste que copio aquí es el segundo de ellos.
El estudio preliminar es valioso (sobre todo, porque no habla sólo de versos) aunque, lamentablemente, poco difundido. No es tiempo ahora, pero, en breve, me propongo hacer una edición digital que remedie la falta que hace oír lo que Aragón tiene para decir sobre la Argentina, a propósito de la poesía religiosa.
domingo, 31 de diciembre de 2023
El hombre común
En 1950, 14 años después de su muerte, apareció este libro que reúne algunas variadas joyas chestertonianas. Las recopiló Dorothy Collins, su última secretaria y casi hija de Chesterton y su mujer, Frances, con devoción y con acierto. Los 44 artículos reunidos allí abarcan un período de 35 años entre 1901 y 1936.
El título del libro está tomado del primer ensayo, El hombre común, que es otra de las expresiones distributistas de Chesterton, que desparramó en cientos de artículos y, principalmente, en dos libros que mencioné y extracté aquí mismo varias veces: Lo que está mal en el mundo y Un esbozo de cordura (o como quieran traducir The outline of sanity). Hay en el índice más de un ensayo sobre lo mismo.
Mi credo político lo expondré más específicamente otro día.
Pero en lo económico y social, particularmente, mi credo es distributista en la versión específicamente chestertoniana, que no se limita a esos dos aspectos técnicamente, porque el credo de Chesterton en esas materias va desde el origen ontológico del hombre hasta su fin último, todo a lo largo de la historia, desde la Creación hasta la Parusía.
Hay quienes hablan sobre el hombre común, pero para que el hombre común los vote, o vote a su movimiento o partido. Lo seducirán pero para tenerlo de rehén de sus propios negocios políticos (y no sólo políticos...). Para hablar sólo de la Argentina, lo hace la izquierda; lo hace el peronismo; lo hace el radicalismo. Y ahora lo hace el liberalismo libertario. Y lo hace también Javier Milei.
Y está mal que se haga.
Por eso ofrezco aquí ese primer ensayo del libro, El hombre común, ya al filo de 2023. Son sólo una muestra estas apenas 5 páginas que se leen de una sentada. Pero sé que a más de uno estas 5 páginas le harán bien.
Habrá quien no las has leído y quiera ver de qué tratan. Habrá quien las ha leído y las ha olvidado. Habrá quien las ha leído y prefiera olvidarlas. Habrá quien no las ha leído y prefiera ignorarlas.
A los dos primeros, tal vez un servidor les haga el servicio de ponerlas a su disposición.
A los dos últimos, aquí les quedan como un recordatorio de que, quién sabe, tal vez el capítulo 18 del Apocalipsis esté hablando de ellos.
viernes, 29 de diciembre de 2023
¿En qué quedamos?: ¿sí o no?
Muy bien.
Pasó que después y de sobrepique vino el proyecto de ley alberdiana (digo, por la chusca originalidad de lo de Bases y puntos de partida, etc.). Más gordito que el decreto: y ya no turbión sino huracanes grado 5 encadenados.
Entonces.
Vayamos a ver cómo hace pendant lo que dice el proyecto de ley con lo que dice el DNU en materias similares. Antes, hay que advertir sobre los soponcios de ayer de La Nación, entre casi todos, cuando se advirtió que la ley abandona el lenguaje inclusivo, que de eso estamos hablando.
En parte, repito: en parte. Porque no queda claro.
Pero esto no es del todo verdadero.
En los artículos 512 y 516 del proyecto vuelve a hablarse (sin necesidad) de niños y niñas, con más la mención en el 516 de protección de infancias. Ya se había hecho lo mismo antes, en el artículo 332, del capítulo sobre Seguridad Interior, al hablar de la tuela de niñas y niños.
Ahora bien.
En el artículo 654 del proyecto de ley alberdiana se lee: "Ratifíquese el Decreto de Necesidad y Urgencia N° 70/23".
Entonces, ¿a quién le creo en estas materias? ¿Al lenguaje del DNU o al proyecto de ley alberdiana que corrige en parte el lenguaje del DNU que a su vez la misma ley manda ratificar?
¿Es confiable esa mescolanza de sí pero no pero sí? ¿Así se hace política?
¿Conocen los que redactan estas cosas la Nuncupatio, venerable práctica del derecho romano?





