Si de barro me hiciera y no de fuegoen cuenco moldearíael corazón que tengo,concavidad de amor, rumor tan suaveque acune tu miraday te lleve y me lleve.Pero es fuego la entraña de mi sangre,la pira de mis días,la hoguera de saber que está incendiadala memoria de miel de tu figura.Si de barro yo fuera,vasija fresca para un agua dulce,o de un vino del año, eso sería,para que en mí bebieras,recostada a la vera de mi suerte,tus brazos abrazando mi contorno
mi contorno tu gracia conteniendo.Pero es de fuego ese interior de fuegoque arde dichas de ti y de tu presencia,hasta entibiar mi vozy el canto que entre llamas a ti llega.
jueves, 27 de agosto de 2026
Si de barro me hiciera y no de fuego
lunes, 24 de agosto de 2026
Si nos naciera en mi rosal tu rosa
Si nos naciera en mi rosal tu rosaeste nuevo jardínflorecido de luz florecería,se abrirían corolas y dulzuras;las abejas golosasvolverían en sía los panales que secó este invierno.Años que fueron sólo primaveravolverían en sí, se poblaríandel zumbido frutal,linos de cielo en tierras renacidas,girasoles de sol;nimbando lomas y tiñendo camposcolores como fuegos,tormentas de delicias,en una eternidad de miel el aire.Y con sólo tu rosa.Y con sólo tu rosa naceríanen mis ojos tus ojos,el alma de tus ojos transformadaen pétalos y aroma.Y espera este rosal,enhiesto en la constancia de su espera,latente en su constancia,atento a los caminos de la savia,sonriente de esperanza,seguro de que el aire será eternosi nos naciera en mi rosal tu rosa.
viernes, 21 de agosto de 2026
Si al morirme contigo no muriera
Si al morirme contigo no murieray quedara en el mundo,sabría que una sombra me ha pobladovelando ese vacío de tu ausencia,una oquedad de luz,una orfandad de voces, un silencioque crecerá hasta el día de mi muerte.Si al morirme contigo no muriera,viviría entre ensayos de la muertey una sospecha frágil, insegura,de que te he visto hoy,te he visto ayer, tal vez veré mañanaflagrante tu presencia y cercanía,un trazo de tus ojos,esbozos de tus manos,la suavidad del aire de tu cuerpo.Y pasarán los díasy las noches del día hasta que el albavuelva a nacer sin ti,opaca de una parte,una vez y otra vez,brillante entre las cosas que ilumine,clara entre nieblas de una noche oscura,siempre ciega y traslúcida,igual que esta miradaque te busca y te busca sin hallarte.Y viviré esa muerte con que vivo,esperando que el tiempo se diluya,si al morirme contigo no muriera.
lunes, 17 de agosto de 2026
Si en tu ventana te cantara el viento
Si en tu ventana te cantara el viento,zorzales te diríancantos de soledad feliz y dulce;en trinos manantiales,con frescura en las notas que te canten.La mañana hablaría,la tarde en un murmullo de panales,la noche entre rumores te diríasinfonías de estrellas y una lunacon el sol abrazada.De puro reverbero emocionado,el viento cantaríaepitalamios entre los jazminesdel hierro de tu reja,requiebros de silencios sibilantesbailando con las hojas de los fresnos,con la clara armoníaque ahuyenta las tormentasy guarda de llovizna tu figura,disipando la niebladel dolor y el olvido,la tristeza en memorias desaladas.Si en tu ventana te cantara el viento,con mi acento sería.Y de viento me haría para darteserenatas del aireque respira en tu voz, porque me quieresnacido en tu ventana,si en tu ventana te cantara el viento.
jueves, 13 de agosto de 2026
Si de verdad el tiempo no contara
Si de verdad el tiempo no contara,¿desde cuándo serías?¿Cómo sabría yo que siempre has sido?Que nunca no.Que siempre sí, que no llegaste nunca.
¿Qué siempre jurarías?
¿Qué nunca me dirías en promesas?
¿Qué sería este siempre que padezco?¿Qué este gozo?
¿Qué este nunca?¿Qué este temor de un día ya no verte?¿Por qué te olvidaría?¿Cómo sería andar entre recuerdos?¿Sabría de tus ojos?¿Podría retenerte sin memoria?Si de verdad el tiempo no contara,no podría reír en tu presencia,ni llorar en tu ausencia.Ni decirte una vez,ni otra vez y otra vez cuánto es amarte.
viernes, 7 de agosto de 2026
Un candidato artificial
Sería posible, al menos posible.
Donald Trump podría ser –en parte– derrotado en las elecciones de noviembre próximo por... Donald Trump.
En mayo pasado, el 19, seis días antes de que apareciera públicamente el 25 de mayo la encíclica Magnifica humanitas (firmada el día 15 de ese mes), aparece en los EE. UU. una Carta abierta a Donald Trump.
El asunto es que los firmantes de ese documento son en general miembros o simpatizantes del movimiento MAGA (Make America Great Again), empezando por uno de los fundadores, Steve Bannon.
La Carta trata de establecer un nuevo parámetro: Human first, superpuesto al ya establecido American first y apunta a presionar a Trump para que regule eficazmente la inteligencia artificial. Y lo hace en términos muy duros contra Silicon Valley y sus sumos sacerdotes, terriblemente influyentes en la gestión de Donald Trump, además de financistas de su presidencia y hasta de J. D. Vance, el vicepresidente, con aspiraciones a sucederlo.
En estas pampas, la lista de los firmantes de la Carta no nos dice nada. Pero el ramillete representa en EE. UU. una corriente conservadora y nacionalista, mayormente protestante (aunque Bannon se considera católico), parte dura de la base votante de Trump.
Tan fuerte fue el impacto de la Carta que, unos días después, el 2 de junio, obligó a Trump a dictar una Orden Ejecutiva, en apariencia mudando su opinión anterior de no aplicar restricción alguna al desarrollo tecnológico, para que se establezcan controles previos al lanzamiento de desarrollos tecnológicos en ese campo. La medida no satisfizo porque era opaca e indefinida. Establecía al mismo tiempo un futuro marco regulatorio que se elaboraría con las empresas. Sólo con las empresas. Y eso aumentó la desconfianza y el desagrado.
Pero.
Pasaron algunos meses y finalmente a principios de este mes de agosto apareció (se anunció, en realidad) el marco regulatorio terminado o algo así. Pero está interdicto. Es confidencial y en parte eso estaba dicho en la Orden Ejecutiva del 2 de junio. Salvo para la empresas o la mayoría de ellas, porque incluso hay algunas que no están obligadas a ser revisadas con anterioridad al lanzamiento de un nuevo desarrollo o avance de esa tecnología.
¿Cómo responderán en las elecciones de noviembre sectores como el representado en la Carta, porque la cuestión no se resolvió y en buena medida se agravó?
En cualquier caso, Donald Trump tiene una interna en razón de la inteligencia artificial, que viene a sumarse a la que nace de los desmanes de su guerra iraní, o al estado de su microeconomía o –algo mucho más hondo– por su apoyo a Israel y a los desmanes de Benjamín Netanyahu en su atropellada geopolítica.
Dejo el texto de la Carta con un análisis. Es un análisis interesado, hay que subrayar, porque la publicación europea suele militar, por razones propias, en el control de la tecnología de inteligencia artificial.
Pero hay un punto particularmente interesante en ese análisis.
Todo esto se da en un contexto de guerra planetaria por la hegemonía global entre los EE. UU. y China, hegemonía no solamente tecnológica, porque la tecnología es solamente el armamento, no la finalidad.
En ese sentido, diría que el análisis de la Carta acierta cuando contrapone el afán de seguridad nacional de los EE. UU. con el afán de dictarle a su vez las normas globales a todo el planeta.
En ese sentido, diría que el análisis de la Carta acierta cuando contrapone el afán de seguridad nacional de los EE. UU. con el afán de dictarle a su vez las normas globales a todo el planeta.
Como si dijéramos que Donald Trump no quiere que nadie lo ataque porque pretende la exclusividad de atacar a todos. O como si dijéramos que no puede admitir que alguien amenace o siquiera discuta su voluntad de hegemonía global.
Es desgraciado –y estúpido– que haya gentes que crean que, entre EE.UU. y China, uno es mejor que el otro o que uno es menos malo que el otro.
Porque es una desgracia, y una desgraciada estupidez, creer que tenemos derecho a elegir de quién queremos ser esclavos.
Mientras tanto, en la primera quincena de noviembre próximo, la Argentina volverá a ser protagonista insospechada y testigo en primera persona de las cosas que definen este tramo convulso de la historia.
Porque, con el resultado ya puesto de las elecciones legislativas yankis, estarán contemporáneamente en Buenos Aires León XIV, Peter Thiele y Donald Trump, este último no personalmente aunque sí representado por su sirviente tecnofanático local, Javier Milei.
Porque, con el resultado ya puesto de las elecciones legislativas yankis, estarán contemporáneamente en Buenos Aires León XIV, Peter Thiele y Donald Trump, este último no personalmente aunque sí representado por su sirviente tecnofanático local, Javier Milei.
jueves, 6 de agosto de 2026
Si hubiera conocido el mar contigo
Si hubiera conocido el mar contigo,sería marinero.Proa de acero y sal, todo seríaen mí ese mar.Barca y ola y marea hubiera sido,y playa en ti.Si hubiera conocido el mar contigo...Un mar amargo tuve, oscuro un marde peces muertos,de tormentas estériles raído.Si hubiera conocido el mar contigo...¡ay, sin costas!¡ay, sin tajantes arrecifes grises!:¡qué suavidad de espuma me cubriera!¡con qué estrellas en cruz me guiaría!¡Sería marinero!Un mar sin vientos tuve.Resacas que navegan sin destinos.Todo honduras sin luz,todo alturas sin cielo,todo lejos de ti.Espero, mientras tanto.¿Habrá un mar nuevo?¿El mar que me daríassi hubiera conocido el mar contigo?
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