El aire silba su esmeril opaco.Cubre marzo,ya escamado de niebla a mis espaldas.Navegan con el viento las cenizas,como la nada, sutiles.Una proa, sin embargo, surca las horas,taja el tiempo adelante,lo convoca,va a su encuentro.En un lecho de otoño,a mí, timonel de abril,me espera el epitalamio de hojas doradas,que celebra el amormás fuerte que la muerte.
jueves, 31 de marzo de 2022
Cenizas de marzo
miércoles, 30 de marzo de 2022
Secretos
Murmuran entre salvias taciturnas,colorean de rumores la mañana fría.Si supiera ese dialecto,si sus voces perfumaran en voz alta,oiría secretos en la savia y en los tallos,conocería mi pasado.Pero quién fui lo mantienen ocultoesas pocas flores, sentenciosas,que dicen mi nombre susurrando,escondidas del viento del sury de mí.
Lluvia de vísperas
Hoy, ahora. El día.En vísperas del alba de las vísperas.Hoy, la tarde,manantial de la estrella vespertina,vísperas del firmamento.Y la noche,vísperas de la mañana.Mañana: la mañana del día de las vísperas.Y el arco tenso del corazón en ascuasque bebe las horas de las vísperas,como se bebe, sediento,la lluvia.
martes, 29 de marzo de 2022
Vestido de novia
Lo trama el sol en hebras:cielo marfil en hilos tenues,brillo otoñal de la tarde.Es una límpida llanura nuevade un abril que aguarda.Sin flores, sin hojas,sólo la memoria del aromadel trigo de noviembre.Puedo tomar el talle blanquecinoy abrazar en él la tierra de la siembray esperar la luz de una promesa.
Augurio
Vuela hacia el sol que tardauna paloma.Tiemblan en su quietud los tilosy el sauce reverdece.Sobre la tierra húmeda, anhelante,hay un súbito resplandor de niebla.Lloran diamantes de rocío en las hojas del ceibo.Y esas nubes nacientes, tormentosas,como brasas de nubes...Ahora es claro.En esta luz primeraen la que crece tu otoño,has hablado.
lunes, 28 de marzo de 2022
Esa ternura
No es la suave palabra dulce.Ni la misma suavidad es.No es la caricia, ni el beso es.No es la mirada.No es la serenidad de la mirada.No es el rumor atento de los pasos.No es la canción inefable.No es el abrazo quieto.La presenciay a mi vera la callada presenciay el silencio mismo esesa ternura.
domingo, 27 de marzo de 2022
La noche
La noche fue como la alcoba de tu pecho.Tibia y silenciosa fue la noche.Y me dormí sobre hierba.Salvaje, trasminala menta misma de tus manos;y también ella me abraza,y me dice bienvenido entre aromas.Es oscuro el regazo de la noche.Es el abismo de estrellas de tu mirada,mientras navego,insomne,hasta los lindes de tu cielo.
Una hoja
Y oí que en el árbol de tu vozsólo una hoja solael otoño de los años no marchita.Y vi que se empecina el viento,como el tiempo, que la agita en vano.Sólo la hace cantar.Sólo una nota sola.Sólo un solo amor.En cada otoño de los años,en el árbol de tu vozsólo una nota canta una hoja sola.Y sólo nombra lo que ama.
martes, 22 de marzo de 2022
Lo sé
Son apenas el instante,y punzan como flechas.Ciertos murmullos cuando cae el día.Un aroma que destila la luz:alucinaciones, pienso.O el roce de una mano descuidada.Un gesto, una risa,la gracia de una silueta.Alguien se dio vuelta en la calle.Lo sé.Después, silenciosamente,el tiempo vuelve a sus rutinasy el mundo sigue siendo el mundo:ese lugar deshabitado.
domingo, 20 de marzo de 2022
Algún día de estos
No volveré a mirar la sombraque me sigue los pasos.No buscaré las flores de la noche.No dejaré puertas abiertas.No hablaré sino con personas desconocidas.No mediré más distancias.No encontraré más caminos.No guardaré hojas secas.No tomaré sino el vino de mis manos.Ningún recuento más haré.Y nunca más diré tres palabras.
sábado, 19 de marzo de 2022
Última canción en marzo
Soñé una canción en marzo.Vi una sonrisa triste.Bajaba por el otoño de tu pelo.Te surcaba la frente,lagrimeaba silencios en tu mirada perdida.Y era triste la luna.Y un rumor tiritaba en tus labiospara decir palabras olvidadas.Ahora,en la noche,con los ojos en sueño,mojados de rocíoy ardientes como estrellas,oigo una voz que no sabíay una canción que no he compuesto.
jueves, 3 de marzo de 2022
La Argentina 420
¿Para qué pasar por erudito? Todo el que quiera saberlo sabe que marihuana y 420 son hermanos. Al menos primos. Después están los eufemismos del cannabis recreativo, la cultura cannabis, la cultura 420. Y así recorriendo la jerga, que se afana en disimularse detrás de motes biensonantes como si tuviera algún complejo de culpa retorcido entre las hebras de la hierba. Como si en el fondo supieran por qué necesitan contraseñas, palabras en clave que adecenten lo indeseable. Extraña conducta elusiva de los que promueven el daño y la muerte quemando pasto o a pinchazos o a nariguetazos o con el paco criminal.
Que 4:20 era la hora de la tarde a la que se citaban unos
estudiantes californianos para fumarse un porrito (o muchos porritos) en algún
colegio de California, allá por mediados de los '70, ¿quién no lo sabe? Que el
20 de abril (secuela numérica poco ingeniosa) terminó siendo un día de
celebración marihuanera, ¿hace falta mucho ingenio para descubrirlo?
No perdamos tiempo con estas obviedades. Vayamos a asuntos
más obvios todavía.
La Argentina se va pareciendo (¿pareciendo?) demasiado rápido
a un narco-país. Y eso no puede hacerse si los dineros y las amenazas no fluyen
como ríos hacia los que toman decisiones (y las ejecutan o no) en los más altos
niveles, en los niveles medios o en los más bajos. Las drogas solamente pueden
ofrecer dinero o adicción. No tienen muchos más argumentos. Y, eso sí: el
inmenso poder de coacción que logran con ambas cosas y que usan cruelmente y
sin escrúpulos. Poder que también reparten como caramelos, a los golosos
insaciables de poder.
El tráfico de drogas no es un entretenimiento privado como
coleccionar estampillas, no es un hobby como armar casitas con fósforos de
madera, algo a lo que uno se dedica en la soledad y la tranquilidad inocente de
su casa.
Es un monstruo grande y pisa fuerte. Y ocupa un espacio
enorme. Y está dispuesto a cualquier cosa con tal de expandirse proteicamente.
Al infinito y más allá.
Sí. La Argentina está muy cerca de ser deglutida por
semejante animal, que ya se ha desayunado aquí a funcionarios de todos los
ámbitos posibles, y por cierto que también a varios de aquellos que deben
combatir al monstruo. Recién está despertando su apetito. Todos ellos son un
aperitivo. ¿Es un fenómeno argentino? ¡Pero, no y no...! ¡Qué va a ser
argentino!
Pero a un servidor le interesa la Argentina, antes que nada.
De modo que no me dicen mucho ahora las guerras por imponer el opio que el
narco-imperio británico haya hecho a la China imperial en el siglo XIX, como no
me aflige demasiado que hoy los pulcros funcionarios holandeses hagan
profilaxis de agujas con narco-camionetas por las calles de Amsterdam. Salvo
porque los damnificados y las víctimas son, como diría Kierkegaard, "mis hermanos los hombres".
viernes, 4 de febrero de 2022
Escritos y publicaciones
El trabajo llevará su tiempo, pero ya empezó y se irá completando a medida que se ubiquen allí los libros y escritos, en su gran mayoría en versiones digitales.
Lo que llevará tiempo también (y algo más que el de completar la biblioteca) será revisar lo que se haya publicado en ens y no forme parte de un libro y solamente sean entradas sueltas, de cuya suerte, por ahora, nada sabe su servidor.
A la biblioteca se accede siguiendo el enlace que dejo aquí abajo.
viernes, 14 de enero de 2022
Hacedores de mitos
Sé que esta entrada es extensa, extensísima. Pero diría que –salvo las de un servidor– vale cada línea de este texto de John R. R. Tolkien, Mythopeia, que dejo completo para que lo aproveche quien lo quiera (el original en inglés, otro día).
Se sabe que el poema es una respuesta a una famosa conversación en la tarde-noche del 19 de septiembre de 1931 por los alrededores del Magdalen College, en Oxford, entre Tolkien, C.S. Lewis y Hugo Dyson, con este asunto de la validez de los mitos como eje, entre otros asuntos mayores.
Pero se engaña fácil quien crea que se está hablando de literatura y nada más. Cierto: es, al menos, literatura. Pero no es solamente literatura. O, diciéndolo mejor, la literatura es mucho más que lo que creen quienes creen que la literatura es solamente literatura.
Y Mythopoeia es un buen ejemplo.
Por eso mismo creo que vale la pena ver en estos versos todo lo que ellos puedan decirnos, aun de las cosas más inmediatas del tiempo presente. El modo de ver esos mismos tiempos y sus púas, por ejemplo. Algo que, los que no saben lo que es la literatura en su fino fondo, difícilmente puedan ver o gustar.
No lo veía Lewis –con todo y su penetración y cultura– hasta que Tolkien se lo mostró. Y con Lewis se lo dijo a cualquier Lewis –o menos que Lewis o más que Lewis– que tampoco lo vea.
jueves, 6 de enero de 2022
El ruido del mar
viernes, 17 de julio de 2009
El ruido del mar
No el mundo creado sin más, claro. La vorágine del mundo, la mundanidad del mundo opuesta al designio original que lo creó. La agitación tenebrosa y amarga de este mundo, que confirma san Beda, explicando el sentido alegórico de los elementos del pasaje. "Tú dominas el poder del mar, y calmas la agitación de sus olas", cita san Cirilo el Salmo 88, en el mismo sentido.
Poder y agitación. Pavorosos en el mar. Otro poder y una quietud gloriosos en Él.
En ese sentido, el mundo es por sí mismo ruido. Un ruido tan ensordecedor como sutil. Tan evanescente como poderoso. Tanto estrépito como susurros.
Batirse de vientos y olas parece ruido fuerte. Cualquiera que haya visto el mar lo sabe, nada más fuera parado en sus orillas, frente a su poder y su ruido. El que navegó una tormenta en el mar, lo sabe; siquiera quien vivió un mar ‘picado’ navegando sobre él, lo sabe. Y hasta el que navegó a secas lo sabe. Ese poder tan raro, ese dominio, esa seducción del mar.
Es poderoso el mundo mar. El mar del mundo.
Dicen también los exégetas que este mar bravo es tentación y tribulación. No sólo ruido de sonidos, sino vacíos de negrura y desesperanza. Olas de preocupaciones y agitaciones. Amargas, al fin, aunque tal vez dulces un tiempo en la boca, como el Libro de la Revelación que dice el Apocaleta, en otro sentido.
Tinieblas de mar, tinieblas de viento en el mar.
También se entiende así, por ejemplo, ante las dos pescas milagrosas, con un signo muy fuerte en la segunda y última pesca, Jesús resucitado en la playa y los hombres en el mar, como comentan san Gregorio, san Agustín, san Jerónimo y otros. Lo espiritual y el mundo.
Pobre mar, dirá más de uno. Y sin embargo, allí lo tenemos, campante en su símbolo.
Pero el ruido del mar es lo que importa ahora.
La agitación del mar. La agitación –con ruido o sin ruido–, el ruido como tiniebla y desazón, el ruido como angustia y ansiedad, el ruido como soledad estéril, el ruido como palabras huecas y movidas por la acedia y la desesperación. El ruido del mar en medio de los ruidos del mundo, la misma cosa. En la oscuridad del alma que teme quién sabe cuántas cosas del mundo mar, que teme según la mundanidad del mundo mar. Que teme los sustos mundanos, que se ahoga en las esclavitudes del mar. Que se ahoga, sin más.
Amarguras, ansiedades, temores, dolor, angustias, vacíos, soledades, desesperanzas.
El ruido del mar. El ruido sin ruido del mar. El ruido oscuro del mar que agita y nos agita. La tiniebla del ruido del mar. Tribulaciones sordas del ruido del mar. Preocupaciones vanas del ruido del mar. Angustias prepotentes del ruido del mar. Falsas ocupaciones oyendo el ruido del mar. Inquietas preocupaciones que son más ruido en el mar. Los vientos vanos sobre el mar y dentro del corazón ruidoso frente al mar ruidoso, agitado, amargo, oscuro.
“¡Calla!”, dijo Jesús.
Y el viento se calló. Y el mar se calmó.
En una de las tempestades calmadas, Jesús deja a los hombres toda la noche en el ruido del mar, en la agitación amarga, en la tiniebla. Dicen los Evangelios que, recién a la cuarta vigilia, fue a ellos caminando sobre el mar tempestuoso e hizo ademán de pasar de largo (en otra noche triste y ventosa, en Emaús, haría el mismo gesto, ya resucitado).
San Hilario dice, comentando este pasaje de san Mateo, que la cuarta vigilia de la noche es la última anterior al día, esto es, el tiempo de la venida en Gloria de Jesús al final del tiempo. Los hombres han estado toda esa noche anterior batidos por las olas, aterrados y descorazonados por los ruidos del mar. Y por los silencios de Dios. Y por los silencios ruidosos y agitados de su propio corazón, que no son el mismo silencio.
Habló Jesús esa vez a los hombres que estaban sobre la barca agitada, les dijo que no temieran, que era Él y así lo reconocieron. Tanto que Pedro pidió ir a Él en medio del ruido del mar y la agitación del viento sobre el mar. Y fue, pero aunque no había temido lo más, que era caminar sobre el mar, temió lo menos: temió el ruido del mar y el ruido del viento feroz y así comenzó a hundirse, hasta que Jesús tomó su mano y lo rescató.
Esta vez, al poner Jesús un pie en la barca, el ruido cesó, el viento se aplacó y la nave fue muy rápido al punto de la playa de la tierra al que iban.
El ruido del mar es hoy también el mundo en su agitación amarga y tenebrosa. Y el eco de esas tinieblas y amarguras en nuestro corazón, también es el ruido del mar.
Nuestro silencio estéril, nuestras vocinglerías estériles. Nuestra angustia, nuestra desorientación y desazón. Nuestras presunciones, nuestras desesperanzas.
Ruidos de mar.
Ese ruido se detendrá cuando Él lo mande, claro.
Cuando le impere “¡Calla!” al mar y al viento. Cuando ponga un pie en la barca, en la cuarta vigilia.
A veces tratamos de tapar el ruido del mar con más ruido. Pretendemos aquietar la agitación con nuestras propias agitaciones e inquietudes.
Vana cosa. Vana luz tenebrosa, vana quietud inquieta, vano coraje temeroso, vana impavidez temblorosa.
Es parte del tiempo, se ve. No importa de dónde viene el ruido del mar. Un día serán las hipotecas tóxicas, otro las guerras y sus rumores, otro K o el neoliberalismo, otro el tsunami, otro la sequía, otro la precariedad de la vida, otro la Iglesia y sus cosas y sus dichos y silencios y sus hechos y omisiones, otro las pandemias, otro la muerte y los desamores, otro y otro y otro más. Y nuestros propios ruidos que cada quien sabe y oye, y nuestras agitaciones propias que cada quien sabe y mueve. O todo junto.
Se agita el mar. El ruido es espantoso. En el corazón del mar y en el mar del corazón. La furia del viento barre el aire y seca el alma.
Sí.
Pero más grito sólo será más ruido. Más agitación sólo será más viento.
La noche es larga.
Y el que duda se hunde, así como el que estira su mano es rescatado.
Llegará a la cuarta vigilia de la noche, o dormirá sobre un cabezal en la popa mientras el mar grita ruidos de mar y el viento azota vientos sobre el mar. Pero llegará.
Y dirá “¡Calla!” y se callará. Pondrá un pie en la barca y todo será calma.
Un día, un preciso día, lo hará. Lo volverá a hacer, como lo hizo en Genesareth.
Pero lo hace ya, lo está haciendo cada vez. Cada vez que alguno sabe que Él puede decir “¡Calla!” al mar y al viento, aunque no lo diga cuando yo quiero. Cada vez que alguno sabe que al poner el pie en la barca habrá ya calma, aunque no lo haga cuando yo quiero.
Cada vez que uno confía en que lo hace. Y en que Él es el único que lo hace.
Lo demás es ruido de mar.
No la recordaba, aunque sí sé lo que allí escribí. Y por eso me pareció oportuno traerla otra vez a la vista, exactamente ella, como apareció en aquel entonces, sin agregar ni quitar una iota, porque de hecho, volvería a decir lo mismo hoy día.
jueves, 30 de diciembre de 2021
Elemental
Cancionero elemental (XIV)
Romancillo elementalEl agua busca la tierracomo el fuego busca el aire,y así busca el corazónel bien que feliz lo hace.Y aunque esta vida es muy cortay aunque eso nunca se alcancebajo esta luna que brillay en las sendas de este valle,hay algo que se parecey es parecido en su tallea lo que un día seráel bien que feliz me hace.
Cancionero elemental (XIII)
Cuando el rescoldo se apagaya no hay el calor que había,la llama que lo encendíaya no es llama sino llaga;y en las cenizas naufragaalgo que el fuego traía.Sin fuego la noche es duray la mañana es helada;es la tarde desolada,como vivir sin amor,que el fuego es más que calory el amor que llamarada.
miércoles, 29 de diciembre de 2021
Cancionero elemental (XII)
Como el aire, enciende el fuego;y como el agua, lo apaga.Hiere con una cariciay cura con una daga.* * *Sobre la tierra llorandono tiene el sauce consuelo.Con llanto triste en las ramasno conoce más que el duelo.* * *El ceibo sangra en la flor,el tarco en flor es del cielo,el aromo es oro en pleno:todo tiene su color.* * *Cuando llora la nubela tierra canta.Cuando canta el crespín,brota una lágrima.
Cancionero elemental (XI)
Hay lugares en la tierradonde se siembra la altura:el monte, el cerro, la sierra,y el cielo de tu figura.* * *Una senda hay en el cerroque nunca pude subir,No sé cuándo será el cuándo.Será cuando sea el fin.* * *La lluvia dejó el poleoenamorando a la menta,y entre las peñas suspiranmatitas de yerbabuena.* * *Una vez me trajo el ecopalabras que yo no dijey que no quise decir.Él me dijo lo que quise.
Cancionero elemental (X)
Al aire va la paloma,mi paloma mensajera.Una vez lleva el amory otra vez sólo aire lleva.* * *Torcaza del limonerode azahar en el corazón,aire verde de limón,vuelo de limón velero.* * *¿Qué tiene el aire, mi niña,qué tiene el aire?De viento se ha vuelto brisay se deshace.¿Que tiene el aire, morena,qué tiene el aire?De clavel se hizo verbenapara endulzarme.
Cancionero elemental (IX)
La llama que alumbra máses la de madera dura.Así es la vida del hombreque enfrenta una suerte oscuray en esperanza se alumbra.* * *Si es rojo el hierro en la fragua,en el yunque aguanta el golpe.Si al fuego se pone blanco,se hace astilla aunque se doble.Aprendan de eso los hombres.* * *La ceniza de la brasaes buena para lejía.Es negro el tizón y manchay con ceniza se limpia.Y así nos pasa en la vida.
martes, 28 de diciembre de 2021
Cancionero elemental (VIII)
Romancillo del marineroAy, olas, furias del mar,que altura y dolor que llevansobre mi barca que va,tan rotas mi alma y sus velas.Ay, que voy a naufragar...Ay, el viento se enfurecey me quiere gobernarsobre la furia del mar.Ay, si otra vez amanece,ay, si el sol vuelve a brillarsobre la calma del mary la borrasca enmudece,volverá dulce a bogarla barca que me guarecey el corazón a soñar.
Cancionero elemental (VII)
Serán el agua y el aire.Serán la tierra y el fuego.Serán la luz en el cielo.Serán el fuego y el agua.Serán el aire y la tierra.O la luz de las estrellas.Serán la guerra.O la paz.Y nada más.
Cancionero elemental (VI)
Un cielo de nubarroneshace la sombra en el suelo.Lloverá.Y en el aire ensaya el vuelola bandada de gorriones.Y se va.Y así son las ilusionescomo la sombra del cieloy el vuelo de los gorriones.Ya verá.
Cancionero elemental (V)
Si el silencio de un hombrese le parecea la tierra fecunda,lo reverdece.Si el silencio es estérilcomo la arenadonde nada florece,no es más que pena.
Cancionero elemental (IV)
El agua del río limpiamuy más que el agua del mar:bautiza, riega y, sedientos,la vida de nuevo da.* * *La sed de los caminantesel mar no puede calmarporque el hombre es de la tierra,que dizque es el más allá.* * *Por el agua crecen trigosy hay verde en el manantialy en el arroyo los lirioshan principiado a brotar.* * *Las aguas que son amargasveneno tienen o sal.Y si es dulce el agua dulcenunca llega a empalagar.
lunes, 27 de diciembre de 2021
Cancionero elemental (III)
Romancillo del clavel del aireAnda por las ramas...No puede vivirsi no abraza al árbolal que hará morir.Y la flor bonitaque le dará al fin,vestirá su duelode rojo y añil.Ah, clavel del aire,vivir es sufrir.Al aire bosteza,la tarde ya es gris,y el clavel del airetiene su botín.El árbol se yerguecon porte viril,le hierve la saviadesde la raíz.Ah, clavel del aire,vivir es sufrir.Llegó una mañanael aire de abrilen oleadas fríasdel cielo turquí.Lastimó las salvias,castigó el jazmíny secó las púasdel clavel hostil.Ah, clavel del aire,vivir es sufrir.
Cancionero elemental (II)
Hay una coplitaque encendió un tizón,y, ardiendo, en los ojosse me iluminó.Carboncito manso,que de nada ardiócuando oí la coplatemplada en la voz.Brasita que quema,rayito de sol,llamita coplerade luz y calor.
Cancionero elemental (I)
domingo, 26 de diciembre de 2021
Impuestos y Ave María
El embajador del Parlamento Europeo para asuntos LGTBI, pagado con nuestros impuestos, se mofa de la Virgen María caricaturizándola como una mujer barbuda.¡Así trata la Unión Europea a los cristianos en la Navidad!Exige al presidente del Parlamento Europeo, el señor David Sassoli, que cese a 'su' embajador de manera inmediata por insultar la fe de millones de cristianos europeos.
No. De eso, nada. Cuando me llegue esa "campaña", les aviso.
viernes, 24 de diciembre de 2021
Navidad, la indestructible
jueves, 23 de diciembre de 2021
Son canto y alas
Los pájaros y la aves, su canto, su plumaje, su vuelo, son todo eso. Pero vienen con otro significado. Cada uno de ellos. Y con una memoria que canta también. Y trae ámbitos, distancias, hechos, circunstancias.
miércoles, 22 de diciembre de 2021
Calandria y fin
Tu vuelo pardo y tu antifaz sonoro,pecho de plata y trinos infinitos,están preñando el aire de sonidosque punzan la mañana con asombro.Arpegios tornasol, aires no vistos,modulación audaz tono tras tono,curiosa de gozar un son curioso,vienes a mí en un silbo que persigo.Y voy de ti al secreto de tu canto,romero de tu voz, fiero de amanteque de cristal se vuelve si te alcanza.Y cuando llego a ti, en tu voz estando,enmudecen mis ojos de encontrartedormida en tu silencio que me canta.
Tordo y siesta
En una catedral de tronco y ramas,los molles infinitos, silenciosos,se aquietan taciturnos y juiciososy oyen el coro con sus melodramas.De a ratos, unos tordos sentenciososdan la estocada de sus epigramasy baten alas, negros oriflamas,o dan arias en trinos misteriosos.Me acodo en un triclinio de raíces;se mece el molle y huelo a resolana,porque el sol huele cuando el tordo trina.Y cada nota labra cicatricesy en hilos de nostalgia deshilvanacada trama de un alma peregrina.
Frío y cormorán
Voy a un cielo y a un mar de cormoranesde capa oscura y porte distinguido,que en un acantilado embravecidole protestan al viento sus desmanes.Voy a una tierra yerma de guardianes,oscuros en el aire; y, aterido,llevo en el corazón mi propio nidoy tres palabras como talismanes.Costa de un mundo que a este mundo ignora,mar que está solo y barca solitaria,sin marineros y sin capitán.Solo en la piedra, luce tajadorala efigie negra, libre, temeraria,que con desdén dibuja un cormorán.
Jilgueros y cosecha
Voladura de espigas y jilgueros,trojes de luz sinfónica y dorada,se quiebra el aire con la clarinadade los celos furiosos de los teros.El verano llegó entre los primerosardores de la tímida mirada,que a mirar con ardor está llamadaen la llamada azul de los jilgueros.Jilgueros y jilgueros... La bandadamusical de silbidos prisioneros,se libera de puro enamorada.Por brumas de la tarde van fronteroscomo nobles tenores y guerrerosa rendirse a las alas de la amada.
Torcaza y noche
Sombra de verde y gris tiñe el plumajede la torcaza que el laurel resguarda.La noche llega, con la luna parday un vaho de rocío, a su hospedaje.El viento prepotente la acobarda.Se arrebuja con hebras del follajey otea inquieta el débil camuflaje,mientras la noche dura y la luz tarda.Insomne, sueña el sol y el aire claro,y la rama florida y el colordel lino en el vestido de las lomas.Imagina el arroyo o el amparodel azahar y el sabor y los aromasdel campo que verdece. Y el amor.
Miel y zorzal
La miel está en sazón y en los panalesla abeja bulle en ceras y dulzores:el corazón floral fue de las floresy es oro ya traslúcido a raudales.Oye el zorzal, sus ojos veladores,zumbidos y murmullos y jornalesrumorosos en dulces arsenales,vasallaje de mieles y furores.Quieto, en su rama, un aria triste entona.Su canto es gozo y a la par es duelo:mira el panal, pero a la vez el cielo.La tarde es del zorzal, él la artesonay cincela silbidos en su vuelo,velando penas cuando trina celo.
Garza y sueño
Duerme mi garza en su almohadón de juncos,blanca en su orilla y ávida de luna,recostando su cuello entre la espumadel oleaje que mece todo el mundo.Y todo el mundo es todo y todo junto:el húmedo nidal de tu figuraque silencia en el viento cada dudacada vez que en silencio temo y dudo.Tu sombra en vuelo, garza mía, esplendey ciego de tus alas me cobijoen el abrazo grácil con que hieres.A serte tu laguna me destino,cuando en la tarde a mi costado vienespara soñar que a tu costado vivo.
martes, 21 de diciembre de 2021
Cantos y alondra
Hay un gorrión que anida en mis adentrosque con migajas de dolor se basta.Chilla isócrono, agudo y entusiasta.Tirita en el invierno de mis centros.Hay otro nido y un halcón atentoque custodia los bordes de una llagacon su vista de fuego, hielo y daga,y una lágrima seca de alimento.Hay un rincón de torre y palomar,perpetuo en sus arrullos manantialesque se beben las penas en la aurora.Y hay un trino imposible de callar,puro en su acorde, mudo en sus señales,de una alondra invisible y trovadora.
Siembra y ave
En eras que surqué, un ave trazasu vuelo a la simiente que dormitaaromando ya el germen que palpita,perfumando la tierra que la abraza,abrazando la tierra en la que habitala semilla que hiende y embarazael surco oscuro, al que en amor se enlazacuando su entraña mineral visita.Palomas y gaviotas, golondrinas,golosas, a mi espalda, han esteladola tierra fecundada, fresca, amante.Mi pie camina el campo que iluminas:tú, el surco abierto, el fruto enamorado;yo, el vuelo, el beso que te di rasante.
Cortejo y ruiseñores
Adivinos de besos y colores,sueñan silencios del ramaje oscuroa canto limpio en su limón maduro,con su fiesta de amor, los ruiseñores.Tímida hembra de ese macho puro,desdeña los requiebros y las floresy a su canto se rinde y sus ardoresvuelan a él temblando, desde el muro.Oigo su voz que cimbra de amorosay él su aleteo enciende, y una rosacon lágrimas de sangre los festeja.Oigo mi voz en esa dulce quejay, de pronto, a mi lado, rumorosa,crece una voz en flor que me corteja.
lunes, 20 de diciembre de 2021
En tu sonrisa (otra vez)
Por eso, con Panero, aquí está de nuevo un ejemplo de arte, con todo y la repetición. Lo prometí y aquí cumplo.
En tu sonrisa
Ya empieza tu sonrisa,
como el son de la lluvia en los cristales.
La tarde vibra al fondo de frescura,
y brota de la tierra un olor suave,
un olor parecido a tu sonrisa.
Un pájaro se posa entre el ramaje,
y comienza a cantar en tu sonrisa
y a mover tu sonrisa como el sauce
con el aura de abril; la lluvia roza
vagamente el paisaje,
y hacia adentro se pierde tu sonrisa,
y hacia adentro se borra y se deshace,
y hacia el alma me lleva,
desde el alma me trae,
atónito, a tu lado.
Ya tu sonrisa entre mis labios arde,
y oliendo en ella estoy a tierra limpia,
y a luz, y a la frescura de la tarde
donde brilla de nuevo el sol, y el iris,
movido levemente por el aire,
es como tu sonrisa que se acaba
dejando su hermosura entre los árboles...
domingo, 19 de diciembre de 2021
A quien corresponda
Vean adentro, no afuera. No recorran el contorno eficaz del sonido y la floración de las voces. Miren adentro, vean adentro: Dejen que la fuente hable. Que la fuente les hable. Callen, no hablen con los versos. No hablen en verso. Callen. Oigan.
El mundo nos despierta y al oídonos confiesa el afán de cada cosapor empujar la puerta misteriosay escapar de la muerte y del olvido.Nos dice que la piedra y que la rosabuscan la voz del hombre dolorido:la piedra inerte para ser sonido,y palabra la rosa misteriosa.Y nos dice también que, sólo cuandolas cosas hallan lo que van buscando,alcanzan toda su naturaleza.Porque, sólo en la voz que las asume,tiene la piedra toda su firmeza,tiene la rosa todo su perfume.
Quince años atrás, publiqué aquí otro de los sonetos al vino que compuso Dávalos y que recitó en Salta en la fiesta de los 20 años de Los Chalchaleros:
Viene un color de vena desoladanombrándote crepúsculo entre floresy tocas al amor con resplandoresde sangre y tinta azul martirizada.Como un monstruo inocente, la miradate duele de tan honda; en los alboresde tu cuerpo crisol hay ulterioresreflejos de alarido y puñalada.Entre la piel y el alma te me pegascomo la sombra de un abuelo tristeque en mi vengara todas sus tristezas.Y desde el pozo de tu vida ciega,un toro antiguo de jazmín embistemi corazón sin tiempo y sin cabeza.
Y está este Temor de sábado que no puede faltar, si de vino se trata, aunque sea el vino amargo que dice Dávalos. Pero decir bien una cosa amarga, también es poder hacer porque se tiene con qué.