jueves, 8 de mayo de 2025

Tironeando




Notables los tironeos.

Y el pobre hombre común que no conoce el reglamento de este deporte cruel, que el desdichado consume como una droga, sin saber si tiene que alegrarse, aterrorizarse o irse a dormir la siesta hasta que amaine.

Pero.

Son cuatro cosas. a saber:

1. La Iglesia adopta la semántica del cristianismo, porque es genético en ella "hablar en parábolas". Roma es particularmente afecta a esa semántica simbólica, de modo que, en principio, en dichos y hechos hay que ver signos.

2. Cualquier cristiano –o no cristiano– de a pie, tiene a mano al menos dos o tres cosas que podrían darle elementos para conjeturar la razón del nombre León elegido por Robert Prevost. En realidad son tres. Y con el nombre, el destino, como decían los antiguos:

a. "Fray León es el más celebre de los compañeros de San Francisco. Era sacerdote. Debido a su gran pureza de alma y a su sencillez, Francisco lo escogía con frecuencia como compañero y le hacía confidente de sus secretos. Le llamaba «ovejuela de Dios». Era su confesor y también su secretario. Debió de unirse a la fraternidad en 1210 y vivió hasta 1271. Gran parte de las fuentes biográficas sobre San Francisco, desde la Vida segunda de Celano, en adelante, se inspiran en los recuerdos que dejó escritos el hermano León; el sector de los «espirituales» le miró como la personificación y el testigo de excepción del auténtico ideal del Fundador. Fue el único testigo de la estigmatización de San Francisco. De él recibió el conocido autógrafo con la bendición y las alabanzas de Dios, que llevó siempre junto al pecho como reliquia preciosa, lo mismo que la carta de libertad evangélica, que se halla entre los escritos del Santo." (https://www.franciscanos.org/enciclopedia/leondeasis.htm).

b. El antecesor del actual XIV es León XIII de quien se pueden saber al menos dos cosas: la encíclica Rerum Novarum, que da el puntapié a la doctrina de la Iglesia frente al socialismo y al liberalismo en materia social, política y económica; y la encíclica Aeterni Patris que promueve la reinstalación de Santo Tomás de Aquino y su obra en la base de la formación sacerdotal y su utilidad para la respuesta a las doctrinas filosóficas y científicas de fines del siglo XIX y después, con sus secuelas culturales. Puede irse uno más atrás, al Magno León del siglo V, el primero de ese nombre, que entre otras cosas, detuvo a Atila, rey de los Hunos, a las puertas de Roma, además de su defensa de la ortodoxia ante al menos 4 herejías.

3. Están la vida y obra, las grandezas y miserias personales y públicas de Robert Francis Prevost. Su pensamiento, su acción pastoral, sus opiniones, sus yerros, sus aciertos, etc..

4. ¿Entonces? ¿En qué quedamos? ¿León es reflejo de Francisco o es reflejo de León? ¿O será el vivo reflejo de R. F. Prevost? ¿O qué es? ¿O cómo será?

Vamos a ver. 

¿Así que usted pretende que un servidor haga adivinación o que mezcle los signos como se mezclan las barajas para sacar la ganadora? Usted se confunde conmigo. Tiene que hablar con Gandalf.

Miro lo mismo que usted y veo lo que veo. Y veré lo que vea andando el tiempo.

Mientras tanto –ignorando sesudos, alambicados o pedestres tironeos para ver quién se queda con León–, me guio por algunas máximas que son como signos universales y las aplico sin prisa y sin pausa.

Por ejemplo.

Con agudeza teológica, Braulio Anzoátegui formuló una infalible: si querés conocer a Agapito, dale un carguito.

Porque, como dicen: al caminar se nota la renguera.