Ladera de ñiresteñida de verde,senda de frambuesascon hebras de nieve,isla de araucariasque en su altura tienensilbidos de un vientoque a la tarde crece.Como la cinturade tu cuerpo leve,la sierra se ondulay tan suavementeque se hace refugiocomo hondura tenuedonde todo pasa,donde nada muere.