miércoles, 1 de enero de 2025

Nací en tus ojos (I)





Las redes sociales, casi diría en su entera extensión e intensidad, son el lugar en el que cada quien tiende a constituirse en sí mismo según la mirada de los demás.

Creo que Jean Paul Sartre no sabía del todo lo que estaba diciendo cuando en su obra de teatro A puertas cerradas escribió una de sus frases más conocidas (aunque casi siempre mal interpretada): el infierno son los otros. Tal vez porque no conocía ni vislumbraba lo que vendría.

No sólo postula que todo lo que conocemos de nosotros mismos está condicionado (y casi determinado) por lo que otros conocen o dicen de nosotros, dice además que esa dependencia se vuelve el infierno cuando nuestras relaciones con otros son "malas".

Más allá de que su concepto de libertad, de existencia, de infierno y de conocimiento de sí me generan dudas y oposiciones radicales, creo que lo que dijo a mediados de los '40, describe queriendo o sin querer el protocolo de las redes.

Nada impide que atendamos a lo que otros piensan o dicen de nosotros para saber y entender quiénes somos, especialmente porque por muchas razones no siempre nuestra visión es completa y absoluta (de nada, y tampoco de nosotros mismos).

Pero las redes y los medios fundados en la virtualidad han encarnado esa cualidad "infernal" del conocimiento de sí en relación, necesaria y operativamente excluyente, con la mirada omnipresente del otro. 

Una ascesis muy consistente, una disciplina arraigada de fidelidad a lo real, es el único antídoto. y, en definitiva, un modo de ejercer la libertad, que no es el que se acostumbra.

Pero, es bastante probable que eso mismo adelgace brutalmente el número de "likes", uno de los reflejos más potentes entre muchas gentes del grado de aceptación (o rechazo) que su persona merece. Y el indicador consciente o inconsciente de que debe seguir así o debe cambiar. 

Porque, en la regla cuantitativa mediática, esos "likes" (que son la mirada del otro) son el reflejo en el que cada quien se mira para "hacerse" o "constituirse", y, en suma, para hacerse una idea de quién es.

Eso quiso decir, precisamente, Sartre, aunque no usaba instagram, X o wasap, y por eso mismo no podía saber cuán acertada era esa descripción respecto del mundo virtual.

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Hasta aquí, lo que un servidor publicó días pasados, en la frontera de los años, en otro lugar.

Pero, me quedé pensando. Y vino de pronto el recuerdo de esa frase del título de esta entrada.

No importa ahora de dónde viene y en qué circunstancias. Importa que sí conozco perfectamente el sentido.

¿Dice lo mismo? ¿Puede ser que, en un sentido real, alguien sea quién es, recién en la mirada del otro?

Es lo que estoy pensando. 

Y veré. 

Y diré después.