Si hubiera sido un sueño y despertara,
no sabría de ti.
Una ciega tragedia: eso sería,
la misteriosa sombra de un olvido
que no conoceré.
Podrían ser antiguas tantas cosas
que ahora serán nuevas
y brotarán del aire y esparciendo
recuerdos nuevos sin que yo lo sepa.
Pasaré por tu calle sin nostalgia
de lo que fue aquel día
en que llegué hasta ti y me bienviniste
a la vera del árbol florecido,
también tú florecida.
Pero nada sabré de cualquier día:
el sueño los diluye
uno a uno los borra de los ojos,
del corazón dormido,
de las manos dormidas
que inútilmente buscan alcanzarlos.
Estoy despierto ahora.
Y aquí a mi lado late tu figura
más real que la noche.
Inquieto he despertado,
surca mi corazón esta vigilia
y tiembla mi voz muda
y murmura intrigante, desvelada,
qué sería de mí
si nunca has existido.
Si hubiera sido un sueño y despertara.