Había una rana en una lagunaque sólo cantaba las noches de luna.Y a veces silbaba como un pajaritocuando el sol se iba, enorme y bajito.Debajo de un sauce los juncos crecíany cerca de un ceibo los peces dormían.La rana miraba cómo las estrellasdejaban fugaces brillantes sus huellas.La luna una noche no quiso alumbrary la rana triste no pudo cantar.Los peces, el sauce y un lindo zorzalpensaban en cómo remediar el mal.El zorzal volando se fue hasta una casay trajo en el pico una calabaza.Con el pico fuerte tanto picoteóque al final un hueco enorme le abrió.Volvió hasta la casa y encontró una velaque dejó encendida esa noche una abuela.La rama del sauce hizo de regazoy a la calabaza la puso en su brazo.La vela en el hueco mostraba su llamamientras un pez gordo que estaba en piyamanadó entre los juncos para ver por dóndeandaba la rana que triste se esconde.La encontró debajo del ceibo dormiday con su voz ronca la llamó enseguida.Le mostró la luz que en el sauce estabapor ver si la rana de nuevo cantaba:¡Qué buenos amigos que tengo!, pensó.Y aunque no había luna esa noche cantó.