jueves, 9 de abril de 2020

Diferencias


Tampoco a mí me gusta que haya esclavos.
Y caminar me gusta si es posible,
y hablar con gente de la que me fíe,
porque son sin doblez, simples y honrados.
Unos pocos amigos es muy bueno;
las orillas de un lago me confortan,
y enfrentar al hipócrita que ahoga
es buena cosa y también me atrevo.
Y puedo, como tú, ser traicionado
y no guardar rencor, aunque me duela,
y al enemigo verlo como amado.
Pero morir en Cruz, yo no podría,
ni así vencer la muerte que nos hiera
y ser la Vida que regala vida.




miércoles, 8 de abril de 2020

Lejanía


No puede ser más cerca
pues serías yo mismo.
Tal vez sí a la distancia
que hay hasta mi sombra.
O ser mis propios pasos.



Cercanía


De tu puerta a mi puerta
nomás me queda el mundo,
los mares de por medio,
tal vez constelaciones,
y todo lo demás.



martes, 7 de abril de 2020

Poema


Llegué a pensar que en este mundo había
gentes de toda clase, interminable
sucesión sin final de los matices,
talantes y sonrisas, caracteres,
formas variadas de decir y andar,
de pedirse perdón o de ofender,
de desaparecer o estar presente,
de comer, de viajar o de dormir.
Sucesión sin medida de distintos,
la peregrinación de intransferibles,
y mil galaxias de diversos, únicos.
Pero un día, no sé por qué, yo supe
que de una parte somos todos uno
y, aparte, incomparable
, sola tú.






C'è un uomo qui


Qui c'è un uomo.
Si sa diviso tra le cose,

ma uno;
seguendo i sentieri di questo mondo,
solo uno per tante strade...
ma estasiato;
nel labirinto del tempo;
morto nel cuore della notte,
risuscitato all'alba;
sempre sognando nel presente,
sempre vivendo nel futuro;
fatto dell'humus della terra
e dello spirito del cielo;
ricoperto di foglie secche
e di semi di salvia,
sbocciando,
fatto un nuovo frutto in ogni cosa;
amante, sempre;
cieco della luce;
tutto il sangue;
assetato di bellezza.

C'è un uomo qui.

Lui lo sa.



lunes, 6 de abril de 2020

En este sur


Llega en el aire claro. Da un sencillo
rumor al sueño gris; y la mañana
se conmueve de rojo y amarillo;
ya en los piares de liturgia arcana
llega sin más decir, ligeramente,
sutil como el silencio de la casa,
y tenue como un beso adolescente
y quieto como el tiempo que no pasa.
Llega en la soledad callada y fría
de cada noche que urge cada tarde;
y el cielo entero vibra en cada hebra.
¿Llega de dònde? Diría de un alarde
de la fragua del mundo, que sabìa
que el otoño se goza y se celebra.




sábado, 4 de abril de 2020

Grazie



Me lo pasaron hoy.

Es una especie de carta abierta.

Aquí queda.

Pero.

Es claro que allí falta la Fe.

Y, aunque todo lo que se dice en esta carta abierta es verdad, como el todo es más que la suma de las partes, están las partes pero falta todo.

Pero lo que dice es verdad.

Y falta la Fe.









Del moço ladino


(Aire de Cancionero)


Traman sus texidos las viejas que texen
y son prendas finas como yo no vi;
y entre tantas, una, que al mirar conozco
que jamás supí.

¡Cuánto te quisí!

Es tela tan rica y de luxos tantos
que un reye la quiera sólo para sí,
y en mi atrevimiento yo busquí robarla
para a mí vestir.

¡Cuánto te quisí!

No me la dexaron ni mirar siquiera,
tanto me siguieron, que aparté y corrí;
hubiera dexado la vida por ella
de no ser assí.

¡Cuánto te quisí!


No sé cómo façen tela tan fermosa
ni por qué esta moça ni mirar pudí,
pero un día de estos, cuando no me vean
será para mí.

¡Cuánto te quisí!



La bella mora


(Aire de cancionero)

Enantes sabía
lo que más quería
y andaba y reía
con gran alegría.

Mas ahora, no.

Fue esa maravilla,
donosa morilla,
piel de manzanilla,
que va por la villa.

Mas conmigo, no.

Bellísima mora,
ay la robadora,
que da seductora
su voz que enamora.

Mas consuelos, no.

La mía tristura
por la su hermosura
se me hará locura
y mala ventura.

Mas morirme, no.





Señora


(Aire de Cancionero)

Señora, mi alrededor,
isla en medio de la mar,
es la tierra a conquistar
para ti conquistadora,
mi señora.

A donde tu nave va,
señora, la mar se inclina,
nave de amar peregrina
y por mi navegadora,
mi señora.

Señora, mi alrededor,
todo por ti conquistado,
queda a tus plantas plantado
porque eres su curadora,
mi señora.