sábado, 27 de mayo de 2017

Coplas de la viña niña


Noche de luna en la viña,
no te animaste a querer,
madura estaba la niña,
pero verde la mujer. (*)


Es una copla que cantan
en la zafra los zafreros,
pastores con sus majadas
y, en el monte, los hacheros.

Es una copla solita
y que el viento lleva lejos,
pa' que la digan los mozos,
pa' que la lloren los viejos.

Es copla de la baguala
y cuando suena en los llanos,
se calla el aire y escucha
silencios de los paisanos.

Es copla que lleva el río
cuando el agua corre lenta;
y en la sierra se perfuma
y en el valle se lamenta.

Copla, coplita, en la viña
tu vino no he de beber:
madura estaba la niña
pero verde la mujer.




(*) Copla popular de baguala de los Valles Calchaquíes.  

 

viernes, 26 de mayo de 2017

Muerte de un roble

Eu nunca guardei rebanhos,
mas é como se os guardasse.
Minha alma é como um pastor,
conhece o vento e o sol
e anda pela mão das Estações
a seguir e a olhar.


Fernando Pessoa


No soy la lluvia. No. ¿Querría serlo?
Se secaron las hojas que te abrigan.
De muerte lenta muere tu estatura
y te velan los ojos sin palabras.
Sobre la tierra, ya vencido el tronco
recliné tu ramaje. Adormecido,
con otoños bermejos vas soñando
y los vientos te cantan primaveras.  
No soy la tierra que te sostendría.
Ya nada bajo el cielo te sostiene.
Un día pasaré. Ni serás leña.
Sabré de tu oquedad por el recuerdo. 
Si soy como un pastor, si hay un rebaño,
ya no habrá la certeza de tu sombra. 




martes, 23 de mayo de 2017

Gozo del Capitán


Se hizo a la vela. Va surcando el llano.
Como una carabela, hiende el trigo;
regusta hierba el campo y al abrigo
de un aire siempre miel, va un sol temprano.
Libre del tedio de la mar, testigo
del oleaje, se aleja el italiano:
sigue la huella de un rumor serrano
y un augurio frutal que va consigo.
Alegre caminante; a popa, arenas
de una playa monótona. Las penas
calafatean una quilla lejos.
Y goza el Capitán la nueva nave:
su pie ligero como un vuelo de ave,
sin mástil y sin ancla ni aparejos.



domingo, 21 de mayo de 2017

Sentencia


Acribillan un nombre a la mañana
con una descarga gris de astillas de tormenta:
así te han pronunciado los gorriones que chirrían el vacío,
te han nombrado como una lluvia vaga por los tilos de otoño.

Deletrean tu paso,
como palabra que se desvanece;
te dicen un apenas,
susurran tus consonantes que punzan como hielo
y después se derriten sobre las crestas secas de la tierra.

Tus vocales no están: su carne se ha secado...

Hallé quizá tu nombre hendido,
deshojado sobre el muro de la madrugada;
como si hubiera sido atado a tus acentos;
hay restos en el aire, se adivina tu nombre,
tal vez fue un nombre.
No se sabe.


Yo no lo sé ahora.
Pero hay cien bocas de fuego,
cien amapolas de furia,
cien días sin sol.

Fue ejecutado..., silban
y bajan la mirada como viuda de un muerto a los pies del patíbulo.

Solo,
cuando se han ido ya,
cuando todos se fueron ya mudos de tu nombre,
cuando no queda más que mi boca,
miro el desecho de unas sílabas,
desmembradas;
un desierto de voz, salitre esparcido por un lago seco.

Tal vez fue ayer, o antes.
Tal vez fue una sentencia demorada.
O una súbita voz que te estalló en silencio.
O fue en ráfagas de años o de meses o de horas.

No me pregunten lo que ignoro,
no recuerdo si lo habré olvidado.


Ya no es posible pronunciar tu nombre.




sábado, 20 de mayo de 2017

Otoño que ama


Por una cordillera de dulzura
nace una altura y baja en flor luciente,
y el otoño que ama lo presiente:
vientos de amor agitan la espesura.
Espesura sin sombra en la lisura
sonriente de una mano que sonriente
acaricia, y deshace confidente
toda una noche fría y su negrura. 
Hojas felices van por la cintura
del mundo, que el otoño que ama siente
como si fuera amor que, en flecha ardiente,
hiere su piel de otoño y su estatura.
Humo de un fuego nuevo y nunca ausente;
llama que en soledad y en hermosura
canta en la niebla y con la voz segura
por el otoño que ama, nuevamente.




lunes, 15 de mayo de 2017

Sepia




Así, con ese tono de foto antigua.

Vengo saldando pendientes y el que toca ahora es particularmente sepia.

Volver a ver esas páginas me llevó a un mundo que fue. Creo que hasta el 2001, días más o menos.

Hace más de 10 años que ando queriendo ponerlas en un libro y no llegaba el cuándo.

Pero llegó.

Es, mirándolo bien, un homenaje sentido a Francisco Hipólito Díaz. Polito, para los amigos. Polo, para los más cercanos.

Polo, para un servidor.

Esta Bella Vista de estas Postales fue tan suya como de cualquiera.


Ambos ya no están.









jueves, 12 de enero de 2017

Asunto pendiente


 https://es.scribd.com/document/336379141/Almost-Spring-y-otros-poemas


Tenía un pendiente con este libro. Y con otros que esperan con paciencia.

Con éste, ya no: los últimos serán los primeros.